Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867
Volumen 23 Número 3 Año 2026
Artículo original
Periodización de la vida y obra educativa de Margot Machado Padrón
Periodization of the life and educational work of Margot Machado Padrón
Periodização da vida e da obra educativa de Margot Machado Padrón
Josefa Azel Jiménez 1*, https://orcid.org/0000-0001-6592-6785
Dr. C. Ángel Guido Navarro Otero 2, https://orcid.org/0000-0003-2027-7827
Dr. C. Nancy Luis Fernández 3, https://orcid.org/0000-0001-5678-5538
1, 2 Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, Cuba
3 Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara, Cuba
*Autor para correspondencia. email josefaa@uclv.edu.cu
Para citar este artículo: Azel Jiménez, J., Navarro Otero, A. G. y Luis Fernández, N. (2026). Aplicación educativa para la introducción a la asignatura Enfermería Ginecobstétrica. Maestro y Sociedad, 23(3), 2723-2735. https://maestroysociedad.uo.edu.cu
RESUMEN
Introducción: Las historias de las obras educativas se justifican plenamente en los momentos actuales, corroborado por Pestana (2023) al explicar su pertinencia en el siglo XXI. De ahí que sean un importante componente de la Historia de la Educación, urgida de investigaciones bien orientadas, cuyos aportes contribuyan a la comprensión teórica y práctica de la educación, ya que en el pasado se encuentran las raíces auténticas de la pedagogía. Por estas razones, las temáticas relacionadas con las obras educativas de figuras representativas de la educación constituyen una importante vía para reconocer los logros y potencialidades que en diferentes momentos históricos tuvieron, a su vez sirven para enriquecer y rectificar la práctica pedagógica actual. El presente artículo es un resultado científico parcial de una investigación cualitativa de corte histórico-educativo que tiene como objetivo socializar la periodización de la vida y obra educativa de la doctora Margot Machado Padrón, figura representativa de la educación cubana del siglo XX. Materiales y métodos: La investigación se sustentó en el método dialéctico materialista; además de utilizarse los métodos del nivel teórico: análisis y síntesis, histórico lógico, ascenso de lo abstracto a lo concreto y sistematización; métodos del nivel empírico: biográfico, entrevistas, análisis de documentos y análisis del discurso. Se utilizaron técnicas de investigación como entrevistas y testimonios. Resultados: La periodización reveló a Margot Machado Padrón como una fiel exponente de la educación en la República Neocolonial y en la primera etapa de la Revolución en el poder, heredera de lo mejor del pensamiento educativo del siglo XIX. Se establecieron tres etapas: Antecedentes (1909-1927), desde su nacimiento hasta su graduación como maestra normalista; Primera etapa: De iniciación profesional pedagógica y política (1927-1935), desde el ejercicio del magisterio rural hasta su promoción a la escuela pública urbana; Segunda etapa: De madurez profesional pedagógica y política (1935-1960), que abarcó su desempeño como directora, inspectora provincial, fundadora del Colegio Lincoln, su incorporación a la lucha contra la tiranía batistiana como coordinadora provincial del Movimiento 26 de Julio y su posterior nombramiento como Subsecretaria Técnica del Ministerio de Educación tras el triunfo revolucionario. Discusión: La periodización realizada demuestra que la vida profesional de Margot Machado Padrón experimentó un proceso de crecimiento ascendente, evolucionando desde maestra de escuela pública rural hasta Subsecretaria Técnica del Ministerio de Educación. Simultáneamente se produjo su transformación desde una patriota de filas para convertirse en una destacada luchadora clandestina contra la tiranía batistiana y posteriormente, en protagonista del proceso de transformación del sistema educacional cubano durante los primeros años de la Revolución. Conclusiones: La periodización evidencia que Margot Machado Padrón fue heredera del pensamiento educativo del siglo XIX, cuyo máximo exponente lo constituye José Martí, y su magisterio y sincero patriotismo representan un paradigma para las nuevas generaciones de maestros. Su proyecto escolar del Colegio Lincoln tuvo en consideración las tradiciones pedagógicas cubanas, específicamente los aportes martianos a la educación, demostrado en la educación laica, científica, nacionalista y para la vida.
Palabras clave: educación; obra educativa; periodización; etapas
Abstract
Introduction: The histories of educational works are fully justified in the present day, as corroborated by Pestana (2023) in explaining their relevance in the 21st century. Therefore, they are an important component of the History of Education, which urgently needs well-oriented research whose contributions enhance the theoretical and practical understanding of education, since the authentic roots of pedagogy are found in the past. For these reasons, topics related to the educational works of representative figures in education constitute an important way to recognize the achievements and potential they possessed at different historical moments, and in turn, serve to enrich and correct current pedagogical practice. This article is a partial scientific result of a qualitative historical-educational research project that aims to disseminate the periodization of the life and educational work of Dr. Margot Machado Padrón, a representative figure of 20th-century Cuban education. Materials and methods: The research was based on the dialectical materialist method; In addition to using theoretical methods such as analysis and synthesis, historical-logical analysis, moving from the abstract to the concrete, and systematization, empirical methods such as biographical research, interviews, document analysis, and discourse analysis were employed. Research techniques such as interviews and testimonies were also used. Results: The periodization revealed Margot Machado Padrón as a faithful exponent of education in the Neocolonial Republic and in the first stage of the Revolution in power, heir to the best of 19th-century educational thought. Three stages were established: Background (1909-1927), from her birth until her graduation as a teacher; First stage: Professional, pedagogical, and political initiation (1927-1935), from her time as a rural teacher until her promotion to urban public schools; Second stage: Professional, pedagogical, and political maturity (1935-1960), encompassing her work as a principal, provincial inspector, founder of Lincoln School, her involvement in the struggle against the Batista dictatorship as provincial coordinator of the 26th of July Movement, and her subsequent appointment as Technical Undersecretary of the Ministry of Education after the revolutionary triumph. Discussion: The periodization presented demonstrates that Margot Machado Padrón's professional life underwent a process of upward growth, evolving from a rural public school teacher to Technical Undersecretary of the Ministry of Education. Simultaneously, she transformed from a rank-and-file patriot into a prominent clandestine fighter against the Batista dictatorship and later, into a key figure in the transformation of the Cuban educational system during the early years of the Revolution. Conclusions: The periodization shows that Margot Machado Padrón was an heir to the educational thought of the 19th century, whose greatest exponent was José Martí, and her teaching and sincere patriotism represent a paradigm for new generations of teachers. His Lincoln School project took into consideration Cuban pedagogical traditions, specifically Martí's contributions to education, demonstrated in secular, scientific, nationalist education for life.
