Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867
Volumen 23 Número 2 Año 2026
Artículo original
El aprendizaje basado en proyectos como estrategia de desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales de quinto año de Educación Básica
Project-based learning as a strategy for developing critical thinking in Social Sciences in the fifth year of Basic Education
Aprendizagem baseada em projetos como estratégia para o desenvolvimento do pensamento crítico em Ciências Sociais no quinto ano do Ensino Fundamental
Liliana Jacqueline Ariopaja Coronel 1*, https://orcid.org/0009-0005-0752-7740
Lerida Amarilis Alvarado Holguin 2, https://orcid.org/0009-0001-5632-8510
PhD. Nayade Caridad Reyes Palau 2, https://orcid.org/0000-0001-8754-1536
1 Ministerio de Educación del Ecuador, Ecuador
2 Universidad Bolivariana del Ecuador, Ecuador
*Autor para correspondencia. email liliana.ariopaja@educacion-gob.ec
Para citar este artículo: Ariopaja Coronel, L. J., Alvarado Holguin, L. A. y Reyes Palau, N. C. (2026). Aplicación educativa para la introducción a la asignatura Enfermería Ginecobstétrica. Maestro y Sociedad, 23(2), 1590-1606. https://maestroysociedad.uo.edu.cu
RESUMEN
Introducción: La enseñanza de las Ciencias Sociales en Educación Básica enfrenta el desafío de superar enfoques tradicionales para desarrollar el pensamiento crítico. El aprendizaje basado en proyectos (ABP) surge como una estrategia didáctica pertinente para promover la indagación, el análisis y la argumentación en el aula. Materiales y métodos: La investigación adoptó un enfoque mixto con alcance descriptivo-propositivo. La muestra incluyó 40 estudiantes de quinto año de Educación Básica y 10 docentes del área de Ciencias Sociales de la Unidad Educativa "Mariscal Sucre". Se aplicaron cuestionarios estructurados, guía de observación científica no participante y cuestionario de valoración a cinco expertos. Los instrumentos mostraron fiabilidad mediante coeficiente Alfa de Cronbach. Resultados: El 80% de los docentes valoró positivamente el ABP, pero el 70% reportó insuficiencia de tiempo y recursos. El 50% de los estudiantes no percibió actividades de investigación autónoma, y el 55% manifestó baja motivación para pensar críticamente. Se diseñó una estrategia didáctica estructurada en cinco fases (diagnóstico, formulación del problema, desarrollo investigativo, elaboración del producto y socialización). La validación por expertos alcanzó valoraciones promedio de 4,80 (potencial para pensamiento crítico), 4,60 (pertinencia) y 4,60 (correspondencia curricular) sobre 5. Discusión: Los hallazgos coinciden con estudios previos que evidencian la persistencia de prácticas tradicionales y la necesidad de metodologías activas. La alta valoración de los expertos respalda la estrategia como respuesta válida a las limitaciones diagnosticadas. Conclusiones: El ABP constituye una estrategia didáctica válida y necesaria para transformar la enseñanza de las Ciencias Sociales, favoreciendo una formación más activa, reflexiva y contextualizada en Educación Básica.
Palabras clave: Aprendizaje basado en proyectos; pensamiento crítico; Ciencias Sociales; Educación Básica; estrategias didácticas; metodologías activas.
ABSTRACT
Introduction: The teaching of Social Sciences in Basic Education faces the challenge of moving beyond traditional approaches to develop critical thinking. Project-based learning (PBL) emerges as a relevant teaching strategy to promote inquiry, analysis, and argumentation in the classroom. Materials and methods: This research adopted a mixed-methods approach with a descriptive-propositive scope. The sample included 40 fifth-grade students and 10 teachers from the Social Sciences department at the "Mariscal Sucre" Educational Unit. Structured questionnaires, a non-participant scientific observation guide, and an evaluation questionnaire administered to five experts were used. The instruments demonstrated reliability using Cronbach's alpha coefficient. Results: 80% of the teachers rated PBL positively, but 70% reported insufficient time and resources. 50% of the students did not perceive any independent research activities, and 55% expressed low motivation to think critically. A structured teaching strategy was designed in five phases (diagnosis, problem formulation, research development, product development, and dissemination). Expert validation yielded average scores of 4.80 (potential for critical thinking), 4.60 (relevance), and 4.60 (curricular alignment) out of 5. Discussion: The findings align with previous studies demonstrating the persistence of traditional practices and the need for active methodologies. The high expert rating supports the strategy as a valid response to the identified limitations. Conclusions: Project-based learning (PBL) is a valid and necessary teaching strategy for transforming the teaching of Social Sciences, fostering more active, reflective, and contextualized learning in Basic Education.
Keywords: Project-based learning; critical thinking; Social Sciences; Basic Education; teaching strategies; active methodologies.
Resumo
Introdução: O ensino de Ciências Sociais na Educação Básica enfrenta o desafio de ir além das abordagens tradicionais para desenvolver o pensamento crítico. A Aprendizagem Baseada em Projetos (ABP) surge como uma estratégia de ensino relevante para promover a investigação, a análise e a argumentação em sala de aula. Materiais e métodos: Esta pesquisa adotou uma abordagem mista de métodos com escopo descritivo-propositivo. A amostra incluiu 40 alunos do quinto ano e 10 professores do departamento de Ciências Sociais da Unidade Educacional "Mariscal Sucre". Foram utilizados questionários estruturados, um guia de observação científica não participante e um questionário de avaliação aplicado a cinco especialistas. Os instrumentos demonstraram confiabilidade por meio do coeficiente alfa de Cronbach. Resultados: 80% dos professores avaliaram a ABP positivamente, mas 70% relataram tempo e recursos insuficientes. 50% dos alunos não perceberam nenhuma atividade de pesquisa independente e 55% expressaram baixa motivação para pensar criticamente. Uma estratégia de ensino estruturada foi elaborada em cinco fases (diagnóstico, formulação do problema, desenvolvimento da pesquisa, desenvolvimento do produto e disseminação). A validação por especialistas resultou em pontuações médias de 4,80 (potencial para o pensamento crítico), 4,60 (relevância) e 4,60 (alinhamento curricular) em uma escala de 5. Discussão: Os resultados estão em consonância com estudos anteriores que demonstram a persistência de práticas tradicionais e a necessidade de metodologias ativas. A alta avaliação dos especialistas corrobora a estratégia como uma resposta válida às limitações identificadas. Conclusões: A aprendizagem baseada em projetos (ABP) é uma estratégia de ensino válida e necessária para transformar o ensino de Ciências Sociais, promovendo uma aprendizagem mais ativa, reflexiva e contextualizada na Educação Básica.
Palavras-chave: Aprendizagem baseada em projetos; pensamento crítico; Ciências Sociais; Educação Básica; estratégias de ensino; metodologias ativas.
Recibido: 5/2/2026 Aprobado: 28/3/2026
Introducción
La enseñanza de las Ciencias Sociales en la educación contemporánea se encuentra interpelada por la necesidad de superar enfoques tradicionales centrados en la transmisión mecánica de contenidos, para avanzar hacia prácticas pedagógicas orientadas a la comprensión, la problematización y el análisis reflexivo de la realidad social. En el contexto escolar actual, ya no resulta suficiente que los estudiantes memoricen hechos históricos, conceptos geográficos o nociones de organización social; por el contrario, se demanda que desarrollen capacidades para interpretar fenómenos, contrastar perspectivas, argumentar con fundamento y asumir posturas razonadas frente a los problemas de su entorno. En este sentido, el pensamiento crítico se configura como una de las finalidades formativas más relevantes de la educación básica, puesto que contribuye a la formación de sujetos capaces de analizar información, cuestionar supuestos, tomar decisiones fundamentadas y participar activamente en la vida social y ciudadana (Tantajulca, 2025).
En el área de Ciencias Sociales, esta exigencia adquiere una importancia singular, dado que se trata de un campo disciplinar cuya naturaleza epistemológica se orienta a la comprensión de las relaciones humanas, los procesos históricos, las dinámicas territoriales y las prácticas de convivencia que configuran la experiencia colectiva. El currículo ecuatoriano de Ciencias Sociales establece que esta área debe contribuir a la formación integral del estudiante mediante el análisis del entorno social, cultural y natural, así como al fortalecimiento de capacidades de interpretación, valoración y participación (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016). Del mismo modo, la guía de implementación curricular subraya la necesidad de una mediación docente metodológicamente pertinente, que permita convertir las orientaciones curriculares en experiencias de aprendizaje significativas y coherentes con la especificidad del área (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016a).
