Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867

Volumen 23 Número 1 Año 2026

Artículo original

Entorno familiar y su influencia en el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de educación básica de la Unidad educativa “Juan Montalvo”

family environment and its influence on the academic performance of third-year basic education students at the “Juan Montalvo” educational Unit

Ambiente familiar e sua influência no desempenho acadêmico de alunos do terceiro ano do ensino fundamental na Unidade Educacional “Juan Montalvo”

MSc. Katherine del Rocío Alcívar Lucas 1*, https://orcid.org/0009-0004-5279-2625

MSc. Ana Consuelo Vélez Salvatierra 2, https://orcid.org/0009-0009-5199-8783

MSc. Tania Margot Villafuerte Guamán 3, https://orcid.org/0009-0003-1578-2180

MSc. María Fernanda Jiménez Elizondo 4, https://orcid.org/0009-0000-1205-6456

1-4 Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Ecuador

3 Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, Ecuador

4 Escuela de Educación básica Dr. Juan Antonio Montalván Cornejo, Ecuador

*Autor para correspondencia. email kalcivarl4@uteq.edu.ec

Para citar este artículo: Alcívar Lucas, K. R., Vélez Salvatierra, A. C., Villafuerte Guamán, T. M. y Jiménez Elizondo, M. F. (2026). Entorno familiar y su influencia en el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de educación básica de la Unidad educativa “Juan Montalvo”. Maestro y Sociedad, 23(1), 1272-1282. https://maestroysociedad.uo.edu.cu

RESUMEN

Introducción: Esta investigación analiza la influencia del entorno familiar en el rendimiento académico de estudiantes de tercer año de Educación Básica de la Unidad Educativa "Juan Montalvo" del cantón Buena Fe, periodo 2024-2025. Materiales y métodos: El estudio adopta un diseño cuantitativo, descriptivo-correlacional, no experimental y transversal. Se empleó muestreo censal con la totalidad de la población (n=40 estudiantes y sus representantes legales). Para la recolección de datos se utilizaron dos técnicas: encuesta estructurada aplicada a representantes legales mediante cuestionario de 24 ítems que evalúa ocho dimensiones del entorno familiar, y análisis documental de calificaciones académicas oficiales en siete asignaturas curriculares. Resultados: Muestran que el 57.5% de estudiantes proviene de entornos familiares "algo adecuados", 40% de entornos "inadecuados" y 2.5% de entornos "adecuados". En cuanto al rendimiento académico, el 65% alcanzó nivel alto (≥8.50) y 35% nivel medio (7.00-8.49), sin registrarse casos de bajo rendimiento. Se identificaron deficiencias en rutinas de estudio (77.5% sin horarios definidos), espacios de aprendizaje (32.5% sin espacios fijos) y participación parental en actividades escolares (75% con participación irregular). Discusión: El análisis correlacional mediante coeficiente Rho de Spearman demostró una correlación positiva moderada estadísticamente significativa (rs=0.422, p=0.007) entre entorno familiar y rendimiento académico, indicando que aproximadamente 17.8% de la variabilidad en el rendimiento puede atribuirse a factores del entorno familiar. Concusiones: Existe una relación significativa entre la calidad del entorno familiar y el rendimiento académico, confirmando que mejores condiciones familiares se asocian con mayor desempeño escolar. Los hallazgos sustentan la necesidad de fortalecer la participación familiar en el proceso educativo mediante estrategias de intervención dirigidas a mejorar las dimensiones deficitarias identificadas.

Palabras clave: Entorno familiar, rendimiento académico, educación básica, intervención pedagógica, participación parental.

ABSTRACT

Introduction: This research analyzes the influence of the family environment on the academic performance of third-grade students at the "Juan Montalvo" Educational Unit in the Buena Fe canton, during the 2024-2025 academic year. Materials and methods: The study employs a quantitative, descriptive-correlational, non-experimental, and cross-sectional design. A census sampling method was used, including the entire population (n=40 students and their legal guardians). Two data collection techniques were used: a structured survey administered to legal guardians using a 24-item questionnaire that assesses eight dimensions of the family environment, and a documentary analysis of official academic grades in seven curricular subjects. Results: The results show that 57.5% of students come from "somewhat adequate" family environments, 40% from "inadequate" environments, and 2.5% from "adequate" environments. Regarding academic performance, 65% achieved a high level (≥8.50) and 35% a medium level (7.00-8.49), with no cases of low performance recorded. Deficiencies were identified in study routines (77.5% without defined schedules), learning spaces (32.5% without fixed spaces), and parental involvement in school activities (75% with irregular participation). Discussion: Correlational analysis using Spearman's rho coefficient demonstrated a statistically significant moderate positive correlation (rs=0.422, p=0.007) between family environment and academic performance, indicating that approximately 17.8% of the variability in performance can be attributed to family environment factors. Conclusions: There is a significant relationship between the quality of the family environment and academic performance, confirming that better family conditions are associated with higher school performance. The findings support the need to strengthen family involvement in the educational process through intervention strategies aimed at improving the identified deficiencies.

Keywords: Family environment, academic performance, basic education, pedagogical intervention, parental involvement.