Keywords: education; educational work; periodization; stages
Resumo
Introdução: As histórias das obras educativas justificam-se plenamente na atualidade, como corrobora Pestana (2023) ao explicar sua relevância no século XXI. Portanto, constituem um componente importante da História da Educação, que necessita urgentemente de pesquisas bem orientadas, cujas contribuições ampliem a compreensão teórica e prática da educação, uma vez que as raízes autênticas da pedagogia se encontram no passado. Por essas razões, temas relacionados às obras educativas de figuras representativas da educação constituem uma importante via para reconhecer as realizações e o potencial que elas possuíram em diferentes momentos históricos e, por sua vez, servir para enriquecer e corrigir a prática pedagógica atual. Este artigo é um resultado científico parcial de um projeto de pesquisa histórico-educacional qualitativa que visa disseminar a periodização da vida e da obra educativa da Dra. Margot Machado Padrón, figura representativa da educação cubana do século XX. Materiais e métodos: A pesquisa baseou-se no método materialista dialético; Além de métodos teóricos como análise e síntese, análise histórico-lógico, transição do abstrato para o concreto e sistematização, foram empregados métodos empíricos como pesquisa biográfica, entrevistas, análise documental e análise do discurso. Técnicas de pesquisa como entrevistas e depoimentos também foram utilizadas. Resultados: A periodização revelou Margot Machado Padrón como uma fiel expoente da educação na República Neocolonial e na primeira etapa da Revolução no poder, herdeira do melhor do pensamento educacional do século XIX. Três etapas foram estabelecidas: Antecedentes (1909-1927), desde seu nascimento até sua formatura como professora; Primeira etapa: Iniciação profissional, pedagógica e política (1927-1935), desde sua atuação como professora rural até sua promoção para escolas públicas urbanas; Segunda etapa: Maturidade profissional, pedagógica e política (1935-1960), abrangendo seu trabalho como diretora, inspetora provincial, fundadora da Escola Lincoln, seu envolvimento na luta contra a ditadura de Batista como coordenadora provincial do Movimento 26 de Julho e sua posterior nomeação como Subsecretária Técnica do Ministério da Educação após o triunfo revolucionário. Discussão: A periodização apresentada demonstra que a vida profissional de Margot Machado Padrón passou por um processo de ascensão, evoluindo de professora de escola pública rural a Subsecretária Técnica do Ministério da Educação. Simultaneamente, ela se transformou de uma patriota comum em uma proeminente combatente clandestina contra a ditadura de Batista e, posteriormente, em uma figura-chave na transformação do sistema educacional cubano durante os primeiros anos da Revolução. Conclusões: A periodização mostra que Margot Machado Padrón foi herdeira do pensamento educacional do século XIX, cujo maior expoente foi José Martí, e seu ensino e sincero patriotismo representam um paradigma para as novas gerações de professores. Seu projeto para a Escola Lincoln levou em consideração as tradições pedagógicas cubanas, especificamente as contribuições de Martí para a educação, demonstradas em uma educação secular, científica e nacionalista para a vida.
Palavras-chave: educação; trabalho educativo; periodização; etapas.
Recibido: 5/4/2026 Aprobado: 16/6/2026
Introducción
Las historias de las obras educativas se justifican plenamente en los momentos actuales, corroborado por Pestana (2023) al explicar su pertinencia en el siglo XXI. De ahí que sean un importante componente de la Historia de la Educación, urgida de investigaciones bien orientadas, cuyos aportes contribuyan a la comprensión teórica y práctica de la educación, ya que en el pasado se encuentran las raíces auténticas de la pedagogía.
Por estas razones, las temáticas relacionadas con las obras educativas de figuras representativas de la educación constituyen una importante vía para reconocer los logros y potencialidades que en diferentes momentos históricos tuvieron, a su vez sirven para enriquecer y rectificar la práctica pedagógica actual. “…hay que buscar en el decursar histórico de la educación, las concepciones que sirvan de guía para asumir, de una manera más consciente y responsable, las necesarias transformaciones que exigen la escuela, la enseñanza y el maestro de hoy” (López, 1996: 4)
Coincide con ese criterio Senú et al., (2021) al expresar que: "Los profesionales deben conocer las tradiciones educacionales y asumir las experiencias de valores positivos para perfeccionar su labor educativa. Se debe reconocer las raíces que fundamentan e inspiran el proyecto educativo cubano, y evidencian la continuidad del pensamiento pedagógico".
Por eso, las obras educativas de esos maestros, tal como lo afirmaran Azel et al. (2019):
…son merecedoras de un estudio profundo a la luz de las nuevas concepciones que se desarrollan en la actualidad acerca del papel de las personalidades pedagógicas en la historia, pues sus vidas, obras y pensamientos desempeñaron un papel fundamental en el complejo proceso de formación de la identidad nacional y cultural, en la formación de un hombre nuevo y el logro de la verdadera y definitiva independencia de los pueblos de Latinoamérica. (p. 169)
En Cuba desde finales del pasado siglo, se ha incrementado el número de investigaciones acorde a esta temática, las cuales constituyen resultados científicos valiosos, tanto para la Pedagogía en particular como para las Ciencias de la Educación en general. Se pueden mencionar entre otras: La obra educativa de Selva Dolores Pérez Silva (1937 hasta la actualidad) de Estive, Y. (2020); La obra educativa de figuras relevantes del siglo XX cubano: metodología para su estudio histórico-pedagógico de Oliva, Senú & Santiesteban (2022); Periodización de la obra pedagógica de Francisco Ariel Ruiz Aguilera desde 1970 hasta 2015 a partir de la sistematización de Sotolongo (2020); La obra pedagógica de Hortensia Pichardo Viñals de Ponce de León (2024).
Asimismo, Borges et al. (2021) se enfocaron en reflexiones teóricas necesarias para el estudio de la obra educativa de maestros destacados en las localidades; Ramos Romero (2019), en su estudio aportó consideraciones metodológicas y categorías en torno al estudio del proceso histórico-pedagógico; Romero-de Armas (2019) se centró en una propuesta metodológica desde la sistematización de los aportes de figuras destacadas de la educación. Por su parte, Vidal, Bravo & Senú (2021) realizaron la remembranza de la formación inicial del maestro primario en Santiago de Cuba (1959-1989).
En la realización de estas investigaciones, se requiere establecer una periodización. Esta tiene la finalidad de estudiar los antecedentes históricos y así poder comprender el proceso en cada una de sus etapas, las particularidades mantenidas con las anteriores y las nuevas que lo caracterizan.