No obstante, en numerosos contextos escolares persisten prácticas de enseñanza que privilegian la repetición de información, el trabajo individual descontextualizado y la evaluación de respuestas cerradas, en detrimento de procesos de indagación, argumentación y reflexión. Esta situación genera una brecha entre las aspiraciones curriculares y la realidad pedagógica del aula, especialmente en niveles de Educación General Básica donde deberían consolidarse las habilidades iniciales de análisis, comparación, interpretación y juicio crítico. Investigaciones recientes han advertido que, en la enseñanza de las Ciencias Sociales, los estudiantes suelen mostrar fortalezas en la identificación y análisis básico de información, pero mantienen limitaciones en la evaluación rigurosa de fuentes y en la construcción de argumentos más complejos, lo que evidencia la necesidad de fortalecer intencionalmente el pensamiento crítico desde la práctica docente (Flores, 2024).
En este marco, el aprendizaje basado en proyectos se presenta como una estrategia didáctica con alto potencial para transformar la enseñanza de las Ciencias Sociales. Su relevancia radica en que organiza el aprendizaje alrededor de preguntas, situaciones o problemas significativos, promueve la investigación guiada, favorece el trabajo cooperativo y conduce a la elaboración de productos o propuestas conectadas con la realidad. De acuerdo con los recursos pedagógicos oficiales del sistema educativo ecuatoriano, el aprendizaje basado en proyectos constituye una alternativa didáctica para fomentar el aprendizaje activo, atender las necesidades e intereses del contexto y participar de manera colaborativa con la comunidad educativa (Ministerio de Educación del Ecuador, 2025). Estas características lo convierten en una vía pertinente para dinamizar los procesos de enseñanza-aprendizaje y desplazar la centralidad del acto educativo desde la simple recepción de contenidos hacia la construcción activa del conocimiento.
La pertinencia del aprendizaje basado en proyectos en Ciencias Sociales se explica, además, por la afinidad entre la lógica de esta metodología y los propósitos formativos del área. Las Ciencias Sociales ofrecen múltiples posibilidades para articular proyectos vinculados con la identidad local, el patrimonio cultural, la convivencia, los derechos, la participación comunitaria o las problemáticas del entorno, favoreciendo que el estudiante investigue, compare información, dialogue con otros, formule explicaciones y comunique hallazgos. Desde esta perspectiva, el pensamiento crítico no debe asumirse como una capacidad abstracta o aislada, sino como una práctica intelectual que se construye en interacción con contenidos significativos, situaciones auténticas y mediaciones pedagógicas intencionales. La literatura reciente ha enfatizado precisamente que el pensamiento crítico en Ciencias Sociales se fortalece cuando la enseñanza propicia análisis, reflexión y toma de postura frente a realidades concretas, y no cuando se limita a la reproducción de definiciones o acontecimientos (Cabrera & Márquez, 2024; Flores, 2024).
La problemática adquiere especial interés en quinto año de Educación Básica, por tratarse de un momento formativo en el que los estudiantes comienzan a consolidar operaciones cognitivas más complejas y pueden avanzar desde descripciones simples hacia explicaciones más estructuradas sobre su entorno social. En esta etapa, la intervención pedagógica resulta decisiva, pues las experiencias escolares pueden estimular o limitar la curiosidad, la capacidad de preguntar, la comparación de información y la elaboración de argumentos. Si la enseñanza de las Ciencias Sociales continúa anclada en esquemas rígidos y transmisivos, el estudiante difícilmente desarrollará una comprensión reflexiva de los procesos sociales; en cambio, si se incorporan estrategias activas, investigativas y contextualizadas, aumenta la posibilidad de formar sujetos capaces de pensar críticamente, dialogar con otros y participar de manera consciente en su medio (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016; Tantajulca, 2025).
Pese a estas potencialidades, todavía existe una limitada sistematización del uso del aprendizaje basado en proyectos como estrategia específica para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en educación básica. Si bien la literatura y los documentos pedagógicos reconocen su valor metodológico, también se evidencia la necesidad de fortalecer su fundamentación didáctica y su articulación con contextos escolares concretos. Esto resulta particularmente relevante en el ámbito ecuatoriano, donde el currículo promueve una formación integral, contextualizada y orientada al desarrollo de destrezas, pero las prácticas docentes no siempre logran traducir tales principios en experiencias de aula consistentes (Ministerio de Educación del Ecuador, 2016; Ministerio de Educación del Ecuador, 2016a).
La presente investigación se desarrolla en la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”, institución que constituye un espacio significativo dentro del contexto educativo por su compromiso con la formación integral de niños, niñas y adolescentes, así como por su papel en la implementación de propuestas pedagógicas orientadas al fortalecimiento de los aprendizajes escolares. Su realidad institucional ofrece un escenario pertinente para el análisis de los procesos de enseñanza-aprendizaje en el área de Ciencias Sociales, especialmente en lo referente a las estrategias didácticas empleadas para favorecer el desarrollo de habilidades cognitivas superiores. En este sentido, la institución se configura como un contexto adecuado para examinar las posibilidades del aprendizaje basado en proyectos como vía metodológica para estimular el pensamiento crítico en estudiantes de Educación General Básica.
La población objeto de estudio está conformada por los estudiantes de quinto año de Educación Básica, quienes atraviesan una etapa fundamental en su desarrollo intelectual, social y escolar. En este nivel, los educandos comienzan a consolidar capacidades de observación, comparación, interpretación y argumentación, las cuales resultan esenciales para la comprensión de los contenidos de Ciencias Sociales y para el análisis reflexivo de su realidad inmediata. Junto a la población estudiantil, se considera también la participación de los docentes del área, cuyo papel resulta decisivo en la planificación, mediación e implementación de estrategias activas de aprendizaje; asimismo, se reconoce la relevancia de los directivos institucionales, en tanto actores que inciden en la organización pedagógica y en la generación de condiciones favorables para la innovación educativa.
El estudio se centra en el análisis de los procesos didácticos que intervienen en la enseñanza de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica, con énfasis en el uso del aprendizaje basado en proyectos como estrategia para el desarrollo del pensamiento crítico. Se parte del reconocimiento de que esta metodología puede favorecer experiencias de aprendizaje más activas, contextualizadas y significativas, al situar a los estudiantes frente a situaciones reales o problemáticas de su entorno que demandan investigación, colaboración, interpretación de información y construcción de respuestas fundamentadas. En consecuencia, la indagación busca comprender las condiciones pedagógicas que caracterizan la enseñanza actual del área y valorar en qué medida la incorporación del aprendizaje basado en proyectos puede contribuir al fortalecimiento de habilidades críticas en el alumnado.
Durante el período lectivo correspondiente, se llevó a cabo una fase exploratoria inicial orientada a delimitar el problema de investigación y justificar la necesidad del estudio. Esta aproximación preliminar se realizó en las aulas de quinto año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”, particularmente en las clases del área de Ciencias Sociales. Las acciones de observación y análisis se dirigieron a identificar las dinámicas de enseñanza predominantes, el nivel de participación de los estudiantes, los tipos de actividades propuestas por los docentes y las oportunidades reales para el desarrollo del pensamiento crítico. De igual manera, se revisaron evidencias de trabajo escolar, tales como tareas, actividades grupales, ejercicios de clase y producciones escritas, con el propósito de reconocer cómo se manifiestan los procesos de comprensión, análisis y argumentación dentro del aprendizaje del área.
A partir de esta exploración preliminar, se evidenció una marcada distancia entre la aspiración pedagógica de formar estudiantes capaces de analizar, reflexionar y argumentar críticamente en Ciencias Sociales, y las prácticas de aula observadas en el contexto institucional. Aunque el currículo promueve una formación orientada al desarrollo de habilidades cognitivas y al aprendizaje significativo, en la práctica se identifican limitaciones que dificultan la consolidación del pensamiento crítico en los estudiantes de quinto año. Esta disonancia revela la necesidad de revisar las estrategias metodológicas empleadas y de proponer alternativas que permitan dinamizar el proceso de enseñanza-aprendizaje desde enfoques más activos e investigativos.