Resumo

Introdução: Esta pesquisa analisa a influência do ambiente familiar no desempenho acadêmico de alunos do terceiro ano do Ensino Fundamental da Unidade Educacional "Juan Montalvo", no cantão de Buena Fe, durante o ano letivo de 2024-2025. Materiais e métodos: O estudo emprega uma abordagem quantitativa, descritiva-correlacional, não experimental e transversal. Foi utilizada uma amostragem censitária, incluindo toda a população (n=40 alunos e seus responsáveis legais). Duas técnicas de coleta de dados foram utilizadas: um questionário estruturado de 24 itens aplicado aos responsáveis legais, que avalia oito dimensões do ambiente familiar, e uma análise documental das notas escolares oficiais em sete disciplinas curriculares. Resultados: Os resultados mostram que 57,5% dos alunos provêm de ambientes familiares "razoavelmente adequados", 40% de ambientes "inadequados" e 2,5% de ambientes "adequados". Em relação ao desempenho acadêmico, 65% alcançaram um nível alto (≥8,50) e 35% um nível médio (7,00-8,49), sem casos de baixo desempenho registrados. Foram identificadas deficiências nas rotinas de estudo (77,5% sem horários definidos), nos espaços de aprendizagem (32,5% sem espaços fixos) e no envolvimento dos pais nas atividades escolares (75% com participação irregular). Discussão: A análise de correlação utilizando o coeficiente rho de Spearman demonstrou uma correlação positiva moderada estatisticamente significativa (rs=0,422, p=0,007) entre o ambiente familiar e o desempenho acadêmico, indicando que aproximadamente 17,8% da variabilidade no desempenho pode ser atribuída a fatores do ambiente familiar. Conclusões: Existe uma relação significativa entre a qualidade do ambiente familiar e o desempenho acadêmico, confirmando que melhores condições familiares estão associadas a um melhor desempenho escolar. Os resultados reforçam a necessidade de fortalecer o envolvimento familiar no processo educativo por meio de estratégias de intervenção voltadas para a correção das deficiências identificadas.

Palavras-chave: Ambiente familiar, desempenho acadêmico, educação básica, intervenção pedagógica, envolvimento dos pais.

Recibido: 3/1/2026 Aprobado: 27/1/2026

Introducción

Esta investigación examina la incidencia del entorno familiar en el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de Educación Básica de la Unidad Educativa "Juan Montalvo" del cantón Buena Fe, durante el periodo lectivo 2024-2025. Esta etapa se considera clave en la consolidación de habilidades instrumentales, así como en el desarrollo de procesos de autorregulación y pensamiento metacognitivo, esenciales para el éxito escolar posterior.

Para efectos de esta investigación, se define el entorno familiar como el conjunto de condiciones físicas, emocionales, sociales y educativas que caracterizan el hogar donde se desarrolla el estudiante. Comprende ocho dimensiones fundamentales: estructura familiar (composición del hogar y estabilidad), apoyo emocional (expresión de afecto y manejo de conflictos), hábitos de estudio (supervisión y rutinas), condiciones materiales (espacio y recursos), relación familia-escuela (participación y comunicación), tiempo compartido (calidad y disponibilidad), normas y disciplina (reglas y responsabilidades), comunicación familiar (diálogo y resolución de conflictos), y estimulación cognitiva (recursos educativos y actividades de aprendizaje).

El rendimiento académico se conceptualiza como el nivel de logro alcanzado por el estudiante en las diferentes áreas curriculares, expresado mediante calificaciones cuantitativas en una escala de 0 a 10 puntos. Para este estudio, se consideran las asignaturas del currículo de tercer año de Educación Básica: Lengua y Literatura, Matemáticas, Inglés, Estudios Sociales, Ciencias Naturales, Educación Cultural y Artística, y Educación Física. El rendimiento se categoriza en tres niveles: alto (8.50-10.00), medio (7.00-8.49) y bajo (menos de 7.00).

La calidad del entorno familiar representa la valoración integral de las condiciones familiares que favorecen o limitan el desarrollo académico del estudiante. Se operacionaliza mediante un instrumento de 24 ítems que evalúa las ocho dimensiones del entorno familiar, clasificándose en tres categorías: adecuado (20-30 puntos), algo adecuado (31-45 puntos) e inadecuado (46 o más puntos).

Correlación entorno familiar-rendimiento académico se define como la relación estadística entre las variables entorno familiar y rendimiento académico, medida a través del coeficiente de correlación Rho de Spearman. Esta correlación indica el grado en que las variaciones en la calidad del entorno familiar se asocian con cambios en el rendimiento académico de los estudiantes.

Callocondo et al. (2024) profundizan en la estructura del entorno familiar, identificándolo como un sistema dinámico donde los patrones de comunicación, los roles establecidos y las rutinas diarias configuran el marco de referencia para el desarrollo académico del estudiante. Esta configuración impacta directamente en la formación de hábitos de estudio y actitudes hacia el aprendizaje.

Flores Salazar (2023) establece que el entorno familiar funciona como mediador entre las capacidades innatas del estudiante y su desempeño académico, actuando como filtro que potencia o limita el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales necesarias para el éxito escolar. La dinámica familiar, los estilos de crianza, la disponibilidad de recursos educativos en el hogar y el nivel de involucramiento parental constituyen factores determinantes en la formación integral del estudiante.

Los factores del entorno familiar que inciden en el rendimiento académico han sido objeto de diversos estudios especializados. Gardenia et al. (2024) identifican el clima afectivo familiar como un elemento fundamental, señalando que las interacciones positivas y el apoyo emocional crean un ambiente propicio para el aprendizaje. La estabilidad emocional del hogar repercute directamente en la disposición del estudiante hacia las actividades académicas.

Jubones et al. (2023) profundizan en la influencia del nivel educativo de los padres, estableciendo una correlación significativa entre la formación parental y el rendimiento de los hijos. Este estudio revela que padres con mayor nivel educativo tienden a involucrarse más activamente en el proceso de aprendizaje y mantienen expectativas académicas más elevadas, aspecto que, según los autores, resulta clave para un aprendizaje efectivo.

Alcívar et al. (2023) estudian la estructura familiar y sus dinámicas, observando cómo los roles establecidos y las rutinas familiares afectan el desempeño escolar. Los autores enfatizan que la organización del tiempo en el hogar y el establecimiento de hábitos de estudio contribuyen al desarrollo de la disciplina y la autonomía en el aprendizaje. Además, destacan que un ambiente estructurado y con reglas claras favorece la concentración y el compromiso del estudiante con sus responsabilidades académicas.

El estudio de Plazarte B, Moreira Choez (2022) y Cevallos Zambrano (2022) representa un aporte científico en la comprensión de dinámicas educativas contemporáneas. La investigación profundiza la relación entre configuraciones familiares y desarrollo académico de estudiantes de educación básica, revelando dimensiones críticas que superan enfoques tradicionales de análisis educativo.