El establecimiento de una periodización en el curso de una investigación histórica educativa permite comprender con más precisión el desarrollo del objeto de estudio… la periodización no solo es un instrumento metodológico que coadyuva al análisis histórico lógico sino también un resultado de la investigación que se realiza. (Sánchez-Toledo & Buenavilla, 2007: 18)
De lo antes expresado, se infiere la necesidad de periodizar la vida y obra educativa de una de esas figuras representativas de la educación cubana, la doctora Margot Machado Padrón, pues hasta el momento no ha sido periodizada ni sistematizada como parte del estudio y divulgación de las obras de los educadores cubanos del siglo XX. Por tanto, la periodización realizada constituye un resultado científico parcial de una investigación cualitativa de corte histórico-educativo.
Es importante destacar que Margot Machado Padrón fue heredera del pensamiento educativo del siglo XIX, cuyo máximo exponente lo constituye José J. Martí Pérez, el Apóstol de la independencia de Cuba. El ideario martiano fue su principal herramienta de trabajo, al estar plenamente identificada con su pensamiento pedagógico, por lo que se propuso a través de la enseñanza, la formación de sólidas convicciones patrióticas, antirracistas, solidarias, respetuosas y honestas en sus alumnos.
Su magisterio y sincero patriotismo representan un paradigma para las nuevas generaciones de maestros. Formó a sus alumnos en el amor y defensa de la patria, evidenciado en su participación en las luchas contra las dictaduras, primero la machadista y más tarde la batistiana. De ahí, su ardua labor educacional, compleja, difícil, enmarcada en las condiciones históricas concretas de la República Neocolonial y los primeros años de la Revolución en el poder.
Por tanto, es objetivo del presente artículo socializar la periodización de la vida y obra educativa de Margot Machado Padrón, ejemplo de educadora y patriota. De esta forma se podrá comprender la evolución y dimensión de su obra educativa, cuya contribución a la educación cubana es innegable, a la vez para demostrar su merecida inserción en el ámbito de figuras representativas de la educación cubana.
MATERIALES Y MÉTODOS
El desarrollo de su quehacer pedagógico y político en estrecho vínculo con el contexto histórico-social vivido, hizo posible la conformación de la vida y obra educativa de Margot Machado Padrón con el objetivo de ofrecer respuestas a la situación educacional cubana actual, urgida de educadores de su talla. Esto posibilitó realizar la periodización, determinar las etapas y sus características intrínsecas. De ahí, la obligada consulta de las fuentes primarias, atesoradas en el Archivo Histórico Provincial y en la Biblioteca Provincial Martí, así como las fuentes secundarias con la revisión de una amplia bibliografía para el estudio del contexto en el cual se desarrolló su vida y obra educativa.
Se declaró la Metodología Cienciológica como la utilizada en el proceso investigativo. El método dialéctico materialista es el basamento teórico y metodológico esencial que sustenta a la periodización al reconocer los procesos de cambios continuos ascendentes operados en cada momento concreto. Estos incidieron en el medio y en la figura de Margot Machado Padrón como ser social transformador de su propia sociedad.
Entre los métodos de investigación del nivel teórico empleados en la realización de la periodización se encuentran: análisis y síntesis para descomponer en partes lógicas la idea rectora en cada contexto.
El método histórico lógico permitió analizar el avance del objeto de estudio; facilitó una coherencia y consecutividad en los análisis para establecer los momentos de ruptura y continuidad producidos en la lógica interna de su obra; para determinar las etapas de la periodización.
En este mismo sentido, se acudió al método del ascenso de lo abstracto a lo concreto para seleccionar las ideas y aportes en las fuentes utilizadas para el estudio de su práctica magisterial a partir del aporte de métodos, técnicas o procedimientos de trabajo.
La sistematización facilitó ordenar la información obtenida con un enfoque histórico-lógico-cronológico, como resultado del empleo de los métodos científicos y las técnicas de investigación a partir de las fuentes históricas consultadas y las fuentes orales obtenidas en el transcurso de la investigación.
De los métodos empíricos se utilizaron: biográfico, análisis de documentos y análisis del discurso. El biográfico se usó para la revisión documental de biografías, narraciones personales, testimonios, cartas, proclamas, mensajes, fotografías, conjuga fuentes orales y fuentes documentales. Además, permitió el ordenamiento lógico de los hechos que marcaron la obra educativa de Margot Machado a partir de sus propios testimonios y de personas conocidas, así como para el análisis de los documentos. Con su empleo se recogieron los acontecimientos ocurridos y sus respectivas valoraciones.
Análisis de documentos: resultó imprescindible para la búsqueda y análisis de las fuentes documentales internas y externas sobre la vida y obra educativa de Margot Machado. Se utilizó toda la información ofrecida en cada documento sin perder de vista la contextualización histórica.
Se utilizaron técnicas de investigación, tales como: entrevistas y testimonios:
Los datos recolectados en la investigación fueron sometidos a un análisis de contenido deductivo-inductivo, de acuerdo a lo propuesto por Mujica & Orellana (2022). Con la información obtenida, se procedió a la triangulación metodológica para avalar la fiabilidad y rigurosidad de los resultados.
La utilización del método histórico lógico en concordancia con otros métodos y técnicas investigativas resultó de suma importancia, pues según lo planteado por Sánchez-Toledo & Buenavilla (2007), este “ha permitido que los estudios realizados se alejen de las clásicas investigaciones descriptivas y se encaminen en la búsqueda de regularidades de los fenómenos educativos y del desarrollo del pensamiento.” (p. 16)
RESULTADOS
La obra educativa de Margot Machado Padrón es resultado de diversas influencias, de carácter socio-histórico, cultural y filosófico, así como de carácter afectivo, vivencial y profesional, las cuales incidieron en su formación magisterial y política. Estas influencias se pudieron identificar mediante el estudio de su trayectoria como educadora comprometida ante la triste realidad de la educación cubana en los años republicanos y la urgente necesidad de las transformaciones revolucionarias en la educación en los años iniciales de la Revolución en el poder.
Esta educadora se destacó por tener una actividad práctica muy relevante; evidenciada en su accionar magisterial y en la vida socio-política al transmitir valores morales y el legado de los padres fundadores de la nación cubana, pues constituyen un caudal incalculable de educación cívico-patriótica. De ahí, la importancia de realizar la periodización de su vida y obra educativa.