Entre las principales insuficiencias identificadas en esta fase diagnóstica están:
Estas insuficiencias delinean un escenario en el que, pese al reconocimiento teórico de la importancia del pensamiento crítico y de las metodologías activas, las prácticas de enseñanza en Ciencias Sociales todavía no logran desplegar plenamente su potencial formativo. En consecuencia, el aprendizaje basado en proyectos aparece como una alternativa pertinente para responder a esta problemática, en tanto permite articular investigación, trabajo colaborativo, análisis de información, creatividad y vinculación con el contexto, elementos que favorecen una participación más reflexiva y consciente de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje.
La relevancia de abordar este problema radica en que el desarrollo del pensamiento crítico constituye una necesidad formativa esencial en la educación actual, especialmente en un área como Ciencias Sociales, cuya finalidad trasciende la simple transmisión de contenidos para orientarse a la comprensión de la realidad social, histórica y cultural. Potenciar esta capacidad desde quinto año de Educación Básica implica sentar bases importantes para la formación de estudiantes más autónomos, reflexivos y capaces de emitir juicios fundamentados sobre su entorno. En esta línea, el aprendizaje basado en proyectos representa una vía metodológica valiosa para transformar la experiencia educativa, al promover una enseñanza más dinámica, contextualizada y centrada en la construcción activa del conocimiento.
El estudio resulta pertinente en el contexto actual porque responde a la necesidad de fortalecer la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje en Educación Básica y se articula con los enfoques pedagógicos que promueven la innovación, la participación activa del estudiante y el desarrollo de competencias. Asimismo, la investigación es viable, ya que cuenta con un contexto institucional definido, con acceso a la población de estudio y con la disposición de los actores educativos involucrados. Su realización puede aportar elementos teóricos y prácticos para mejorar la enseñanza de las Ciencias Sociales en la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”, contribuyendo a la incorporación de estrategias didácticas más pertinentes y al fortalecimiento del pensamiento crítico en los estudiantes de quinto año de Educación Básica.
En virtud de lo anterior, la presente investigación parte de la convicción de que el aprendizaje basado en proyectos constituye una estrategia pertinente para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica. Su relevancia no solo se sitúa en el plano metodológico, sino también en el formativo, pues permite articular currículo, contexto, participación, análisis y producción de saberes desde una lógica activa y reflexiva. De acuerdo a esta situación se plantea el siguiente problema científico: ¿de qué manera el aprendizaje basado en proyectos constituye una estrategia didáctica para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica?. Siendo el objeto de investigación, el proceso de enseñanza-aprendizaje de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica. En consecuencia, el estudio se proyecta con el objetivo general de desarrollar la estrategia didáctica basada en el Aprendizaje Basado en Proyectos para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales para quinto año de Educación Básica.
MATERIALES Y MÉTODOS
La presente investigación se sustenta en un enfoque mixto, en tanto integra procedimientos de carácter cuantitativo y cualitativo para lograr una comprensión más amplia y profunda del problema objeto de estudio. Este enfoque permite articular, de manera complementaria, la medición de determinados comportamientos, percepciones o resultados observables con la interpretación de las dinámicas pedagógicas, las experiencias de los actores educativos y los significados atribuidos al proceso de enseñanza-aprendizaje. La lógica del enfoque mixto radica en que la combinación de ambas perspectivas proporciona una visión más integral del fenómeno investigado que la utilización aislada de cada una de ellas.
Desde el componente cualitativo, la investigación posibilita explorar las prácticas docentes vinculadas con la enseñanza de las Ciencias Sociales, la forma en que se estructuran las actividades de aula, el nivel de participación estudiantil y las condiciones pedagógicas que favorecen o limitan el desarrollo del pensamiento crítico. Asimismo, permite comprender las percepciones de docentes y estudiantes sobre el aprendizaje basado en proyectos como estrategia didáctica y su potencial para promover procesos de análisis, reflexión, argumentación y construcción significativa del conocimiento.
Por su parte, el componente cuantitativo hace posible valorar el comportamiento de indicadores asociados al desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes de quinto año de Educación Básica, así como identificar tendencias relacionadas con la frecuencia de uso de estrategias activas, los niveles de participación, la comprensión de contenidos y la presencia de habilidades como la interpretación, la comparación, la argumentación y la toma de postura. De este modo, el enfoque mixto favorece una aproximación metodológica más sólida al problema de investigación.
De acuerdo con los objetivos propuestos, el estudio se inscribe en una investigación descriptiva con alcance propositivo. Es descriptiva porque busca caracterizar el estado actual del proceso de enseñanza-aprendizaje de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica, particularmente en lo relativo al uso de estrategias metodológicas orientadas al desarrollo del pensamiento crítico. Asimismo, pretende identificar las principales prácticas docentes, las limitaciones observadas y las condiciones pedagógicas presentes en el aula.
Su carácter propositivo se expresa en la intención de fundamentar y estructurar el aprendizaje basado en proyectos como una estrategia didáctica pertinente para fortalecer el pensamiento crítico en el área de Ciencias Sociales. En este sentido, la investigación no se limita a describir la realidad educativa, sino que avanza hacia la formulación de una propuesta pedagógica contextualizada que contribuya a la transformación de las prácticas de enseñanza.
En la presente investigación, la variable independiente está constituida por el aprendizaje basado en proyectos como estrategia didáctica. Operacionalmente, esta se entiende como el conjunto organizado de acciones pedagógicas, metodológicas y actividades contextualizadas que sitúan al estudiante en el centro del proceso de aprendizaje mediante la resolución de preguntas, problemas o situaciones significativas, promoviendo la investigación, el trabajo colaborativo, la toma de decisiones, la producción de evidencias y la socialización de resultados. Esta estrategia favorece una participación activa del alumnado y una relación más dinámica entre los contenidos escolares y la realidad inmediata, propiciando experiencias de aprendizaje integradoras, reflexivas y contextualizadas.
La variable dependiente corresponde al desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica. Este constructo se concibe como la capacidad del estudiante para analizar información, interpretar hechos y situaciones sociales, contrastar puntos de vista, formular juicios razonados, argumentar con fundamento y asumir posturas reflexivas frente a problemáticas de su entorno. En el ámbito de las Ciencias Sociales, el pensamiento crítico no se restringe a la adquisición de conocimientos conceptuales, sino que involucra también la comprensión profunda de procesos históricos, geográficos y ciudadanos, así como la capacidad de establecer relaciones entre el contenido escolar y la realidad social.
Para la operacionalización de la variable dependiente, se proponen tres dimensiones fundamentales, cada una con sus respectivos indicadores:
Dimensión 1. Análisis e interpretación de la información social
Se integra por los siguientes indicadores:
• Identificación de ideas principales y secundarias en contenidos de Ciencias Sociales.
• Interpretación de hechos, procesos y fenómenos sociales desde distintas perspectivas.
• Relación entre contenidos escolares y situaciones del contexto inmediato.
Dimensión 2. Argumentación y reflexión crítica
Se integra por los siguientes indicadores:
• Emisión de opiniones fundamentadas sobre temas sociales.
• Capacidad para justificar respuestas mediante argumentos coherentes.
• Comparación de puntos de vista y reconocimiento de diferentes interpretaciones de la realidad.
Dimensión 3. Participación activa en la construcción del conocimiento
Se integra por los siguientes indicadores:
• Participación en actividades colaborativas de indagación y resolución de problemas.
• Iniciativa para formular preguntas y proponer soluciones ante situaciones de aprendizaje.
• Autonomía en el desarrollo de tareas y proyectos vinculados con Ciencias Sociales.
La estructuración del proceso investigativo, conforme al nivel y alcance del estudio, se concibe en las siguientes fases interrelacionadas:
Etapa de diagnóstico y caracterización inicial
Esta fase preliminar se orienta a la identificación de las condiciones pedagógicas presentes en la enseñanza de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”. Para ello, se prevé la aplicación de cuestionarios a los docentes del área, con el propósito de conocer sus concepciones sobre el pensamiento crítico, el uso de metodologías activas y la incorporación del aprendizaje basado en proyectos en la práctica pedagógica. Complementariamente, se desarrollarán observaciones científicas no participantes en las clases, con el fin de identificar las dinámicas de enseñanza, el nivel de participación estudiantil, las actividades de aprendizaje predominantes y las oportunidades que ofrece el aula para el análisis, la reflexión y la argumentación.
Asimismo, se revisarán producciones académicas de los estudiantes, tales como: tareas, trabajos grupales, actividades de clase y ejercicios escritos, con el propósito de reconocer evidencias del desarrollo del pensamiento crítico y de la forma en que los contenidos de Ciencias Sociales están siendo apropiados en el contexto escolar.