Un diseño metodológico cuantitativo permitió explorar las interacciones entre estructura familiar y desempeño escolar, utilizando una muestra representativa de 40 participantes en la provincia de Manabí. La investigación implementó una encuesta de selección simple, procesada mediante software SPSS-21 Statistics, que posibilitó un análisis estadístico preciso de variables estudiadas. Los resultados evidenciaron que el 40% de participantes identificaron la participación familiar como factor determinante en el proceso educativo. La tecnología emergió como elemento disruptivo, con un 62.5% de encuestados reconociéndola como barrera comunicacional. La configuración familiar extensa, representada en un 47.5% de la muestra, expuso complejidades en el acompañamiento académico.

El trabajo revela la necesidad de estrategias de intervención educativa diferenciadas, adaptadas a las particularidades de cada entorno familiar. Las configuraciones familiares influyen en el desempeño académico y operan como dispositivos psicosociales que median el desarrollo integral de los estudiantes. Este enfoque permite superar visiones reduccionistas que limitan el análisis del rendimiento académico a factores exclusivamente escolares, reconociendo en su lugar la interacción de múltiples dimensiones como el entorno afectivo, la estabilidad emocional y el acceso a recursos educativos en el hogar.

El rendimiento académico es un indicador fundamental en el desarrollo integral de los estudiantes, influenciado por factores internos y externos que moldean sus capacidades cognitivas, emocionales y sociales. El entorno familiar desempeña un papel clave en este proceso, ya que proporciona las bases para el aprendizaje temprano y el éxito escolar. Según Ramírez-Vázquez et al. (2023), aspectos como el nivel educativo de los padres, la calidad de la interacción familiar y las condiciones socioeconómicas del hogar son determinantes en el desempeño estudiantil.

Estudios recientes han demostrado que los hogares en los que se fomenta el interés por la educación, a través de la supervisión parental y la creación de hábitos de estudio estructurados, presentan mejores resultados académicos en los estudiantes. Además, la presencia de un ambiente familiar positivo, basado en el respeto y el apoyo emocional, refuerza la autoestima y la motivación escolar (Ramírez-Vázquez et al., 2023). En contraste, las familias que enfrentan conflictos constantes o dificultades económicas pueden ver afectadas las oportunidades de aprendizaje y desarrollo de sus hijos, lo que impacta negativamente en su desempeño académico.

Las investigaciones con enfoque cuantitativo han identificado patrones que evidencian la relación entre las características familiares y el rendimiento escolar. La falta de acceso a recursos educativos y tecnológicos en el hogar se ha asociado con dificultades en el desarrollo de competencias académicas, una situación que se agrava en contextos de inequidad social. Estos hallazgos resaltan la necesidad de promover la participación activa de los padres y la implementación de estrategias que fortalezcan el vínculo entre la escuela y la familia (Ramírez-Vázquez et al., 2023).

El rendimiento académico se configura como un indicador fundamental del proceso educativo y el desarrollo del estudiante. Gabriel & Buelvas (2023) lo definen como un constructo multidimensional que integra aspectos cuantitativos y cualitativos del logro educativo, reflejando no solo las calificaciones obtenidas sino también el desarrollo de competencias y habilidades esenciales para el aprendizaje.

González (2021) profundiza en la evaluación del rendimiento académico, proponiendo un enfoque integral que considera tanto los resultados académicos como el desarrollo de habilidades sociales y emocionales. Destaca la importancia de implementar sistemas de evaluación que no solo midan el desempeño en pruebas y calificaciones, sino que también reflejen la capacidad del estudiante para resolver problemas, interactuar con su entorno y gestionar sus emociones, brindando así una visión más completa del proceso de aprendizaje.

Criollo-Vargas et al. (2020) examinan la relación entre el rendimiento académico y las variables contextuales, identificando cómo los factores familiares, sociales y escolares interactúan para influir en el desempeño del estudiante. Este análisis revela la necesidad de considerar el contexto integral del alumno al evaluar su rendimiento. Aguilera-Ruiz et al. (2017) argumentan sobre la importancia de establecer indicadores precisos para medir el rendimiento académico, considerando aspectos como la participación en clase, la capacidad de resolución de problemas y las habilidades de pensamiento crítico. Por lo tanto, una evaluación efectiva debe ir más allá de las calificaciones numéricas.

Cruz y Juárez Solís Sandra (2024) definen las estrategias de mejoramiento académico como un conjunto sistemático de acciones y metodologías diseñadas para optimizar el proceso de aprendizaje. Enfatizan que estas estrategias deben abordar tanto los aspectos cognitivos como los socioemocionales del estudiante, promoviendo un enfoque integral que facilite el desarrollo de habilidades, la motivación y la adaptación a los desafíos académicos.

Jeanine et al. (2024) analizan los niveles de participación familiar, identificando patrones que van desde el apoyo básico en tareas hasta la colaboración activa en la planificación educativa. Destacan que una participación estructurada y consistente fortalece la responsabilidad del estudiante, mejora su desempeño y promueve una actitud positiva hacia el aprendizaje. Además, resaltan que el compromiso familiar influye en la motivación y en el desarrollo de habilidades esenciales para el éxito académico.

Quintana Stefanie et al. (2024) examinan las barreras y facilitadores de la participación familiar en el contexto educativo actual. Su investigación revela que factores como el tiempo disponible, las competencias parentales y la comunicación con la escuela influyen en el nivel de involucramiento familiar. Además, destacan que la disposición de los padres para apoyar el aprendizaje, junto con estrategias institucionales que fomenten su participación, son clave para fortalecer la relación entre el hogar y la escuela, impactando positivamente en el rendimiento académico de los estudiantes.

Montesinos et al. (2022) estudian las modalidades efectivas de participación familiar, proponiendo un modelo integrado que considera tanto el apoyo académico directo como el soporte emocional. Destacan que la calidad de la participación influye significativamente en el rendimiento estudiantil, ya que un acompañamiento basado en el diálogo, la motivación y la orientación resulta más beneficioso que una intervención frecuente pero poco estructurada.

Los datos evidencian una participación parental del 57,06%. Predominan las actividades domésticas: crianza (57,60%), comunicación (56,88%) y actividades en casa (56,97%). La supervisión académica, el establecimiento de normas y la provisión de recursos educativos constituyen prácticas fundamentales. El involucramiento en decisiones institucionales (56,32%) y la colaboración comunitaria (54,29%) marcan una diferencia significativa entre el apoyo doméstico y la participación escolar activa.