La periodización tiene como antecedente la cronología. Una vez realizada se llevó a cabo la periodización. Existen diferentes definiciones acerca de la periodización. Linares (2021) señaló que:
… se entiende que la periodización permite fraccionar el pasado en diferentes períodos o épocas que muestran una serie de atributos comunes, con una envergadura suficiente para diferenciarlos de otros períodos. Esa parcelación resulta un importante instrumento metodológico para el análisis, fundamentación y explicación de los acontecimientos que se enmarcan en cada etapa…
Para Cartes (2020), significa:
… la periodización es un elemento indispensable para organizar y secuenciar los fenómenos históricos y ver la evolución de las diferentes sociedades… se deben abordar la diversidad de interpretaciones que explican la evolución histórica de las sociedades. Por lo tanto, es necesario construir un modelo de periodización que sea inclusivo y, al mismo tiempo, integre la diversidad temporal en la misma narrativa temporal.
Según los investigadores Justo Chávez y Lesbia Cánovas:
... periodizar no es dividir solo para su estudio, con más o menos orden, la historia universal, regional o nacional, sino por el contrario, es nece¬sario precisar las etapas fundamentales por la que ha atravesado un determinado proceso histórico o una personalidad que se estu¬dia. (Chávez & Cánovas, 1996: 19)
Los autores consideraron esta última definición como la más adecuada para llevar a cabo la periodización, ya que era una labor ardua y compleja. Además, se requería tener un dominio completo acerca de la trayectoria de Margot Machado Padrón.
Al utilizarse la periodización como procedimiento de trabajo metodológico fue preciso reconocer e identificar los criterios seleccionados a analizar en cada etapa. En correspondencia con la historiografía marxista, la división temporal se realizó por períodos y etapas, esta última de menor amplitud. Se asumió lo expresado por Aleida Plasencia cuando explicaba que:
…en el período se sintetizan varios lapsos en los cuales se resuelven determinados problemas históricos que poseen fundamentalmente significación para la realización de la tendencia de desarrollo de una determinada época histórica y por etapa un concepto de menor amplitud temporal (…) dentro de los períodos históricos particulares… (Plasencia, 1989: 41)
Para la periodización establecida se consideran como regularidades en la determinación de los cortes en el tiempo histórico, los momentos en que se produjeron los hitos fundamentales en la obra educativa de Margot Machado Padrón a partir del criterio seleccionado. Se tomó como criterio de periodización el estudio de su vida y obra de manera sincrónica (horizontalmente), a la vez que se relacionó con los acontecimientos más significativos de carácter local, nacional y universal. Esto permitió establecer las siguientes etapas:
Antecedentes: Desde su nacimiento hasta su graduación como maestra normalista (1909-1927).
Primera etapa: De iniciación profesional pedagógica y política (1927-1935)
Segunda etapa: De madurez profesional pedagógica y política (1935-1960)
En la vida de Margot Machado Padrón se produjo un proceso ascendente de crecimiento profesional, personal y político que estuvo plenamente comprometido con las mejores ideas de la nacionalidad cubana.
Los antecedentes comprenden 18 años, desde su nacimiento hasta su graduación como maestra normalista (1909-1927) cuando nació en el poblado de Báez, barrio de Santa Clara, el 24 de septiembre de 1909 en el seno de una familia de estirpe mambisa. En la escuela pública de Báez, recibió la primera instrucción con Hortensia Otero. La maestra le marcó una huella profunda al ofrecerle una educación cívica y patriótica de forma sistemática, al enseñarle a reflexionar acerca de las consecuencias de las intervenciones norteamericanas, así como a la necesidad de conservar la identidad nacional frente a la penetración extranjera, lo que significó un privilegio para su formación en valores patrios.
La preparación para el examen de ingreso a la Normal de Maestros estuvo bajo la tutoría de la profesora Elvira Campos, propietaria de una escuela privada en la ciudad de Santa Clara. Fue una preparación rigurosa, pero obtuvo notables resultados en los exámenes. Así, ingresó en la Escuela Normal para Maestros de Santa Clara en 1923 con solo 14 años de edad. Los estudios en ese centro docente le fueron muy provechosos en su formación como futura maestra; se destacan las influencias educativas recibidas por reconocidos pedagogos locales. Por eso, al graduarse como maestra en 1927, se consideraría como una maestra formada.
Coinciden estos antecedentes de su vida con acontecimientos relevantes en el ámbito internacional como la Primera Guerra Mundial, el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia, la Revolución Mexicana de 1910 a 1917 y la Reforma Universitaria de Córdoba en Argentina. Estos hechos históricos internacionales tuvieron repercusión en el plano nacional.
El primero de estos hechos históricos repercutió en Cuba con las etapas de las vacas gordas, bonanza económica, y las vacas flacas, depresión económica; el segundo con la influencia de las ideas socialistas y la fundación del primer Partido Comunista en 1925. La Revolución Mexicana propició el auge de la tendencia antimperialista en defensa de los intereses nacionales, además de arraigar el lema de la tierra es de quien la trabaja. Por último, la Reforma Universitaria de Córdoba en 1918 influyó para la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en 1922 que luego liderara el Movimiento de Reforma Universitaria, la celebración del I Congreso Nacional de Estudiantes en 1925 y la apertura de la Universidad Popular José Martí.
En Cuba, estos años estuvieron enmarcados en los gobiernos de generales y doctores, como dijera el destacado escritor Carlos Loveira, cuyos períodos presidenciales corresponden al Mayor General José Miguel Gómez (1909-1913), Mayor General Mario García Menocal (1913-1921), Alfredo Zayas Alfonso (1921-1925) y el General Gerardo Machado Morales, quien tomó posesión de la silla presidencial el 20 de mayo de 1925.
Primera etapa: De iniciación profesional pedagógica y política (1927-1935) Abarcó ocho años cuando comenzó el ejercicio del magisterio y culminó con la promoción a la escuela pública urbana.
Margot Machado Padrón comenzó su labor profesional como maestra rural en la finca Manigua del propio Báez donde residía. Impartía la docencia a todos los grados en una escuela pública rural, construida con los recursos de su padre. Allí conoció la verdadera realidad del campo cubano en aquellos años: la miseria existente, el atraso económico, el analfabetismo, la incultura, la carencia absoluta de los medios de enseñanza para el ejercicio de la docencia. No obstante, se fortaleció ante las dificultades y alcanzó la dimensión de una verdadera maestra, aquella que cumple con el deber de enseñar a los más necesitados.