Etapa de diseño de la estrategia basada en proyectos
A partir de los resultados obtenidos en la fase diagnóstica, se procederá al diseño de una estrategia didáctica sustentada en el aprendizaje basado en proyectos para fortalecer el pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica. Esta etapa se desarrollará desde un enfoque sistémico, procurando la articulación entre objetivos, contenidos, actividades, recursos, formas de organización y evaluación.
La propuesta considerará principios de la didáctica de las Ciencias Sociales, de las metodologías activas y del enfoque por competencias, con el propósito de estructurar una estrategia contextualizada, pertinente e innovadora. Se priorizarán actividades que favorezcan la investigación escolar, la problematización de la realidad, el trabajo colaborativo, la argumentación y la construcción colectiva del conocimiento, de modo que el estudiante asuma un rol protagónico en su aprendizaje.
Etapa de validación de la estrategia
La estrategia diseñada será sometida a un proceso de validación a través del criterio de expertos, con la finalidad de valorar su pertinencia, coherencia, viabilidad y potencial impacto pedagógico. Para ello, se convocará a especialistas en didáctica de las Ciencias Sociales, investigación educativa y metodologías activas, quienes emitirán juicios técnicos y sugerencias de mejora en torno a la propuesta elaborada.
Este proceso permitirá realizar ajustes a la estrategia antes de su eventual implementación, fortaleciendo su sustento teórico, su funcionalidad práctica y su correspondencia con las necesidades detectadas en el contexto educativo estudiado. De este modo, la validación contribuirá a otorgar mayor consistencia científica y pedagógica a la propuesta, en consonancia con los requerimientos de una investigación educativa orientada a la transformación de la práctica docente.
La población objeto de estudio estuvo constituida por los estudiantes de quinto año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”, así como por los docentes vinculados al área de Ciencias Sociales en este subnivel. En correspondencia con el carácter contextual y pedagógico de la investigación, el diseño muestral se sustentó en un muestreo no probabilístico de tipo intencional, dado que la selección de los participantes respondió a criterios previamente definidos en función de la pertinencia del estudio y de las posibilidades reales de acceso al escenario investigativo.
La muestra quedó conformada por 40 estudiantes de quinto año de Educación Básica, seleccionados por pertenecer al grupo en el que se centró el proceso de observación, diagnóstico y análisis didáctico relacionado con el desarrollo del pensamiento crítico en el área de Ciencias Sociales. Se incluyó a la totalidad de los estudiantes que cumplían con los criterios de participación establecidos y que contaban con el consentimiento informado de sus representantes legales, garantizando de este modo una participación ética, voluntaria y debidamente autorizada.
A esta muestra se sumaron los docentes del área de Ciencias Sociales vinculados al nivel de quinto año de Educación Básica de la institución, cuya participación resultó indispensable para la comprensión de las prácticas pedagógicas, las estrategias metodológicas empleadas y las condiciones didácticas que inciden en el desarrollo del pensamiento crítico. Asimismo, se contó con la participación de cinco expertos en educación y didáctica, quienes aportaron criterios especializados para la valoración de la estrategia propuesta. Todos los sujetos participantes fueron debidamente informados acerca de los objetivos, alcances y principios éticos del proceso investigativo, asegurando su participación consciente y voluntaria.
Los criterios de selección de los expertos contemplaron los siguientes aspectos:
Estos criterios permitieron garantizar que la validación de la estrategia se sustentara en juicios especializados, pertinentes y consistentes con las exigencias metodológicas de la investigación educativa. En lo concerniente a los instrumentos de recolección de datos, se emplearon diversos recursos metodológicos orientados a obtener información tanto cuantitativa como cualitativa sobre el problema investigado. En primer lugar, se aplicó un cuestionario estructurado dirigido a los docentes, con el propósito de indagar sus concepciones sobre el pensamiento crítico, el uso de metodologías activas, la incorporación del aprendizaje basado en proyectos en la enseñanza de las Ciencias Sociales y las dificultades percibidas en su implementación.
En segundo lugar, se administró un cuestionario a los estudiantes de quinto año de Educación Básica, diseñado para explorar sus experiencias de aprendizaje en el área de Ciencias Sociales, su nivel de participación en actividades de análisis y reflexión, así como sus percepciones respecto a las estrategias de enseñanza utilizadas en el aula. Este instrumento permitió identificar elementos asociados al desarrollo del pensamiento crítico desde la perspectiva del alumnado.
De forma complementaria, se utilizó una guía de observación científica no participante, orientada a registrar las dinámicas pedagógicas desarrolladas en el aula, el tipo de actividades propuestas por el docente, la interacción entre los actores educativos y las oportunidades reales para la indagación, el análisis, la argumentación y la participación activa de los estudiantes. Este instrumento resultó clave para contrastar la información obtenida mediante los cuestionarios con la realidad observable del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Asimismo, para la etapa de validación de la propuesta, se aplicó un cuestionario de valoración a expertos, estructurado con el propósito de recoger juicios cualitativos y cuantitativos acerca de la pertinencia, coherencia, viabilidad y relevancia pedagógica de la estrategia basada en proyectos. Dicho instrumento fue diseñado para valorar dimensiones esenciales de la propuesta, tales como su fundamentación teórica, su organización metodológica, su contextualización institucional y su potencial para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales.
Para la ponderación de las respuestas emitidas por los expertos, se recurrió a una escala tipo Likert de cinco niveles, con valores comprendidos entre 1 y 5, donde 1 correspondió a “Totalmente en desacuerdo” y 5 a “Totalmente de acuerdo”. Esta escala permitió cuantificar las valoraciones de los especialistas y facilitar un análisis más sistemático de sus apreciaciones, sin excluir la riqueza interpretativa de sus observaciones cualitativas.
La fiabilidad de los instrumentos elaborados se verificó mediante la aplicación del coeficiente Alfa de Cronbach, reconocido en la investigación educativa como un estadístico apropiado para estimar la consistencia interna de escalas e instrumentos estructurados. Este procedimiento permitió comprobar el nivel de cohesión entre los ítems que integraron los cuestionarios, asegurando que las mediciones realizadas fueran estables, consistentes y metodológicamente confiables.
Los valores obtenidos en la aplicación de este coeficiente se interpretaron conforme a los criterios aceptados en la literatura metodológica, de manera que niveles altos de consistencia interna respaldaron la calidad técnica de los instrumentos utilizados en la investigación. Este proceso contribuyó a fortalecer la solidez del estudio y a garantizar mayor rigor en la recogida de información.
Para el procesamiento y análisis de la información recolectada, se empleó un tratamiento metodológico coherente con el enfoque mixto asumido en la investigación. En el caso de los datos cuantitativos, se realizó un análisis estadístico descriptivo, orientado a organizar, resumir e interpretar la información obtenida a través de frecuencias, porcentajes y medidas de tendencia central, lo que permitió caracterizar el comportamiento de las variables e identificar tendencias relevantes en relación con el desarrollo del pensamiento crítico y la utilización de estrategias metodológicas activas.
De manera complementaria, la información cualitativa obtenida mediante las observaciones y las apreciaciones de los expertos fue sometida a un análisis interpretativo, con el fin de reconocer patrones, regularidades, valoraciones y elementos emergentes que enriquecieran la comprensión del fenómeno investigado. La articulación entre datos cuantitativos y cualitativos permitió construir una visión más integral del objeto de estudio y otorgó mayor profundidad a los hallazgos.
La validación de la estrategia didáctica basada en el aprendizaje por proyectos se llevó a cabo mediante el criterio de expertos, en un proceso riguroso de valoración técnica y pedagógica. Los especialistas examinaron la propuesta en función de su pertinencia contextual, consistencia interna, correspondencia con los objetivos del estudio y viabilidad de aplicación en el entorno educativo de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”. La síntesis de sus valoraciones permitió perfeccionar la estrategia diseñada y fortalecer su solidez teórica y metodológica, sentando así bases consistentes para su utilización como alternativa pedagógica orientada al desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica.
RESULTADOS
Identificación de necesidades y potencialidades de docentes y estudiantes de quinto año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre” para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales mediante el aprendizaje basado en proyectos.