El rendimiento académico registra un promedio de 4.19/10, donde el 51,61% de estudiantes se sitúa en niveles medios de desempeño. Las asignaturas de Lengua, Literatura y Matemáticas presentan mejores resultados, mientras que Ciencias Sociales y Naturales registran rendimiento inferior. La correlación participación-rendimiento muestra una intensidad baja (rho=0,101). La metodología identificó limitaciones temporales, laborales y comunicacionales entre familia e institución. Los resultados fundamentan la implementación de programas estructurados para fortalecer el vínculo familia-escuela, considerando factores socioeconómicos y estrategias comunicacionales efectivas.

Los hallazgos sustentan intervenciones específicas para optimizar la participación familiar educativa. La correlación establece base empírica para desarrollar programas que integren realidades socioeconómicas y competencias parentales educativas. El estudio demuestra necesidad de equilibrio entre el apoyo entre el doméstico y la participación activa institucional.

El estudio de Salvo-Garrido et al. (2021) investiga la resiliencia académica en estudiantes de educación básica provenientes de contextos vulnerables. La investigación precisó comprender las relaciones familiares que potencian la capacidad de estudiantes para superar adversidades académicas y desarrollar rendimiento escolar destacado. La metodología implementó un diseño de teoría fundamentada, utilizando muestreo teoréticamente guiado con 27 entrevistas semiestructuradas a familias vulnerables de diferentes zonas de Chile. El proceso metodológico consideró recolección y análisis de datos de manera simultánea, siguiendo paradigma de codificación con niveles de codificación abierta, axial y selectiva.

MATERIALES Y MÉTODOS

La investigación adoptó un enfoque cuantitativo, fundamentado en la recolección sistemática y análisis estadístico de datos numéricos para medir objetivamente las variables entorno familiar y rendimiento académico. Este enfoque permitió operacionalizar conceptos abstractos mediante indicadores observables y medibles, facilitando el establecimiento de relaciones estadísticamente significativas entre las variables estudiadas y proporcionando respuestas precisas a los objetivos planteados.

Esta investigación se enmarca en un tipo descriptivo-correlacional, diseño que responde específicamente a la naturaleza de los objetivos planteados. Es descriptiva porque permite caracterizar de manera detallada las condiciones del entorno familiar de los estudiantes de tercer año de Educación Básica de la Unidad Educativa "Juan Montalvo" del cantón Buena Fe, así como su desempeño académico en las distintas asignaturas del currículo.

Simultáneamente, es correlacional porque busca determinar si existe una relación estadísticamente significativa entre las variables entorno familiar y rendimiento académico, sin intervenir ni manipular dichas variables, sino observándolas en su manifestación natural. Esta característica correlacional permite establecer el grado de asociación entre los fenómenos estudiados.

El método descriptivo constituyó una herramienta fundamental para caracterizar tanto las condiciones del entorno familiar de los estudiantes como su nivel de rendimiento académico en las distintas áreas del currículo. Este método permitió registrar, organizar y presentar de manera sistemática la información recolectada a través de encuestas estructuradas y análisis documental, describiendo con precisión y detalle la realidad educativa del grupo investigado.

El método correlacional estableció el procedimiento científico para examinar la naturaleza y magnitud de la relación existente entre las variables entorno familiar y rendimiento académico. La aplicación de este método implicó la utilización de técnicas estadísticas no paramétricas, específicamente el coeficiente de correlación Rho de Spearman, seleccionado en función de la naturaleza ordinal de los datos y las características de la muestra estudiada.

La presente investigación se desarrolló en la Unidad Educativa "Juan Montalvo" del cantón Buena Fe, ubicada en la provincia de Los Ríos, durante el periodo lectivo 2024-2025. La selección de esta institución responde a su representatividad dentro del contexto educativo local y a la accesibilidad para el desarrollo del estudio. La población objetivo estuvo conformada por los estudiantes de tercer año de Educación Básica, quienes cursan su formación en modalidad presencial, así como por sus respectivos representantes legales, considerando que la variable entorno familiar requería información directamente vinculada al ámbito doméstico y las dinámicas relacionales del hogar.

La población total estuvo constituida por 40 estudiantes y sus correspondientes 40 representantes legales, conformando una unidad de análisis integral para el estudio. Dado el tamaño reducido y manejable de esta población, no fue necesario aplicar técnicas de muestreo probabilístico, optándose por un muestreo censal que incluyó al 100% de la población identificada. Esta decisión metodológica se sustentó en la conveniencia de trabajar con la totalidad del universo poblacional, lo que garantizó mayor confiabilidad en los resultados obtenidos y una representación exacta y completa de la realidad investigada.

Resultados

Correlación entre entorno familiar y rendimiento académico

Para la correlación existente entre la calidad del entorno familiar y el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de Educación Básica de la Unidad Educativa "Juan Montalvo" del cantón Buena Fe, se procedió a realizar un análisis correlacional mediante técnicas estadísticas apropiadas para determinar la existencia, magnitud y dirección de la relación entre ambas variables.

Para establecer el grado de relación entre el entorno familiar y el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de Educación Básica de la Unidad Educativa “Juan Montalvo”, se construyó una tabla cruzada (Tabla 40) que permitió identificar cómo varía el nivel de desempeño académico en función de la calidad del entorno familiar reportada por los representantes legales.

Tabla 1. Tabla cruzada entre calidad de entorno familiar y rendimiento académico

Entorno familiar

Rendimiento académico

Alto

Medio

Bajo

TOTAL

Inadecuado

6 (15.0%)

10 (25.0%)

0 (0.0%)

16 (40.0%)

Algo adecuado

19 (47.5%)

4 (10.0%)

0 (0.0%)

23 (57.5%)

Adecuado

1 (2.5%)

0 (0.0%)

0 (0.0%)

1 (2.5%)

TOTAL

26 (65.0%)

14 (35.0%)

0 (0.0%)

40 (100%)

Nota. Elaboración propia

La tabla 1, presenta la distribución cruzada entre las variables calidad del entorno familiar y rendimiento académico, revelando patrones significativos que confirman la relación entre ambas dimensiones. Los resultados evidencian que la mayoría de estudiantes (57.5%) proviene de entornos familiares clasificados como "algo adecuados", mientras que el 40.0% presenta entornos "inadecuados" y únicamente el 2.5% cuenta con entornos completamente "adecuados".