Desde el punto de vista socioeducativo, su labor se centró en descender el ausentismo y el abandono escolar, muy común en aquellos años republicanos donde el niño debía trabajar para contribuir al sustento familiar. Por eso, aplicó una de las vías de trabajo de la escuela con la familia en plena década de 1920 y principios de la del 30 al realizar las visitas al hogar cuando sus alumnos se ausentaban.
No escatimó tiempo de su descanso, ni le preocupó las distancias a recorrer para lograr el objetivo de reincorporarlos a la escuela. Utilizó la persuasión, el convencimiento para que los padres comprendieran la importancia de la instrucción y la educación de sus hijos en aras de llegar a tener un futuro mejor con la asistencia diaria a clases.
Desde el punto de vista pedagógico realizó una intensa labor. Los estudios en la Escuela Normal no concebían el desarrollo de la actividad pedagógica en una escuela multígrado. Por eso, se preparaba con ahínco y aprendió a conocer con profundidad las características y posibilidades de cada uno de sus alumnos, a fomentar la ayuda entre iguales, lograba combinarles la teoría del aula con vivencias prácticas, entre otros aspectos para el desarrollo exitoso del proceso docente-educativo.
Asimismo, le daba cumplimiento al ideal martiano de educar es preparar al hombre para la vida. Así organizó un huerto escolar y el 10 de abril celebraba la fiesta del árbol para conmemorar el aniversario de la Asamblea de Guáimaro, donde cada alumno sembraba un árbol en el área del patio de la escuela y en los terrenos cercanos. La maestra compartía por igual los productos obtenidos entre sus alumnos.
La combinación de la enseñanza de la historia local con el amor hacia la naturaleza, se materializaba con pequeñas excursiones escolares. Llevaba a sus alumnos a visitar el lugar donde estuvo ubicado, en 1875, el campamento del Mayor General Máximo Gómez, en las cercanías del poblado de Báez. Les explicaba cómo Gómez se movía a partir de ahí por toda la región de manera constante con sus aguerridas tropas para atacar a los españoles.
En su ardua tarea magisterial, la educación de valores tuvo un lugar destacado, fundamentalmente el patriotismo, el amor a sus símbolos y héroes, así como la honestidad, laboriosidad, justicia, dignidad y responsabilidad. Logró que penetraran en sus alumnos desde la clase y las actividades extraescolares. Le otorgó el verdadero significado a la conmemoración de las fechas patrióticas con la realización de emotivos actos patrióticos-culturales como una de sus prácticas educativas, así como el contacto directo de los alumnos con protagonistas de las luchas por la independencia contra el colonialismo español.
Otra práctica educativa efectuada por Margot Machado Padrón era el acto de la Jura de la Bandera con el objetivo de cultivar en el niño, el sentimiento de amor a la patria. Asimismo, realizaba sistemáticamente el acto cívico de los viernes. Allí los mejores alumnos de la semana izaban la bandera, se cantaba el Himno Nacional y se reconocían a los mejores en las diferentes actividades de la semana. Los escolares recitaban, hacían dramatizaciones y cantaban canciones de contenido patriótico.
Se evidencia que Margot Machado Padrón aplicaba el método de estimulación. Este significaba para los alumnos una enorme satisfacción por el reconocimiento social de sus esfuerzos y logros. De igual forma, otorgaba cada 20 de mayo, el premio El beso de la Patria a los mejores alumnos de su escuela.
En el ejercicio de la docencia siempre tuvo presente la máxima martiana: Al venir a la tierra todo hombre tiene derecho a que se le eduque. Por eso, a pesar de tener la oportunidad en esos primeros años laborales de tramitar el traslado del crédito a una escuela más cercana a su domicilio, lo rechazó al comprender que los alumnos se quedarían sin maestro. Esta actitud permite apreciar su compromiso personal y social con la profesión magisterial.
En 1934 matriculó la carrera de Pedagogía en la Universidad de La Habana, única en el país en aquellos años, en la modalidad de estudios libres. Los años restantes de la carrera los cursaría asistiendo todos los sábados en doble sesión al curso para maestros en ejercicio ofrecido por la Facultad de Educación. Esta modalidad de estudio le daba la oportunidad de recibir clases y las orientaciones para desarrollar su estudio independiente con vistas a prepararse para los exámenes finales de cada asignatura.
En esos ocho años de trabajo en la escuela rural recibió reconocimientos, distinciones y excelentes evaluaciones como docente. Estos atributos unidos a su constante superación autodidacta, cursos de verano, asistencia a las actividades metodológicas desarrolladas por el Inspector del Distrito y el inicio de sus estudios superiores en Pedagogía, la hicieron acreedora de incontables méritos que condujeron a su promoción. Su traslado lo realizó en 1935, fue promovida por sus méritos personales sin afectar a los escolares y sin acudir a recomendaciones politiqueras.
La etapa estudiada se inserta en el período inter-guerras donde se produjo la crisis económica mundial de 1929 a 1933. En Cuba repercutió grandemente por su condición de país dependiente, lo que unido al régimen tiránico de Gerardo Machado propició la existencia de una situación revolucionaria, desembocando en la convulsa revolución de los años 30. El 12 de agosto de 1933 fue derrocada la dictadura machadista.
Las fuerzas reaccionarias nombraron presidente a Carlos Manuel de Céspedes (hijo). Sin embargo, la situación continuaba igual, el gobierno era impotente para enfrentarse al pueblo. El descontento popular llegó al ejército y se produjo la asonada militar del 4 de septiembre. El Directorio Estudiantil Universitario (DEU) lo apoyó, destituyeron a Céspedes e instauraron el gobierno de la Pentarquía, disuelta cinco días después producto de sus contradicciones internas y designaron a Ramón Grau San Martín como presidente.
Se iniciaba así, el gobierno anti-injerencista de Grau-Guiteras, conocido como el Gobierno de los Cien Días. Se dictaron medidas a favor del pueblo, pero la falta de unidad de las fuerzas revolucionarias (factor determinante) conllevó a su derrocamiento en enero de 1934 a través del golpe de estado de Fulgencio Batista. Se estableció el Gobierno de Concentración Nacional donde rigió el terror y el militarismo a ultranza de Batista.
A pesar de ello, las masas todavía estaban enardecidas. Por eso, al convocarse la Huelga general de marzo de 1935 se lanzaron a ella, fueron brutalmente reprimidas y la huelga fue aplastada. La última esperanza quedaba en el proyecto insurreccional de Antonio Guiteras, pero cayó en desigual combate el 8 de mayo de 1935. Así terminaba la Revolución del 30 y con ella, otra etapa de lucha del pueblo cubano por su definitiva independencia.