La aplicación de los instrumentos permitió obtener información relevante sobre las prácticas pedagógicas, la percepción docente y estudiantil, así como las condiciones didácticas que inciden en el desarrollo del pensamiento crítico en el área de Ciencias Sociales. Los resultados se presentan a continuación en correspondencia con los objetivos del estudio y permiten reconocer tanto limitaciones como potencialidades del contexto investigado.
Resultados de la encuesta aplicada a docentes de Ciencias Sociales
Los resultados obtenidos en la encuesta aplicada a los docentes evidencian percepciones diversas sobre el uso de metodologías activas y, particularmente, del aprendizaje basado en proyectos como estrategia para promover el pensamiento crítico en Ciencias Sociales. En la Tabla 1 se sintetizan los principales hallazgos.
Tabla 1. Percepciones docentes sobre el aprendizaje basado en proyectos y el pensamiento crítico en Ciencias Sociales.
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Pregunta |
Totalmente en desacuerdo |
En desacuerdo |
Neutral |
De acuerdo |
Totalmente de acuerdo |
|
¿Considera que el aprendizaje basado en proyectos favorece el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales? |
0.0% |
10.0% |
10.0% |
50.0% |
30.0% |
|
¿Dispone de suficiente tiempo para planificar y ejecutar proyectos en el aula? |
30.0% |
40.0% |
10.0% |
20.0% |
0.0% |
|
¿Se siente capacitado/a para diseñar actividades basadas en proyectos en Ciencias Sociales? |
10.0% |
20.0% |
20.0% |
40.0% |
10.0% |
|
¿La institución cuenta con recursos suficientes para implementar proyectos de aula? |
30.0% |
40.0% |
20.0% |
10.0% |
0.0% |
|
¿Percibe que sus estudiantes participan activamente en actividades de análisis, reflexión y argumentación? |
20.0% |
30.0% |
20.0% |
20.0% |
10.0% |
Nota: elaboración propia de los autores
Los resultados docentes permiten advertir, en primer lugar, una valoración favorable del aprendizaje basado en proyectos como vía metodológica para fortalecer el pensamiento crítico, ya que el 80.0% de los encuestados se sitúa entre las categorías “De acuerdo” y “Totalmente de acuerdo”. Este resultado evidencia una disposición conceptual positiva hacia el empleo de metodologías activas, lo cual constituye una fortaleza importante para la transformación de la práctica pedagógica.
Sin embargo, esta percepción favorable contrasta con las limitaciones institucionales y operativas identificadas. El 70.0% de los docentes manifiesta no disponer de tiempo suficiente para planificar y ejecutar proyectos en el aula, lo que revela una de las principales barreras para la implementación efectiva de esta estrategia. A ello se suma que otro 70.0% considera insuficientes los recursos institucionales disponibles, lo cual sugiere que la innovación metodológica no depende únicamente de la voluntad del docente, sino también de las condiciones organizativas y materiales del contexto escolar.
En relación con la preparación profesional, los resultados muestran una situación intermedia. Aunque el 50.0% afirma sentirse capacitado para diseñar actividades basadas en proyectos, aún persiste un 30.0% que expresa desacuerdo con esta afirmación, lo que permite inferir la necesidad de fortalecer la formación metodológica del profesorado en estrategias activas, diseño de proyectos, evaluación auténtica y mediación del pensamiento crítico.
Asimismo, la percepción sobre la participación estudiantil en actividades de análisis, reflexión y argumentación revela que todavía no se consolidan prácticas de aula sistemáticamente orientadas al desarrollo del pensamiento crítico. En conjunto, estos hallazgos permiten afirmar que existe una valoración positiva del ABP a nivel discursivo, pero su concreción práctica se ve obstaculizada por factores de tiempo, recursos y formación didáctica.
Desde una perspectiva interpretativa, los datos docentes permiten identificar tres aspectos centrales. El primero es la existencia de una base favorable para la innovación, expresada en la aceptación del aprendizaje basado en proyectos como estrategia pertinente. El segundo es la persistencia de barreras estructurales, especialmente asociadas a la carga de trabajo y a la disponibilidad de recursos. El tercero es la necesidad de fortalecer la competencia pedagógica del profesorado, no solo para diseñar proyectos, sino para convertirlos en espacios reales de análisis, indagación y reflexión crítica.
Resultados de la encuesta aplicada a estudiantes de quinto año de Educación Básica
La encuesta dirigida a los estudiantes permitió explorar sus percepciones sobre las actividades de aula en Ciencias Sociales, su nivel de participación y las oportunidades reales que tienen para desarrollar habilidades de pensamiento crítico. Los resultados se presentan en la Tabla 2.
Tabla 2. Percepciones estudiantiles sobre el aprendizaje en Ciencias Sociales y el desarrollo del pensamiento crítico
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Pregunta |
Totalmente en desacuerdo |
En desacuerdo |
Neutral |
De acuerdo |
Totalmente de acuerdo |
|
¿En las clases de Ciencias Sociales realiza actividades que le permiten investigar y descubrir información por sí mismo? |
20.0% |
30.0% |
20.0% |
20.0% |
10.0% |
|
¿Las actividades de clase le ayudan a relacionar los contenidos con situaciones de su entorno? |
15.0% |
25.0% |
20.0% |
30.0% |
10.0% |
|
¿Tiene oportunidad de expresar sus ideas y opiniones sobre los temas tratados en clase? |
20.0% |
25.0% |
20.0% |
25.0% |
10.0% |
|
¿Trabaja en equipo para resolver problemas o desarrollar tareas en Ciencias Sociales? |
10.0% |
20.0% |
15.0% |
35.0% |
20.0% |
|
¿Las clases de Ciencias Sociales le motivan a pensar, analizar y dar su punto de vista? |
25.0% |
30.0% |
20.0% |
15.0% |
10.0% |
Nota: elaboración propia de los autores
Los resultados estudiantiles muestran que una proporción significativa del alumnado no percibe que las clases de Ciencias Sociales se estructuren habitualmente en torno a experiencias de investigación o descubrimiento autónomo. En efecto, el 50.0% de los estudiantes se ubica entre “Totalmente en desacuerdo” y “En desacuerdo” respecto a la realización de actividades que les permitan investigar por sí mismos, lo cual sugiere que persisten prácticas más centradas en la recepción de contenidos que en la construcción activa del aprendizaje.
En cuanto a la relación entre los contenidos escolares y el entorno del estudiante, los resultados muestran una tendencia menos crítica, aunque todavía insuficiente. El 40.0% considera que las actividades sí favorecen esta vinculación, pero otro 40.0% opina lo contrario. Esta distribución pone de manifiesto que la contextualización del aprendizaje no se produce de forma sistemática, pese a tratarse de un elemento fundamental en la enseñanza de las Ciencias Sociales y en el propio aprendizaje basado en proyectos.
Con respecto a la expresión de ideas y opiniones, los datos revelan un panorama igualmente intermedio. El 45.0% de los estudiantes no percibe suficientes oportunidades para expresar sus puntos de vista, frente a un 35.0% que sí reconoce tales espacios. Este resultado adquiere especial relevancia, ya que la argumentación, la deliberación y la toma de postura constituyen manifestaciones esenciales del pensamiento crítico y, por tanto, deben ser promovidas explícitamente desde la dinámica del aula.
La dimensión mejor valorada por los estudiantes es el trabajo en equipo, donde un 55.0% se ubica entre las categorías positivas. Esto evidencia una potencialidad importante para la implementación del aprendizaje basado en proyectos, puesto que dicha estrategia se apoya precisamente en la colaboración, la interacción y la construcción conjunta de soluciones. No obstante, esta fortaleza no se traduce automáticamente en pensamiento crítico, si las actividades colaborativas no están acompañadas de tareas de análisis, reflexión, problematización y argumentación.
La motivación para pensar, analizar y emitir opiniones en las clases de Ciencias Sociales presenta un resultado preocupante: el 55.0% de los estudiantes expresa desacuerdo con esa afirmación. Este dato sugiere que las prácticas pedagógicas actuales no siempre logran activar procesos cognitivos complejos ni generar un ambiente de aprendizaje intelectualmente desafiante. En consecuencia, se refuerza la necesidad de incorporar metodologías que sitúen al estudiante ante problemas significativos, preguntas orientadoras y situaciones reales, como propone el aprendizaje basado en proyectos.