En cuanto al rendimiento académico, los datos muestran una distribución concentrada en niveles satisfactorios: el 65.0% de los estudiantes alcanza rendimiento "alto" y el 35.0% obtiene rendimiento "medio", sin registrarse casos de rendimiento "bajo". Esta distribución resulta especialmente destacable considerando que una proporción significativa de estudiantes (40.0%) proviene de entornos familiares con limitaciones importantes.

Un hallazgo particularmente relevante es que el único estudiante con entorno familiar completamente "adecuado" presenta rendimiento académico "alto", sugiriendo una tendencia positiva entre la calidad del entorno familiar y el desempeño escolar. Adicionalmente, se observa que del grupo con entorno "algo adecuado" (23 estudiantes), el 82.6% (19 estudiantes) logra rendimiento "alto", mientras que solo el 17.4% (4 estudiantes) presenta rendimiento "medio".

En contraste, los estudiantes provenientes de entornos "inadecuados" (16 estudiantes) muestran una distribución donde 6 estudiantes alcanzan rendimiento "alto" y 10 estudiantes obtienen rendimiento "medio". Este patrón sugiere que, aunque las condiciones familiares adversas no impiden completamente el logro académico, sí influyen en la probabilidad de alcanzar niveles superiores de desempeño, siendo más frecuente el rendimiento medio que el alto en este grupo.

Es particularmente notable que, a pesar de las deficiencias identificadas en los entornos familiares, no se registren casos de bajo rendimiento académico en ninguna de las categorías. Este hallazgo puede atribuirse a factores compensatorios del sistema educativo, especialmente a la intervención pedagógica diferenciada implementada por la docente del grado, quien aplicó estrategias de refuerzo académico dirigidas a estudiantes que inicialmente presentaban dificultades en su desempeño escolar.

Figura 1. Correlación de calidad de entorno familiar y rendimiento académico

Nota. Elaboración propia.

El análisis del diagrama de dispersión presentado en la Figura 1 confirma la existencia de una relación positiva entre la calidad del entorno familiar y el rendimiento académico de los estudiantes. La representación gráfica muestra que la variable X (calidad del entorno familiar) se codifica en tres niveles: 1 = Inadecuado, 2 = Algo adecuado, y 3 = Adecuado, mientras que la variable Y representa el rendimiento académico en escala continua.

La ecuación de regresión lineal (y = -1.38 + 0.34x) indica que por cada unidad de mejora en la calidad del entorno familiar, el rendimiento académico tiende a incrementarse en 0.34 puntos. La pendiente positiva de 0.34 confirma la dirección favorable de la relación: a medida que mejoran las condiciones del entorno familiar, se observa una tendencia hacia el incremento del rendimiento académico. El coeficiente de determinación (R² = 0.170) revela que aproximadamente el 17% de la variabilidad observada en el rendimiento académico puede explicarse por la calidad del entorno familiar. Aunque este porcentaje indica una influencia moderada, resulta estadísticamente significativo y educativamente relevante, sugiriendo que el entorno familiar constituye un factor influyente en el desempeño escolar, aunque no sea el único determinante.

La dispersión de los datos evidencia que la gran mayoría de estudiantes se concentra en los niveles 1 (Inadecuado: 40.0%) y 2 (Algo adecuado: 57.5%) de calidad del entorno familiar, mientras que únicamente el 2.5% presenta entorno completamente adecuado (nivel 3). Esta distribución refleja las condiciones socioeconómicas y familiares prevalentes en el contexto estudiado, donde predominan los entornos con limitaciones o condiciones parcialmente favorables.

La tendencia ascendente de la línea de regresión confirma que las mejoras en el entorno familiar se asocian sistemáticamente con incrementos en el rendimiento académico. Este patrón es particularmente notable al observar que el único estudiante con entorno completamente adecuado (nivel 3) presenta rendimiento académico alto, mientras que la dispersión en los niveles 1 y 2 muestra mayor variabilidad, lo que sugiere que otros factores también influyen en el desempeño cuando las condiciones familiares no son óptimas.

Tabla 2. Prueba de la normalidad: calidad de entorno familiar y rendimiento académico.

VARIABLES

Shapiro-Wilk

Estadístico

gl

Sig.

Calidad del entorno familiar

0,701

40

0,000

Rendimiento académico

0,957

40

0,127

Nota. Elaboración propia.

Los resultados de la prueba de normalidad Shapiro-Wilk, presentados en la Tabla 2, permite evaluar si las variables estudiadas siguen una distribución normal, prerrequisito esencial para la aplicación de estadísticos paramétricos. Para la variable "calidad del entorno familiar", el estadístico Shapiro-Wilk arrojó un valor de 0.701 con significancia de 0.000 (p < 0.05), lo que permite rechazar la hipótesis nula de normalidad. Este resultado indica que la distribución de esta variable se desvía significativamente de la normalidad, lo cual es explicable por la naturaleza ordinal de la variable y la concentración de casos en las categorías "inadecuado" y "algo adecuado".

En contraste, la variable "rendimiento académico" registró un estadístico de 0.957 con significancia de 0.127 (p > 0.05), sugiriendo que su distribución se aproxima a la normalidad. Este hallazgo es consistente con la naturaleza continua de las calificaciones académicas y su tendencia a distribuirse de manera relativamente simétrica en poblaciones estudiantiles. Dado que una de las variables no cumple el supuesto de normalidad, se justifica plenamente la selección del coeficiente de correlación Rho de Spearman como técnica estadística no paramétrica.