La situación revolucionaria desarrollada en toda Cuba, le serviría también para conformar su pensamiento revolucionario. Así, el contacto con la dura realidad social donde vivían sus alumnos y el acercamiento a las penurias sufridas por sus colegas, marcó un proceso de sensibilización política. Por otra parte, los atropellos y crímenes cometidos en esta etapa por órdenes del dictador Gerardo Machado calaron en su conciencia e hizo que repudiara y se opusiera a este oprobioso régimen.
De ahí, su relación con las luchas magisteriales matizadas por un fuerte carácter político. Al igual que muchos maestros y profesores del sector educacional, la educadora participó en la huelga general de agosto 1933, la cual produjo la caída del dictador. Posteriormente, en la efectuada en 1935, donde participó activamente junto a los maestros en la marcha a la superintendencia provincial de Las Villas para reclamar sus reivindicaciones y los derechos ciudadanos.
Segunda etapa: De madurez profesional pedagógica y política (1935-1960). Abarcó 25 años y se produjeron hitos importantes en su desarrollo profesional y político, tales como el traslado a la escuela pública urbana, nombramiento al cargo de directora de una escuela nocturna, promoción y nombramiento de inspectora provincial de escuelas primarias superiores, nombramiento de inspectora provincial de escuelas privadas, apertura de su academia preparatoria y del Colegio Lincoln, incorporación a lucha contra la tiranía batistiana, designación para el cargo de Coordinadora Provincial del Movimiento 26 de Julio, lo que conllevó a su destitución como inspectora provincial de escuelas privadas. A raíz del triunfo de la Revolución fue nombrada Subsecretaria Técnica del Ministerio de Educación.
La etapa coincidió con hechos históricos relevantes a nivel mundial incidentes en Cuba, como fueron: la aparición del fascismo, la Guerra Civil española (1936-1939), lucha contra el fascismo, la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), las revoluciones democrático-populares, luego transformadas en socialistas, surgimiento del sistema socialista, los movimientos de liberación nacional, la Revolución China, la reconstrucción de posguerra con la posición hegemónica de los Estados Unidos dentro del mundo capitalista, implementación del Plan Marshall y la OTAN, aplicación de la política de Guerra Fría materializada en el plano externo por una política sumamente agresiva a la URSS y demás países socialistas, así como a los pueblos liberados del sistema colonial y en el plano interno el anticomunismo con la represión a los comunistas y al movimiento obrero.
En Cuba se inició la etapa con el cierre del proceso revolucionario de los años treinta y la aplicación de la política reformista desde el mismo Gobierno de Concentración Nacional presidido por Carlos Mendieta (1934-1935). Luego, le sucederían los gobiernos de José A. Barnet (1935-1936), Miguel Mariano Gómez Arias (1936), Federico Laredo Brú (1936-1940). Todos estos tuvieron como Jefe del Ejército a Fulgencio Batista.
Sin embargo, el estallido de la II Guerra Mundial propició la alianza de las fuerzas democráticas para enfrentar al fascismo. En ese contexto histórico, en el gobierno presidido por Laredo Brú se llevó a cabo una apertura democrática donde se destacó la promulgación de la Constitución de 1940. Una vez aprobada, se celebraron elecciones; se iniciaría con el gobierno constitucional de Fulgencio Batista Zaldívar (1940-1944). Le seguirían los gobiernos auténticos de Ramón Grau San Martin (1944-1948) y Carlos Prío Socarrás (1948-1952). Sin embargo, el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, perpetrado por Fulgencio Batista rompió el orden constitucional e instauró una cruenta dictadura; los atropellos sufridos conllevaron a la lucha revolucionaria desde 1952 hasta 1958.
El triunfo alcanzado el 1 de enero de 1959, sentó las bases de la etapa democrática–popular- agraria y antimperialista de la Revolución Cubana. De inmediato se adoptaron una serie de medidas que respondían a los intereses generales del pueblo y así darle cumplimiento al Programa del Moncada, abrazado en la lucha contra la dictadura, para erradicar los males imperantes en la República Neocolonial. Sobresalen la I Ley de Reforma Agraria, la generalización de la educación, las nacionalizaciones de las empresas imperialistas y nacionales, la Ley de Reforma Urbana, la Campaña de Alfabetización, entre otras.
En 1935, Margot Machado Padrón luego de ser promovida, comenzó su labor en la escuela pública No. 3 de Santa Clara. En 1937, se graduó de Doctora en Pedagogía, un año más tarde mejoró su ubicación para la escuela pública No. 9. En esas escuelas, se puso en contacto con los alumnos pobres de los distintos barrios urbanos de la localidad. Allí hizo del magisterio una profesión caracterizada por la entrega, la excelencia y la consagración a sus alumnos y sus escuelas, inspirada en las concepciones pedagógicas del Apóstol.
Entre 1942 y 1943 Margot se desempeñó como directora de una escuela nocturna para adultos de la localidad, su alumnado procedía casi en su totalidad del sector del comercio. Su labor como auténtica pedagoga no solo se limitaba al proceso enseñanza-aprendizaje donde primaba la instrucción, sino realizaba un proceso docente-educativo más amplio.
A partir de 1943 y hasta 1953 fue nombrada inspectora provincial de escuelas primarias superiores. En la década de 1940 y a inicios de los años 50, Margot Machado desarrolló una importante vida profesional en el territorio villareño. A la vez, se integró a las luchas magisteriales y a las reclamaciones de sus colegas en el Colegio de Maestros Normales y Equiparados de Las Villas y en el Colegio de Pedagogos de Cuba.
A raíz del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, Margot Machado y sus hijos se involucraron de forma directa en la lucha contra el dictador, por lo que sufrieron en carne propia dolorosos conflictos. El 19 de noviembre de 1953, fue designada como inspectora de escuelas privadas de la provincia de Las Villas.
En el año 1954 fundó una academia preparatoria para el ingreso a los centros de segunda enseñanza de Santa Clara. La academia marcó un hito importante en su desempeño profesional y fue el punto de partida para la creación posterior del Colegio Lincoln en donde aplicó métodos y formas novedosas de organización escolar, de didáctica y metodología especializada. Asimismo, asumió algunos de los postulados de la Escuela Nueva de manera crítica y los aplicó con originalidad, con el acercamiento a las características e idiosincrasia del cubano y en consideración a la situación histórico-social. Sus concepciones estuvieron inspiradas principalmente, en lo mejor de la pedagogía cubana en sus raíces de autenticidad y cubanía.