Discusión
El análisis integrado de la información obtenida en docentes y estudiantes permite identificar una realidad pedagógica caracterizada por la coexistencia de potencialidades para la innovación y limitaciones que dificultan la consolidación del pensamiento crítico en Ciencias Sociales. En ambos grupos se observa una coincidencia importante: existe reconocimiento de la necesidad de metodologías más activas, participativas y contextualizadas, pero las prácticas de aula todavía no reflejan de manera consistente esa aspiración.
Desde la perspectiva docente, el aprendizaje basado en proyectos es valorado como una estrategia pertinente para promover el pensamiento crítico; sin embargo, su implementación se ve restringida por factores estructurales y metodológicos. Esta tensión entre valoración positiva y aplicación limitada sugiere que el problema no reside en la falta de reconocimiento del valor pedagógico del ABP, sino en las condiciones de posibilidad para su concreción en la práctica cotidiana. La insuficiencia de tiempo, la escasez de recursos y la necesidad de mayor capacitación constituyen factores que inciden directamente en la dificultad para transformar la lógica tradicional de enseñanza.
Desde la percepción estudiantil, los resultados muestran que las experiencias de aprendizaje en Ciencias Sociales todavía no se configuran plenamente como espacios de indagación, análisis y reflexión. Aunque existen manifestaciones parciales de trabajo colaborativo y cierta conexión con el entorno, predominan señales de limitada participación intelectual, escasas oportunidades de argumentación y baja motivación para pensar críticamente. Este hallazgo resulta especialmente relevante, porque pone en evidencia que el pensamiento crítico no emerge de manera espontánea, sino que requiere de una intencionalidad pedagógica clara, de actividades auténticas y de una organización didáctica centrada en el estudiante.
En este sentido, los resultados permiten sostener que el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica demanda una reconfiguración metodológica del aula. El aprendizaje basado en proyectos aparece como una alternativa pertinente porque responde, precisamente, a las insuficiencias detectadas: favorece la investigación, promueve la relación entre contenido y contexto, fortalece el trabajo colaborativo y genera oportunidades para la argumentación y la toma de decisiones. No obstante, su incorporación efectiva exige superar las barreras señaladas en el diagnóstico y asumir una concepción pedagógica en la que enseñar Ciencias Sociales implique formar estudiantes que comprendan, analicen, interpreten y discutan la realidad, más allá de reproducir información.
Los hallazgos del estudio permiten afirmar que el contexto investigado presenta condiciones iniciales favorables para la incorporación del aprendizaje basado en proyectos, pero requiere ajustes significativos en la planificación didáctica, en la formación docente y en la organización de las actividades escolares. Por tanto, la discusión no conduce todavía a la exposición de una estrategia, sino a la constatación de una necesidad pedagógica concreta: transformar las prácticas de enseñanza de las Ciencias Sociales para hacer posible el desarrollo sistemático del pensamiento crítico en los estudiantes de quinto año de Educación Básica.
Estrategia didáctica basada en el Aprendizaje Basado en Proyectos para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales
A partir de los resultados obtenidos en la fase diagnóstica, se evidencia la necesidad de fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica mediante una propuesta metodológica que promueva la participación activa del estudiante, la problematización del contexto, la indagación, la argumentación y la construcción significativa del conocimiento. En correspondencia con esta necesidad, se diseña una estrategia didáctica sustentada en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), concebida como una vía pedagógica pertinente para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico en el área de Ciencias Sociales.
La estrategia parte del reconocimiento de que el pensamiento crítico no se desarrolla de manera espontánea, sino a través de experiencias de aprendizaje intencionalmente organizadas, en las que los estudiantes tengan la oportunidad de formular preguntas, investigar situaciones de su entorno, analizar información, contrastar puntos de vista, trabajar colaborativamente y proponer respuestas fundamentadas. Desde esta perspectiva, el ABP permite articular contenidos curriculares, contexto sociocultural, trabajo cooperativo y reflexión crítica, configurando una experiencia educativa activa y significativa.
La propuesta está dirigida a estudiantes de quinto año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre” y se estructura en fases secuenciales e interrelacionadas, que posibilitan orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje desde la identificación de un problema del entorno hasta la socialización de resultados. La estrategia no se limita a la realización de actividades aisladas, sino que organiza el proceso didáctico en torno a un proyecto de aula contextualizado, capaz de movilizar habilidades de observación, análisis, interpretación, argumentación y participación.
Su objetivo es fortalecer el pensamiento crítico en Ciencias Sociales mediante la implementación de experiencias de aprendizaje basadas en proyectos, contextualizadas en la realidad de los estudiantes de quinto año de Educación Básica.
En términos metodológicos, la estrategia se sustenta en principios como la contextualización del aprendizaje, la participación activa del estudiante, la colaboración, la interdisciplinariedad, la reflexión sistemática y la evaluación formativa. Estos principios permiten que el estudiante deje de ser un receptor pasivo de contenidos para convertirse en sujeto activo de la construcción del conocimiento, capaz de comprender su realidad social desde una perspectiva crítica y propositiva.
La estrategia se organiza en cinco fases: diagnóstico y sensibilización, formulación del problema y planificación del proyecto, desarrollo investigativo, elaboración del producto final y socialización y reflexión crítica. Cada una de estas fases contempla acciones específicas del docente y de los estudiantes, así como recursos y resultados esperados.
Tabla 3. Estrategia didáctica basada en proyectos para el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales
|
Fase |
Objetivo específico |
Actividades del docente |
Actividades de los estudiantes |
Recursos |
Resultados esperados |
|
1. Diagnóstico y sensibilización |
Identificar saberes previos, intereses y problemáticas del entorno relacionadas con los contenidos de Ciencias Sociales. |
Orienta preguntas generadoras; presenta situaciones del contexto; promueve diálogo inicial sobre problemas cercanos a la realidad estudiantil. |
Expresan ideas previas; comparten experiencias; identifican situaciones de su entorno que consideran relevantes. |
Láminas, imágenes, videos, pizarra, cuaderno de trabajo. |
Reconocimiento de intereses y selección inicial de temas o problemas del entorno. |
|
2. Formulación del problema y planificación del proyecto |
Delimitar una problemática de estudio y organizar el proyecto de aula. |
Guía la formulación de preguntas problematizadoras; orienta la planificación del proyecto; organiza equipos de trabajo. |
Plantean preguntas de investigación; seleccionan el problema; organizan tareas y roles dentro del equipo. |
Guía de planificación, fichas de trabajo, organizadores gráficos. |
Definición del tema del proyecto, formulación de preguntas y organización del trabajo colaborativo. |
|
3. Desarrollo investigativo |
Favorecer la búsqueda, análisis e interpretación de información sobre la problemática seleccionada. |
Facilita fuentes de información; orienta la observación, comparación y análisis; acompaña el trabajo grupal. |
Investigan en fuentes orales, escritas o visuales; registran información; comparan datos; analizan causas, consecuencias y posibles soluciones. |
Textos escolares, entrevistas, internet, mapas, material impreso. |
Desarrollo de habilidades de indagación, análisis crítico e interpretación de información social. |
|
4. Elaboración del producto final |
Construir un producto que exprese los aprendizajes logrados y las conclusiones del proyecto. |
Acompaña la organización de hallazgos; orienta la elaboración del producto final; promueve el uso de argumentos y evidencias. |
Elaboran murales, maquetas, exposiciones, carteles, informes o presentaciones; sintetizan información y plantean conclusiones. |
Cartulina, marcadores, recursos digitales, papelotes, fichas. |
Producción de evidencias de aprendizaje y formulación de respuestas fundamentadas. |
|
5. Socialización y reflexión crítica |
Comunicar resultados y promover la reflexión sobre el proceso y los aprendizajes construidos. |
Organiza espacios de socialización; formula preguntas para la reflexión crítica; retroalimenta el proceso. |
Exponen sus resultados; argumentan sus ideas; escuchan otras posturas; reflexionan sobre lo aprendido y su relación con la realidad. |
Rúbrica, guía de reflexión, espacio de exposición. |
Fortalecimiento de la argumentación, la reflexión crítica y la valoración del aprendizaje colaborativo. |
Nota: elaboración propia de los autores
La primera fase, diagnóstico y sensibilización, cumple la función de activar saberes previos y generar interés en torno a situaciones del entorno que puedan ser analizadas desde las Ciencias Sociales. En este momento inicial, el docente asume un rol de mediador que orienta la observación de la realidad y promueve el planteamiento de preguntas significativas, mientras que los estudiantes comienzan a identificar problemáticas cercanas a su experiencia.