Tabla 3. Correlación de variables: Rho de Spearman

Calidad del entorno familiar cualitativo

Rendimiento académico cuantitativo

Rho de Spearman

Calidad del entorno familiar cualitativo

Coeficiente de correlación

1,000

0,422**

Sig. (bilateral)

0,007

N

40

40

Rendimiento académico cuantitativo

Coeficiente de correlación

0,422**

1,000

Sig. (bilateral)

0,007

N

40

40

Nota. Elaboración propia.

Los resultados del análisis correlacional mediante el coeficiente Rho de Spearman, presentados en la Tabla 3, proporcionan evidencia estadística concluyente sobre la relación entre la calidad del entorno familiar y el rendimiento académico de los estudiantes. El coeficiente obtenido (rs = 0.422) indica una correlación positiva moderada, confirmando que ambas variables tienden a variar en la misma dirección: a medida que mejora la calidad del entorno familiar, se observa una tendencia hacia el incremento del rendimiento académico.

La significancia bilateral obtenida (p = 0.007) es considerablemente inferior al nivel crítico establecido (α = 0.05), lo que permite rechazar categóricamente la ausencia de correlación. Este resultado indica que existe menos del 0.7% de probabilidad de que la relación identificada sea producto del azar, otorgando alta confiabilidad estadística a los hallazgos y confirmando que la asociación observada es real y no atribuible a fluctuaciones aleatorias en los datos.

En términos de magnitud, la correlación de 0.422 se clasifica como moderada, indicando una relación importante donde el entorno familiar influye en el rendimiento académico sin ser el único factor decisivo. Esta correlación confirma que existe una asociación significativa entre ambas variables, aunque la relación no es perfecta, lo cual es esperado en el contexto educativo donde múltiples factores interactúan para determinar el desempeño estudiantil. Los hallazgos sugieren que mejorar las condiciones del entorno familiar puede contribuir positivamente al rendimiento académico, aunque otros elementos no contemplados en este estudio también podrían desempeñar roles importantes en el éxito escolar de los estudiantes.

La dirección positiva de la correlación confirma los patrones observados en la tabla cruzada, donde se evidencia claramente que mejores condiciones de entorno familiar se asocian con mayor rendimiento académico. Los datos muestran una progresión ascendente: en el grupo con entorno "inadecuado" (16 estudiantes), 6 alcanzaron rendimiento "alto" y 10 obtuvieron rendimiento "medio"; en el grupo con entorno "algo adecuado" (23 estudiantes), 19 lograron rendimiento "alto" y solo 4 obtuvieron rendimiento "medio"; finalmente, el único estudiante con entorno "adecuado" alcanzó rendimiento "alto". Esta distribución confirma la tendencia positiva identificada en la correlación: a medida que mejora la calidad del entorno familiar, aumenta la proporción de estudiantes con rendimiento académico alto.

La magnitud moderada de la correlación sugiere que, si bien el entorno familiar constituye un factor influyente en el desempeño escolar, existen múltiples variables que contribuyen al éxito académico. Este hallazgo respalda un enfoque integral en las intervenciones educativas, donde el fortalecimiento del entorno familiar debe complementarse con estrategias pedagógicas, institucionales y de apoyo individual para maximizar el impacto en el rendimiento estudiantil.

DISCUSIÓN

Los hallazgos obtenidos en esta investigación proporcionan evidencia empírica sobre la influencia del entorno familiar en el rendimiento académico de estudiantes de tercer año de Educación Básica, confirmando la relevancia de las dinámicas familiares como factor determinante en el éxito escolar. Los resultados revelan una correlación positiva moderada estadísticamente significativa (rs=0.422, p=0.007) entre ambas variables, lo que concuerda con los planteamientos teóricos de Bronfenbrenner y sustenta la necesidad de fortalecer la participación familiar en el proceso educativo.

La caracterización del entorno familiar evidenció que el 57.5% de estudiantes proviene de entornos clasificados como "algo adecuados" y el 40% de entornos "inadecuados", revelando condiciones familiares predominantemente limitadas. Estos hallazgos coinciden con los reportados por Gardenia et al. (2024), quienes identificaron que las condiciones del clima familiar influyen significativamente en el rendimiento escolar, especialmente en contextos socioeconómicos vulnerables. Asimismo, los resultados son consistentes con la investigación de Alcívar et al. (2023), que demostró cómo las dinámicas familiares y la organización del hogar constituyen factores predictivos del desempeño académico en educación básica.

Un hallazgo particularmente relevante es la ausencia de rutinas de estudio estructuradas, donde el 77.5% de estudiantes carece de horarios definidos para el estudio en casa. Esta deficiencia contrasta con los planteamientos de Zambrano-Mendoza y Vigueras-Moreno (2020), quienes enfatizan que la organización de rutinas académicas en el hogar constituye un elemento fundamental para el desarrollo de la autonomía y la disciplina estudiantil.

La limitada participación parental en actividades escolares, donde solo el 25% de representantes participa regularmente en reuniones y actividades académicas, refleja una desarticulación entre familia y escuela que puede limitar el potencial académico de los estudiantes. Estos resultados son congruentes con los hallazgos de Echeverría Fernández y Obaco Soto (2021), quienes en su estudio identificaron que la participación parental promedio alcanza apenas el 57.06%, evidenciando barreras temporales, laborales y comunicacionales que obstaculizan el involucramiento familiar efectivo.

El rendimiento académico registrado, con 65% de estudiantes en nivel alto y 35% en nivel medio sin casos de bajo rendimiento, constituye un hallazgo destacable que contrasta con las limitaciones identificadas en el entorno familiar. Esta aparente contradicción puede explicarse por la teoría de la resiliencia académica propuesta por Salvo-Garrido et al. (2021), quienes demostraron que estudiantes provenientes de contextos vulnerables pueden desarrollar capacidades de enfrentamiento que les permiten superar adversidades familiares y mantener rendimiento satisfactorio. Adicionalmente, este patrón sugiere la existencia de factores compensatorios en el sistema educativo, posiblemente relacionados con la calidad de la intervención pedagógica implementada por la docente del grado.