De ahí, su meritoria consideración a las tradiciones pedagógicas cubanas, específicamente los aportes martianos a la educación, como una de las fuentes más valiosas para sustentar su proyecto escolar del Colegio Lincoln. Esto quedó evidenciado en la educación laica, científica, nacionalista, para la vida, mantenida en su colegio.
Todo este proceso de desempeño profesional y formación política alcanzó su plenitud en el contexto de la lucha contra la dictadura batistiana. Por ello, “el Colegio Lincoln no solo fue un espacio de ensayo de experiencias pedagógicas y reflexión, sino también fue un centro de lucha revolucionaria donde se efectuaron reuniones clandestinas, se escondían propagandas, armas y diversos objetos de importancia.” (Maura & Azel, 2016: 13) Allí, en octubre de 1954, se imprimieran los primeros ejemplares de La Historia me Absolverá en la provincia.
Desde mediados de 1955 y principios de 1956, se organizó el Movimiento 26 de Julio en Las Villas, entre sus dirigentes se hallaba su hijo Quintín Pino Machado. Su casa fue centro de visitas y reuniones, entre ellas Haydée Santamaría, Gustavo Arcos Bernes y Melba Hernández. En la visita de esta última, enviada por Fidel Castro con la finalidad de aunar voluntades, explicar los objetivos de la lucha y recaudar fondos, Margot realizó un recorrido por la provincia con la heroína del Moncada, bajo el pretexto de su cargo de inspectora provincial.
Esta fue su primera tarea de importancia en la lucha revolucionaria y significó una gran experiencia para su trabajo posterior en la lucha clandestina. A partir de ese momento, Margot Machado Padrón se convirtió en una verdadera luchadora clandestina que bajo el seudónimo de Mercedes continuó desarrollando en el territorio villareño, la labor emprendida por la heroína del Moncada.
Formó parte de la dirección provincial del Movimiento 26 de Julio en Las Villas. Faustino Pérez la nombró como Secretaria de Finanzas, pero también realizó recorridos por la provincia, vendía bonos y establecía enlaces. Asimismo, sufrió detenciones en varios lugares de la provincia.
La vigilancia permanente de su domicilio y la del Colegio Lincoln fue una característica de esta etapa. Sin embargo, la actividad revolucionaria de Margot Machado era incesante. En mayo de 1957, se produjeron algunos incidentes del Movimiento 26 de Julio en Cabaiguán; se trasladó a ese municipio el día 26 de ese mes. La reunión se efectuó en el Colegio Presbiteriano, pues su director era abierto en sus acciones y ayudaba a los revolucionarios.
A su regreso conoció la lamentable noticia del accidente sufrido por su hijo Julio junto a Agustín (Chiqui) Gómez Lubián Urioste, pues la bomba casera que llevaban había explotado antes de tiempo. La policía tenía órdenes superiores de no dejar acompañar a los féretros para darles digna sepultura. Su patriotismo y valentía se manifestaron al incitar a los jóvenes para llevar a cabo el entierro. Un mar de pueblo acompañó los carros fúnebres entonando el Himno Nacional y del 26.
A pesar del infinito dolor que sentía por la pérdida de su hijo continuó con las actividades revolucionarias. Así, el 12 de julio, se entrevistó con Frank País en Santiago de Cuba; días después lo asesinaron. De la Sierra llegó un documento firmado por Fidel Castro donde orientaba levantarse en huelga por su muerte. A Margot se le encargó la tarea de redactar una proclama dirigida a los obreros para exhortarlos a participar en la huelga “Su patriotismo se sintió al levantar a toda la provincia en huelga.” (Azel & Estive, 2018: 405)
La apertura del curso escolar 1957-1958 del Colegio Lincoln, el 11 de septiembre, sirvió de pretexto para restructurar la dirección del Movimiento 26 de Julio en la provincia. Los compañeros allí reunidos nombraron a Margot Machado Padrón como coordinadora provincial del movimiento.
A principios de 1958, las circunstancias en que se encontraba Margot Machado eran muy graves. El 3 de marzo fue destituida de su cargo como inspectora provincial de escuelas privadas de Las Villas y como castigo sería enviada a la provincia de Matanzas. No aceptó el traslado y continuó su lucha revolucionaria en la clandestinidad, pero se vio obligada a huir hacia La Habana.
A partir de aquí comenzó otra faceta de su vida revolucionaria. Ayudó en los preparativos de la Huelga del 9 de abril, confeccionó los brazaletes del Movimiento 26 de Julio que usarían los revolucionarios en esa acción en la capital. Sin embargo, los esbirros la buscaban, así como a otros revolucionarios, pues eran los días anteriores a la Huelga general del 9 de abril.
Por eso, se le tramitó la autorización del Movimiento 26 de Julio para el asilo político. En junio de 1958 salió del país rumbo a Guatemala, pasó a Honduras y por último a Venezuela. Su actividad revolucionaria era realizada con esmero, dedicación y eficiencia, puso toda su experiencia en su desempeño. Por esas razones, fue nombrada coordinadora auxiliar del movimiento en Caracas.
Conoció en el exilio, la victoria de los rebeldes en Las Villas, la huida del tirano en la madrugada del 1º de enero de 1959 y el triunfo revolucionario. Margot Machado llegó a Cuba el 4 de enero. El avión aterrizó primero en Santiago; le solicitó al piloto aterrizar en Santa Clara, pero alegó no conocer la pista de aterrizaje. Por eso, no volvió a su ciudad ni a su acostumbrado trabajo de inspectora.
En La Habana se le asignó una nueva responsabilidad. Comenzó a laborar en el organismo central del Ministerio de Educación en el cargo de Subsecretaria Técnica. Formó parte importante del diseño y puesta en práctica de todas las transformaciones del sistema nacional de educación desarrolladas en los primeros años de la Revolución triunfante. Su labor contribuyó al cumplimiento de las medidas planteadas en el Programa del Moncada.
En ese sentido, trabajó en la extensión de los servicios educacionales iniciada con la generalización de la Educación Primaria; en la apertura de diez mil nuevas aulas con los diez mil maestros que estaban sin empleo. Participó en la conversión de los cuarteles en escuelas. “Dirigió los debates de la Ley de Reforma Integral de la Enseñanza y los enriqueció con su experiencia acumulada de maestra, directora e inspectora.” (Azel, 2022, p. 1408)
Desde el año 1959, se comenzó a preparar la colosal Campaña de Alfabetización. Margot Machado Padrón desempeñó un importante papel a partir de la creación de la Comisión Nacional de Alfabetización y en los preparativos de la campaña. Intercambió criterios en varias jornadas de trabajo con el Comandante en Jefe que fueron esenciales para su posterior éxito. Asimismo, contribuyó con su labor a la constitución del primer Contingente de Maestros Voluntarios, en el año 1960. Trabajó tenazmente en la formación emergente de maestros primarios, a quienes Fidel Castro les había hecho un llamado.