La segunda fase, formulación del problema y planificación del proyecto, se orienta a estructurar el trabajo investigativo. Aquí se delimita la problemática que será abordada y se organizan las acciones necesarias para su desarrollo. Esta fase resulta esencial, ya que introduce al estudiante en procesos de toma de decisiones, organización colaborativa y definición de propósitos comunes.
En la tercera fase, desarrollo investigativo, se concentra el núcleo del aprendizaje basado en proyectos. Los estudiantes buscan información, observan, registran, comparan y analizan datos relacionados con la problemática seleccionada. En esta etapa se favorece de manera particular el desarrollo del pensamiento crítico, puesto que se movilizan habilidades de interpretación, análisis de causas y consecuencias, contraste de puntos de vista y elaboración de explicaciones.
La cuarta fase, elaboración del producto final, permite concretar los aprendizajes en una evidencia visible del trabajo realizado. El producto no debe entenderse únicamente como un resultado material, sino como una expresión del proceso cognitivo y colaborativo desarrollado por los estudiantes. Su elaboración exige síntesis, selección de información relevante, argumentación y comunicación de ideas.
La fase de socialización y reflexión crítica posibilita que los estudiantes compartan sus hallazgos, confronten sus ideas con las de otros y reflexionen sobre el proceso vivido. Esta etapa fortalece la argumentación, la escucha activa, la valoración del trabajo en equipo y la conciencia sobre la relación entre el conocimiento escolar y la realidad social.
La estrategia propuesta presenta diversas potencialidades para el fortalecimiento del pensamiento crítico en Ciencias Sociales. En primer lugar, favorece la participación activa del estudiante en la construcción de su aprendizaje, superando esquemas tradicionales centrados en la transmisión de contenidos. En segundo lugar, promueve la contextualización del conocimiento, al vincular los contenidos curriculares con problemas reales del entorno. En tercer lugar, estimula habilidades intelectuales complejas como analizar, comparar, interpretar, argumentar y proponer. Finalmente, fortalece el trabajo colaborativo y la responsabilidad compartida, elementos indispensables en la formación integral del estudiante.
Desde el punto de vista didáctico, esta estrategia ofrece una alternativa pertinente para renovar la enseñanza de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica, en tanto convierte el aula en un espacio de investigación, diálogo, reflexión y producción de conocimientos. Su aplicación contribuye a que el estudiante no solo comprenda contenidos escolares, sino que aprenda a pensar críticamente sobre la realidad social en la que participa.
La evaluación de la estrategia debe asumirse desde una perspectiva formativa, continua y procesual. Esto implica valorar no solo el producto final, sino también la participación del estudiante, su capacidad de investigar, analizar información, trabajar en equipo, argumentar ideas y reflexionar sobre su aprendizaje. Para ello, se recomienda el uso de rúbricas, listas de cotejo, guías de observación y espacios de autoevaluación y coevaluación, que permitan apreciar el avance progresivo en el desarrollo del pensamiento crítico.
Validación de la estrategia por criterio de expertos
Con el propósito de valorar la pertinencia, coherencia, viabilidad y relevancia pedagógica de la estrategia didáctica basada en el aprendizaje por proyectos, se desarrolló un proceso de validación mediante criterio de expertos. Este procedimiento permitió someter la propuesta a una revisión especializada antes de su posible implementación, garantizando mayor solidez teórica, metodológica y contextual.
La validación por expertos se considera un procedimiento pertinente en investigaciones educativas de carácter propositivo, ya que posibilita recoger valoraciones cualificadas sobre la consistencia interna de una propuesta, su aplicabilidad en contextos reales y su correspondencia con las necesidades detectadas en el diagnóstico. En este estudio, la estrategia fue valorada por cinco expertos con formación de posgrado en Educación, Pedagogía y Didáctica, experiencia en docencia e investigación educativa, conocimiento del currículo nacional de Educación General Básica y trayectoria en diseño o evaluación de estrategias pedagógicas innovadoras.
Para la recogida de información, se empleó un cuestionario de valoración estructurado, organizado en dimensiones e indicadores vinculados con los componentes esenciales de la propuesta. Los expertos emitieron sus criterios a través de una escala tipo Likert de cinco categorías, donde 1 correspondió a “Muy bajo”, 2 a “Bajo”, 3 a “Medio”, 4 a “Alto” y 5 a “Muy alto”. Además de la valoración cuantitativa, se incluyó un espacio para observaciones cualitativas, sugerencias y recomendaciones orientadas al perfeccionamiento de la estrategia.
Las dimensiones sometidas a valoración fueron las siguientes: pertinencia de la estrategia, coherencia metodológica, viabilidad de aplicación, potencial para el desarrollo del pensamiento crítico y correspondencia con el área de Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica. Estas dimensiones permitieron examinar la propuesta de manera integral, no solo desde su fundamentación conceptual, sino también desde su funcionalidad pedagógica y su aplicabilidad en el contexto institucional.
Tabla 4. Dimensiones e indicadores considerados en la validación por expertos
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Dimensión |
Indicadores de valoración |
|
Pertinencia de la estrategia |
Responde al problema detectado; se ajusta a las necesidades del contexto; favorece la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje. |
|
Coherencia metodológica |
Existe relación entre objetivo, fases, actividades, recursos y evaluación; la secuencia didáctica es lógica y organizada. |
|
Viabilidad de aplicación |
La estrategia puede implementarse en el contexto institucional; considera condiciones reales del aula y del nivel educativo. |
|
Potencial para el desarrollo del pensamiento crítico |
Promueve análisis, interpretación, argumentación, participación y reflexión crítica en los estudiantes. |
|
Correspondencia curricular y disciplinar |
Se articula con los contenidos y propósitos de Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica. |
Nota: elaboración propia de los autores
Validación por expertos
Los resultados obtenidos evidenciaron una valoración favorable de la estrategia por parte del panel de especialistas. En términos generales, los expertos coincidieron en reconocer que la propuesta presenta una adecuada correspondencia con el problema investigado y con la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico en Ciencias Sociales a través de metodologías activas. Asimismo, destacaron la organización secuencial de las fases, la contextualización de las actividades y la centralidad otorgada al estudiante como sujeto activo del aprendizaje.
En la dimensión de pertinencia, la mayoría de los expertos otorgó puntuaciones altas y muy altas, considerando que la estrategia responde de manera adecuada a las insuficiencias detectadas en el diagnóstico y que constituye una alternativa metodológica consistente con las demandas formativas actuales. En cuanto a la coherencia metodológica, se valoró positivamente la articulación entre los objetivos propuestos, las actividades planteadas y los resultados esperados, aunque se sugirió fortalecer algunos aspectos relacionados con la precisión en la formulación de ciertos procedimientos de evaluación.
Respecto a la viabilidad de aplicación, los especialistas consideraron que la estrategia puede desarrollarse en el contexto de la Unidad Educativa “Mariscal Sucre”, siempre que exista planificación docente y acompañamiento pedagógico. No obstante, algunos señalaron la necesidad de prever ajustes en función del tiempo disponible, los recursos institucionales y las características específicas del grupo de estudiantes.
En la dimensión relativa al potencial para el desarrollo del pensamiento crítico, las valoraciones fueron especialmente favorables, dado que los expertos reconocieron que la propuesta promueve procesos de indagación, análisis de información, trabajo colaborativo, argumentación y reflexión, todos ellos elementos esenciales para el desarrollo de esta habilidad en el área de Ciencias Sociales. Finalmente, en la dimensión de correspondencia curricular y disciplinar, los especialistas coincidieron en que la propuesta mantiene relación con los propósitos del área y con el enfoque formativo del currículo nacional.
Tabla 5. Valoración cuantitativa de la estrategia por criterio de expertos
|
Dimensión evaluada |
Muy bajo (1) |
Bajo (2) |
Medio (3) |
Alto (4) |
Muy alto (5) |
|
Pertinencia de la estrategia |
0 |
0 |
0 |
2 |
3 |
|
Coherencia metodológica |
0 |
0 |
1 |
2 |
2 |
|
Viabilidad de aplicación |
0 |
0 |
1 |
3 |
1 |
|
Potencial para desarrollar pensamiento crítico |
0 |
0 |
0 |
1 |
4 |
|
Correspondencia curricular y disciplinar |
0 |
0 |
0 |
2 |
3 |
Nota: elaboración propia de los autores
A partir de estos resultados, puede observarse que la categoría predominante se ubica entre alto y muy alto en todas las dimensiones valoradas, lo que refleja una aceptación favorable de la propuesta. Las puntuaciones más elevadas se concentran en el potencial de la estrategia para promover el pensamiento crítico y en su pertinencia frente al problema diagnosticado. Esto indica que, desde la perspectiva de los especialistas, la propuesta posee valor pedagógico y se ajusta a los propósitos del estudio.