La correlación positiva moderada identificada (rs=0.422) indica que aproximadamente el 17.8% de la variabilidad en el rendimiento académico puede atribuirse al entorno familiar, lo que confirma su relevancia como factor influyente sin ser determinante absoluto. Este hallazgo es consistente con los planteamientos de Criollo-Vargas et al. (2020), quienes argumentan que el rendimiento académico resulta de la convergencia entre capacidades individuales, condiciones familiares y factores institucionales. La magnitud moderada de la correlación sugiere que, aunque el entorno familiar constituye un predictor significativo, existen múltiples variables que contribuyen al éxito académico.

CONCLUSIONES

La caracterización del entorno familiar evidenció condiciones predominantemente limitadas, con 57.5% de estudiantes provenientes de entornos clasificados como "algo adecuados", 40.0% de entornos "inadecuados" y únicamente 2.5% de entornos "adecuados". Se identificaron deficiencias estructurales críticas: ausencia de rutinas de estudio establecidas (77.5% sin horarios definidos), carencia de espacios fijos de aprendizaje (32.5%), limitada participación parental en actividades escolares (75% con participación irregular), y acceso restringido a experiencias culturales complementarias (85% con participación esporádica o nula).

La evaluación del rendimiento académico registró niveles satisfactorios con distribución concentrada en rangos medio-altos: 65% del estudiantado alcanzó rendimiento alto (≥8.50) y 35% rendimiento medio (7.00-8.49), sin casos de rendimiento bajo. Las asignaturas con mayor desempeño fueron Educación Física (95% con calificaciones A+) y Educación Cultural y Artística (90% sobre 8.50), mientras que las áreas instrumentales básicas mostraron distribución más heterogénea.

El análisis correlacional confirmó una asociación positiva moderada estadísticamente significativa entre entorno familiar y rendimiento académico (rs=0.422, p=0.007). La distribución evidenció una progresión ascendente: de los 16 estudiantes con entorno inadecuado, 6 alcanzaron rendimiento alto y 10 rendimiento medio; de los 23 estudiantes con entorno algo adecuado, 19 lograron rendimiento alto y 4 rendimiento medio; el único estudiante con entorno adecuado obtuvo rendimiento alto. Esta correlación demuestra que el entorno familiar constituye un predictor significativo del desempeño académico.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Aguilera-Ruiz, C., Manzano-León, A., Martínez-Moreno, I., Lozano-Segura, M. C., & Casiano Yanicelli, C. (2017). El modelo Flipped Classroom. International Journal of Developmental and Educational Psychology. Revista INFAD de Psicología, 4(1), 261. https://doi.org/10.17060/IJODAEP.2017.N1.V4.1055

Alcívar, H. A. G., Moreira, S. M. M., Merchán, A. P. V., & Cedeño, R. W. (2023). Rol de la familia y su incidencia en la efectividad escolar. Revista Científica Arbitrada Multidisciplinaria PENTACIENCIAS, 5(3), 321–328. https://doi.org/10.59169/PENTACIENCIAS.V5I3.542

Barahona, Y. E. O., Barahona, Y. E. O., & Suarez, F. E. T. (2024). La participación familiar en el rendimiento académico en estudiantes de primaria. Polo del Conocimiento, 9(12), 1242–1260. https://doi.org/10.23857/pc.v9i12.8538

Buelvas, P. Gabriel, H. (2023). Evaluación por Competencias, Rendimiento Escolar y Calidad Educativa: una Revisión desde sus Fundamentos Teóricos. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(4), 5038–5061. https://doi.org/10.37811/CL_RCM.V7I4.7329

Ccallocondo, J. C., Cariapaza, L. M. M., Ari, Z. Y. S., & Ari, D. L. S. (2024). Dinámica familiar en el rendimiento académico en alumnos de Taquile. Revista Tribunal, 4(8), 121–140. https://doi.org/10.59659/REVISTATRIBUNAL.V4I8.49

Chancusig Ruiz, F. (2023). Estrategias para fomentar la creatividad y el pensamiento crítico en el aula. Bastcorp International Journal, 2(1), 33–41. https://doi.org/10.62943/bij.v2n1.2023.26

Criollo-Vargas, M. I., Moreno-Ordoñez, R. P., Ramón Rodríguez, B. L., & Cango-Patiño, A. E. (2020). Factores familiares, comunitarios y escolares que influyen en el rendimiento académico de los estudiantes. Polo del Conocimiento, 5(1), 622-646. https://doi.org/10.23857/pc.v5i01.1241

Cruz, J. E. H. de la, & Sandra Juárez Solís, Dra. (2024). Herramientas Estratégicas para Optimizar el Desempeño Académico en una Institución de Educación Superior en Tabasco. Revista Científica Sinapsis, 24(1). https://doi.org/10.37117/S.V24I1.998

De Revisión, A., Lucia, D., Montenegro, T., & Ogmios, R. L. (2024). Explorando el acompañamiento familiar en educación: Más allá de la participación tradicional. Revista Latinoamericana Ogmios, 4(9), 33–40. https://doi.org/10.53595/RLO.V4.I9.093

Duarte, A., Efraín, E., & Soto, O. (2024). La Familia y su Impacto en el Rendimiento Académico. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(2), 4104–4118. https://doi.org/10.37811/CL_RCM.V8I2.10823

Echeverría Fernández, T. M., & Obaco Soto, E. E. (2021). La participación de los padres y su incidencia en el rendimiento académico de los estudiantes. Praxis, 17(2). https://doi.org/10.21676/23897856.3618

Elizabeth Navas-Franco, L., Jimena Bustos-Yépez, M., & Sebastián Vega-Buenaño, F. (2021). La comunicación familiar padres-hijos y su impacto en el contexto educativo ecuatoriano. 593 Digital Publisher CEIT, 6(5–1), 91–106. https://doi.org/10.33386/593dp.2021.5-1.818

Flores Salazar, S. D. (2023). Función mediadora de los espacios pedagógicos con el entorno familiar y el rendimiento académico. Revista de Climatología, 23, 3794–3810. https://doi.org/10.59427/RCLI/2023/V23CS.3794-3810

Gardenia, R., Yánez, S., Lorena, S., & Arauz, V. (2024). Impacto de la familia en el clima escolar y rendimiento académico en la educación básica: una revisión sistemática. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(5), 6649–6658. https://doi.org/10.37811/CL_RCM.V8I5.14083