Sobre estas pautas, Margot Machado Padrón desarrolló su trabajo en el Ministerio de Educación hasta finales del año 1960 cuando enfermó y se acogió a la jubilación al año siguiente.
Desde el punto de vista político participó junto a Vilma Espín, Asela de los Santos, Haydée Santamaría y otras compañeras en varias jornadas de trabajo para constituir la Federación de Mujeres Cubanas; fue miembro de su dirección nacional hasta su muerte. Asimismo, fue fundadora de los Comités de Defensa de la Revolución, de las Milicias Nacionales Revolucionarias y del Partido Comunista de Cuba.
Con especial cuidado logró recuperarse y se reincorporó a las tareas revolucionarias. Trabajó a tiempo completo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en la Dirección Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas, en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba y en el Instituto Cubano del Libro.
Cuando terminó sus días laborales, con avanzada edad, se dedicó a colaborar con la Federación de Mujeres Cubanas. Durante la Batalla por el regreso Elián González, realizó una intervención en uno de los actos organizados al efecto. Su análisis fue objetivo al exponer la necesidad de la educación familiar como elemento fundamental para reclamar el regreso del niño.
En el 2009, con motivo de su centenario estuvo en Santa Clara. Fue condecorada con la Orden Frank País por la Ministra de Educación. Se mantuvo así con posterioridad a pesar de los años, los duros recuerdos y las limitaciones físicas, siempre con la claridad de sus principios y acciones cotidianas.
El 30 de mayo del 2015 desapareció físicamente; en sus honras fúnebres, el General de División Guillermo Rodríguez del Pozo expresó: “Margot Machado destacó desde que dirigió en Santa Clara, una escuela que la colmó de más condiciones aún, para educar y orientar a los jóvenes para la lucha.” (Saborit, 2015: 2). Sus restos se depositaron en La Habana hasta el 24 de septiembre de ese propio año cuando en ceremonia familiar fueron acompañados al cementerio de esta localidad por muchos de los antiguos muchachos y muchachas que Margot educó con su ejemplo de maestra y revolucionaria.
DISCUSIÓN
Como se puede apreciar se realizó la periodización de la vida y obra educativa de la doctora Margot Machado Padrón, dimensión fundamental para las investigaciones histórico-educativas. Diversos autores confirman la importancia de la periodización, entre ellos se destacan:
Daniela Cartes (2023), explicó que la periodización resulta clave para organizar y secuenciar los procesos históricos y a la vez determina mayores posibilidades de comprensión y expansión de los aprendizajes en relación a la temporalidad, así como entender las relaciones pasadas, presentes y futuras. Asimismo, para Néstor Morales (2020) considera la periodización histórica como una estructura sintética utilizada por el historiador para organizar de manera lógica eventos y procesos que responden a principios e intereses específicos.
De igual forma, autores cubanos corroboran el valor de la periodización en los estudios histórico-educativos, Buenavilla (2002), Chávez (1996), O’Farrill y Urbay (2008), más reciente se encuentra Borlot-Faure (2017) quien señaló: “Adentrarse en el estudio histórico y en la profundización de sus esencias, implica necesariamente la realización de una periodización, que permita su comprensión y precise su análisis de lo general, transite por lo particular hasta llegar a lo singular.” (p: 557)
CONCLUSIONES
Con la sistematización de la periodización quedó demostrado que la vida profesional Margot Machado Padrón experimentó un proceso de crecimiento; evolucionó desde maestra de escuela pública rural en la república neocolonial hasta Subsecretaria Técnica del Ministerio de Educación con la Revolución en el poder. Simultáneamente se produjo su transformación desde una patriota de filas para convertirse en una destacada luchadora clandestina contra la tiranía batistiana y posteriormente, en protagonista del proceso de transformación del sistema educacional cubano durante los primeros años de la Revolución.
Se aprecia en la primera etapa de iniciación profesional pedagógica y política (1927-1935), la influencia de factores económicos, políticos, sociales y culturales. Las prácticas educativas desarrolladas, evidencian la formación en sus alumnos los valores patrios y el sentimiento de amor hacia los héroes. Por eso, la educación para el patriotismo iniciada en Cuba con el Padre José Agustín Caballero y desplegada por otros insignes maestros tuvo en Margot Machado Padrón un valor especial e inestimable, pues la desarrolló cuando el país más la necesitaba y estaba urgido de cambios político-sociales. La experiencia adquirida en la escuela pública rural le permitió asumir una práctica pedagógica coherente con las necesidades de la época, capaz de suplir las carencias del contexto rural desde la labor magisterial.
En la segunda etapa, de madurez profesional pedagógica y política (1935-1960) se destacan su crecimiento profesional y político. Iniciada con su promoción a la escuela pública urbana, seguida por la dirección de una escuela nocturna. Posteriormente asumió los cargos de inspectora provincial de escuelas primarias superiores e inspectora de escuelas privadas. En su proyecto escolar del Colegio Lincoln tuvo en consideración las tradiciones pedagógicas cubanas, específicamente los aportes martianos a la educación demostrado en la educación laica, científica, nacionalista y para la vida. Por esto, entre otras razones, su proyecto educativo contribuye a la pedagogía revolucionaria cubana actual.
En su desempeño profesional puso en evidencia una Pedagogía participativa, práctica, pero sobre todo patriótica. Razones que justifican plenamente, la valoración de fiel continuadora de la tradición pedagógica cubana. Por tanto, la obra educativa de Margot Machado Padrón alcanza una relevante significación para los maestros en formación y para los que ejercen la profesión.
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Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Declaración de responsabilidad de autoría
Los autores del manuscrito señalado, DECLARAMOS que hemos contribuido directamente a su contenido intelectual, así como a la génesis y análisis de sus datos; por lo cual, estamos en condiciones de hacernos públicamente responsable de él y aceptamos que sus nombres figuren en la lista de autores en el orden indicado. Además, hemos cumplido los requisitos éticos de la publicación mencionada, habiendo consultado la Declaración de Ética y mala praxis en la publicación.
Josefa Azel Jiménez, Dr. C. Ángel Guido Navarro Otero, Dr. C. Nancy Luis Fernández: Proceso de revisión de literatura y redacción del artículo.