Para facilitar una interpretación más precisa, se calcularon los promedios por dimensión, obteniéndose los resultados que se muestran en la Tabla 3.
Tabla 6. Promedio de valoración por dimensión
|
Dimensión evaluada |
Promedio |
|
Pertinencia de la estrategia |
4.60 |
|
Coherencia metodológica |
4.20 |
|
Viabilidad de aplicación |
4.00 |
|
Potencial para desarrollar pensamiento crítico |
4.80 |
|
Correspondencia curricular y disciplinar |
4.60 |
Nota: elaboración propia de los autores
Los valores promedio confirman la tendencia favorable observada en la tabla anterior. La dimensión mejor valorada fue el potencial para desarrollar el pensamiento crítico, con una media de 4.80, seguida por la pertinencia y la correspondencia curricular, ambas con 4.60. Estos resultados refuerzan la idea de que la estrategia se percibe como una respuesta válida y consistente frente a las necesidades detectadas en el contexto escolar.
La coherencia metodológica alcanzó un promedio de 4.20, lo cual evidencia una apreciación positiva sobre la organización interna de la propuesta. Sin embargo, también sugiere la existencia de algunos aspectos susceptibles de perfeccionamiento, especialmente en relación con la explicitación de ciertos procedimientos y con la delimitación más precisa de algunos momentos evaluativos. Por su parte, la viabilidad de aplicación obtuvo un promedio de 4.00, siendo la dimensión con puntuación más baja, aunque igualmente dentro de una categoría favorable. Esto permite inferir que la principal preocupación de los expertos no radica en la validez pedagógica de la estrategia, sino en las condiciones concretas para su desarrollo efectivo en el aula.
Apreciaciones cualitativas de los expertos
Además de la valoración cuantitativa, los expertos emitieron observaciones cualitativas que enriquecieron el análisis de la propuesta. Entre los principales criterios expresados, se destacan los siguientes:
Estas apreciaciones cualitativas permiten afirmar que la estrategia no solo fue bien valorada en términos generales, sino que también recibió aportes específicos que contribuyen a su perfeccionamiento. En consecuencia, la validación cumplió una doble función: por una parte, confirmar la pertinencia y consistencia de la propuesta; por otra, aportar elementos de mejora que fortalecen su calidad pedagógica.
Tabla 7. Síntesis de observaciones cualitativas de los expertos
|
Aspectos valorados positivamente |
Sugerencias de mejora |
|
Contextualización de la propuesta |
Precisar con mayor detalle algunos criterios de evaluación formativa |
|
Coherencia entre fases y objetivos |
Ajustar actividades según ritmos de aprendizaje |
|
Potencial para promover pensamiento crítico |
Prever variantes en función del tiempo y recursos disponibles |
|
Vinculación con el área de Ciencias Sociales |
Fortalecer algunos procedimientos de seguimiento pedagógico |
Nota: elaboración propia de los autores
Los resultados de la validación permiten sostener que la estrategia didáctica elaborada posee fundamentos consistentes para ser considerada pertinente dentro del contexto investigado. La alta valoración otorgada por los expertos en dimensiones como pertinencia, correspondencia curricular y potencial para el desarrollo del pensamiento crítico confirma que la propuesta responde de manera adecuada al problema científico formulado y se articula con las exigencias pedagógicas de la enseñanza de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica.
Desde una perspectiva metodológica, la validación evidencia que el aprendizaje basado en proyectos constituye una vía didáctica con posibilidades reales para favorecer procesos de aprendizaje más activos, contextualizados y reflexivos. Las observaciones realizadas por los especialistas no cuestionan la esencia de la propuesta, sino que se orientan a su perfeccionamiento técnico y operativo, especialmente en lo relacionado con la evaluación formativa y con la adaptación a las condiciones del aula.
En consecuencia, puede afirmarse que la estrategia propuesta alcanza un nivel adecuado de validez de contenido y pertinencia pedagógica, lo cual respalda su consideración como alternativa viable para contribuir al desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales. La valoración de los expertos fortalece así el sustento científico de la investigación y ofrece una base sólida para la defensa de la propuesta dentro del artículo.
De manera general, la validación por criterio de expertos permitió constatar que la estrategia didáctica basada en el aprendizaje por proyectos es pertinente, coherente, viable y potencialmente efectiva para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales en estudiantes de quinto año de Educación Básica. Las observaciones emitidas por los especialistas contribuyeron al perfeccionamiento de la propuesta y respaldan su valor pedagógico dentro del contexto investigado.
CONCLUSIONES
El diagnóstico realizado en la Unidad Educativa “Mariscal Sucre” permitió constatar que la enseñanza de las Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica todavía presenta limitaciones asociadas al predominio de prácticas pedagógicas tradicionales, a la escasa presencia de actividades orientadas a la investigación y la argumentación, y a una insuficiente sistematización de metodologías activas que favorezcan el pensamiento crítico.
Los resultados obtenidos con docentes y estudiantes evidenciaron una disonancia entre las aspiraciones curriculares de formar estudiantes reflexivos, analíticos y participativos, y la realidad pedagógica observada en el aula. Aunque existe reconocimiento del valor de metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, su aplicación se ve restringida por factores vinculados con el tiempo disponible, la disponibilidad de recursos y la necesidad de fortalecer la preparación metodológica del profesorado.
El estudio confirmó que el aprendizaje basado en proyectos posee fundamentos didácticos pertinentes para contribuir al desarrollo del pensamiento crítico en Ciencias Sociales, al promover procesos de investigación, análisis de información, trabajo colaborativo, argumentación y vinculación entre los contenidos escolares y el contexto del estudiante.
La estrategia didáctica diseñada a partir de los resultados del diagnóstico se estructuró de manera coherente con las necesidades detectadas y con los propósitos formativos del área de Ciencias Sociales en quinto año de Educación Básica. Su organización por fases favorece la participación activa del estudiante, la contextualización del aprendizaje y la construcción significativa del conocimiento.
La validación por criterio de expertos demostró que la estrategia propuesta presenta niveles altos de pertinencia, coherencia metodológica, correspondencia curricular y potencial para el desarrollo del pensamiento crítico, lo que respalda su valor pedagógico y su factibilidad como alternativa para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje de las Ciencias Sociales en el contexto investigado.
En términos generales, se concluye que el aprendizaje basado en proyectos constituye una estrategia didáctica válida y necesaria para transformar la enseñanza de las Ciencias Sociales en Educación Básica, en la medida en que favorece una formación más activa, reflexiva y comprometida con la comprensión crítica de la realidad social.
Referencias
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Chávez Tantajulca, E. I. (2025). El pensamiento crítico y su importancia en la educación básica latinoamericana. ReHuSo: Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales, *10*(1), 10-21. https://doi.org/10.33936/rehuso.v10i1.6494
Flores, M. S. Y., Freire Manjarrés, Á. G., Rodríguez Iza, J. J., & Espinoza Mena, C. F. (2024). Ciencias Sociales y el desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes de Básica Superior en Ecuador. Revista Ciencia Innovadora, *3*(4), 40-53.
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Ospino Morón, T. del C. (2024). El pensamiento crítico en las ciencias sociales en educación básica secundaria colombiana. Sinopsis Educativa, *23*(1), 640-650.
Tantajulca, E. I. C. (2025). El pensamiento crítico y su importancia en la educación básica. Mamakuna.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Declaración de responsabilidad de autoría
Los autores del manuscrito señalado, DECLARAMOS que hemos contribuido directamente a su contenido intelectual, así como a la génesis y análisis de sus datos; por lo cual, estamos en condiciones de hacernos públicamente responsable de él y aceptamos que sus nombres figuren en la lista de autores en el orden indicado. Además, hemos cumplido los requisitos éticos de la publicación mencionada, habiendo consultado la Declaración de Ética y mala praxis en la publicación.
Liliana Jacqueline Ariopaja Coronel, Lerida Amarilis Alvarado Holguin y Nayade Caridad Reyes Palau: Proceso de revisión de literatura y redacción del artículo.