González, M. L. G. (2021). Rendimiento escolar y formación integral. Revista Complutense de Educación, 32(4), 689–690. https://doi.org/10.5209/RCED.78031

Iliana Criollo-Vargas, M. I., Paola Moreno-Ordoñez, R. I., Lucía Ramón Rodríguez III, B., & Elizabeth Cango-Patiño, A. I. (2020). Factores familiares, comunitarios y escolares que influyen en el rendimiento académico de los estudiantes. Polo del Conocimiento: Revista científico -profesional, 5(1), 622-646. https://doi.org/10.23857/pc.v5i01.1241

Lara-Malla, I. P. (2023). Los talleres interactivos en el aprendizaje de las matemáticas. Cienciamatria, 9(2), 269–280. https://doi.org/10.35381/cm.v9i2.1168

María, L., Bravo, V., Cecilia, J., Zamora, A., Leonor, M., Sempértegui, C., & Cedeño, J. Y. (2025). Prácticas inclusivas y su relación con el programa “Familias sin Barreras” dirigido a padres de la comunidad educativa. Revista Social Fronteriza, 5(1). https://doi.org/10.59814/RESOFRO.2025.5(1)564

Mejía Salazar, G. (2024). Enseñanza Interactiva (Creando clases para promover el aprendizaje activo). REVISTA DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES Y MULTIDISCIPLINARIA, 10(1), 84–87. https://doi.org/10.58210/r100cs242

Méndez-Giménez, A. (2020). Resultados académicos, cognitivos y físicos de dos estrategias para integrar movimiento en el aula: clases activas y descansos activos Academic,. Sport TK, 9(1), 63–74. https://doi.org/10.6018/sportk.412531

Montesinos, G., Gonzalo Montesinos, C., Familiar, I., & Académico Social, É. (2022). Implicación familiar y éxito académico y social en un contexto de rentas medias-bajas. Revista de Investigación en Educación, 20(2), 274–292. https://doi.org/10.35869/REINED.V20I2.4230

Nyirimanzi, T. (2024). Intervenciones familiares y su impacto en el rendimiento académico de estudiantes en América Latina. Pedagogical Constellations, 3(1), 207–230. https://doi.org/10.69821/CONSTELLATIONS.V3I1.37

Osoria, Y. G. (2021). El entorno familiar y su influencia en el rendimiento escolar de los alumnos del nivel primario de la Escuela Catarey Adentro. UCE Ciencia. Revista de postgrado, 9(1), 2021. https://uceciencia.edu.do/index.php/OJS/article/view/222

Pinto-Llorente, A. M., Gómez-Pablos, V. B., & Izquierdo-álvarez, V. (2019). La mejora del aprendizaje y el desarrollo de compe- tencias en estudiantes universitarios a través de la colaboración. Revista Lusofona de Educacao, 45(45), 257–272. https://doi.org/10.24140/issn.1645-7250.rle45.17

Psicológicos, R. E., & De Revisión, A. (2022). Apoyo emocional de la familia y éxito escolar en los estudiantes de educación básica. Revista Estudios Psicológicos, 2(1), 7–29. https://doi.org/10.35622/J.REP.2022.01.001

Ramirez-Vazquez, R., Escobar, I., Beléndez, A., & Arribas, E. (s/f). FACTORES QUE AFECTAN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO FATORES QUE AFETAM O DESEMPENHO ACADÊMICO. https://doi.org/10.26571/reamec.v8i3.10842

Salvo-Garrido, S. I., Gálvez-Nieto, J. L., Martín-Parihuén, S. S., Salvo-Garrido, S. I., Gálvez-Nieto, J. L., & Martín-Parihuén, S. S. (2021). Resiliencia académica: Comprendiendo las relaciones familiares que la promueven. Revista Electrónica Educare, 25(2), 365–382. https://doi.org/10.15359/REE.25-2.20

Salvo-Garrido, S. I., Gálvez-Nieto, J. L., & Martín-Parihuén, S. S. (2021). Resiliencia académica: Comprendiendo las relaciones familiares que la promueven. Revista Electrónica Educare, 25(2), 365-382. https://doi.org/10.15359/REE.25-2.20

Stefanie, G., Quintana, M., Lissette, R., Peralta, C., Consuelo, A., Jaramillo, Q., Independiente -Ecuador, I., Karina, J., Sellán, M., Mercedes, M., & Villacis, S. (2024). Desafíos y barreras para una participación efectiva de la familia en la educación. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(4), 2866–2878. https://doi.org/10.37811/CL_RCM.V8I4.12535

Tapias Montenegro, D. L. (2024). Explorando el acompañamiento familiar en educación: Más allá de la participación tradicional. Revista Latinoamericana Ogmios, 4(9), 33–40. https://doi.org/10.53595/RLO.V4.I9.093

Tecnológico Superior Jubones, I., Adriana Peralta-González, R., Fernando Criollo-Balladares, J., & Stalyn Cuichan-Gualavisi, A. (2023). Acompañamiento familiar y desempeño académico. Institución educativa “Miguel Díaz Cueva”. Estudio de caso. Sociedad & Tecnología, 6(3), 414–431. https://doi.org/10.51247/ST.V6I3.386

Vista de LOS TIPOS DE FAMILIA Y SU INCIDENCIA EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LOS ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN BÁSICA. (s/f). https://refcale.uleam.edu.ec/index.php/refcale/article/view/3523/2173

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Declaración de responsabilidad de autoría

Los autores del manuscrito señalado, DECLARAMOS que hemos contribuido directamente a su contenido intelectual, así como a la génesis y análisis de sus datos; por lo cual, estamos en condiciones de hacernos públicamente responsable de él y aceptamos que sus nombres figuren en la lista de autores en el orden indicado. Además, hemos cumplido los requisitos éticos de la publicación mencionada, habiendo consultado la Declaración de Ética y mala praxis en la publicación.

Katherine del Rocío Alcívar Lucas, Ana Consuelo Vélez Salvatierra, Tania Margot Villafuerte Guamán y María Fernanda Jiménez Elizondo: Proceso de revisión de literatura y redacción del artículo.