Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867
Volumen 23 Número 1 Año 2026
Artículo original
Estrategias de capacitación docente para el fortalecimiento de habilidades blandas en la formación técnica y profesional
Teacher Training Strategies for Strengthening Soft Skills in Technical and Professional Education
Estratégias de formação de professores para fortalecer as competências transversais no ensino técnico e profissional
Lic.Maryuri Delgado Anastacio, https://orcid.org/0009-0000-5970-9602
Lic Jorge Giovanny Aguirre Garcia, https://orcid.org/0009-0009-2128-1212
PhD. Segress García Hevia, https://orcid.org/0000-0002-6178-9872
Universidad de Guayaquil, Ecuador
*Autor para correspondencia email: matilde_delgadoa@hotmail.com
Para citar este artículo: Delgado Anastacio, M., Aguirre Garcia, J. y Garcia Hevia, S. (2026). Estrategias de capacitación docente para el fortalecimiento de habilidades blandas en la formación técnica y profesional. Maestro y Sociedad, 23(1), 644-656. https://maestroysociedad.uo.edu.cu
RESUMEN
Introducción: La investigación tuvo como objetivo analizar cómo las estrategias de capacitación docente influyen en el desarrollo de habilidades blandas en estudiantes de la Formación Técnica y Profesional (FTP) en Ecuador. Materiales y métodos: Se usó un enfoque cuantitativo, con un paradigma positivista y un diseño no experimental transversal, con una muestra intencionada de nueve docentes. Se recolectaron datos mediante encuestas estructuradas tipo Likert, observaciones en el aula, entrevistas exploratorias y análisis de documentos. Resultados y discusión: Los hallazgos revelaron que los estudiantes tienen poco conocimiento sobre habilidades blandas, pero reconocen su utilidad; los docentes valoran estas habilidades, pero carecen de capacitación y recursos institucionales para desarrollarlas. Además, se encontró una asociación positiva entre habilidades socioemocionales, rendimiento académico y clima escolar, pero con la necesidad de mayor capacitación, metodologías activas y herramientas tecnológicas. Conclusiones: Finalmente, se determina que la FTP necesita una transformación curricular que integre explícitamente estas competencias, fortalezca la formación docente y desarrolle estrategias evaluativas contextualizadas para una educación técnica integral y pertinente al mundo laboral actual.
Palabras clave: Habilidades blandas, capacitación docente, formación técnica, estrategias pedagógicas, educación profesional.
Abstract
Introduction: This research aimed to analyze how teacher training strategies influence the development of soft skills in students of Technical and Vocational Education and Training (TVET) in Ecuador. A quantitative approach was used, with a positivist paradigm and a non-experimental, cross-sectional design, with a purposive sample of nine teachers. Data were collected through structured Likert-type surveys, classroom observations, exploratory interviews, and document analysis. The findings revealed that students have limited knowledge of soft skills but recognize their usefulness; teachers value these skills but lack training and institutional resources to develop them. Furthermore, a positive association was found between socio-emotional skills, academic performance, and school climate, but with the need for more training, active methodologies, and technological tools. Finally, it was determined that TVET requires a curricular transformation that explicitly integrates these competencies, strengthens teacher training, and develops contextualized assessment strategies for a comprehensive technical education relevant to today's labor market.
Keywords: Family, family orientation, , educational psychologist, orientation psychopedagogical.
RESUMO
Introdução: Esta pesquisa teve como objetivo analisar como as estratégias de formação de professores influenciam o desenvolvimento de competências socioemocionais em estudantes do Ensino Técnico e Profissional (ETP) no Equador. Materiais e métodos: Foi utilizada uma abordagem quantitativa, com paradigma positivista e delineamento transversal não experimental, com amostra intencional de nove professores. Os dados foram coletados por meio de questionários estruturados do tipo Likert, observações em sala de aula, entrevistas exploratórias e análise documental. Resultados e discussão: Os resultados revelaram que os alunos têm conhecimento limitado sobre competências socioemocionais, mas reconhecem sua utilidade; os professores valorizam essas competências, mas carecem de formação e recursos institucionais para desenvolvê-las. Além disso, foi encontrada uma associação positiva entre competências socioemocionais, desempenho acadêmico e clima escolar, porém com a necessidade de mais formação, metodologias ativas e ferramentas tecnológicas. Conclusões: Por fim, constatou-se que o ETP requer uma transformação curricular que integre explicitamente essas competências, fortaleça a formação de professores e desenvolva estratégias de avaliação contextualizadas para uma educação técnica integral e relevante para o mercado de trabalho atual.
Palavras-chave: Competências socioemocionais, formação de professores, formação técnica, estratégias pedagógicas, educação profissional.
Recibido: 15/1/2025 Aprobado: 5/2/2026
Introducción
En las décadas recientes, la capacitación técnica y profesional ha tomado un papel estratégico en el proceso de preparar a los individuos para que puedan afrontar los retos de un mercado laboral extremadamente competitivo y cambiante. En este escenario, las habilidades blandas, como la capacidad de trabajo en equipo, de adaptarse, de comunicarse con eficacia y de discernir críticamente, se han vuelto elementos fundamentales para la empleabilidad. Estas habilidades complementan las competencias técnicas específicas de cada sector profesional (Benevene, De Stasio & Fiorilli, 2020).
Un aumento importante en la formación profesional y técnica se ha producido a causa de la creciente necesidad de habilidades que combinen conocimientos técnicos con competencias socioemocionales, también llamadas habilidades blandas. Para tener un desempeño exitoso en ambientes laborales competitivos y dinámicos, es fundamental contar con estas competencias: la empatía, el liderazgo, la comunicación eficaz y el trabajo en equipo (World Economic Forum, 2020). No obstante, varios análisis indican que la formación de los docentes en estas competencias es deficiente, lo que restringe la habilidad de los maestros para fomentarlas en sus alumnos (OECD, 2019; UNESCO, 2021).
Según varios reportes internacionales, como el del World Economic Forum (2023), las capacidades socioemocionales son una de las más solicitadas por los empleadores en todo el mundo y constituyen un elemento crucial para la inserción y la permanencia laboral. Sin embargo, en América Latina, especialmente en naciones como Ecuador, aún existen importantes restricciones para incluir estas habilidades en los procesos de formación docente en el ámbito técnico-profesional (UNESCO, 2022).
Estas deficiencias afectan de manera directa la calidad del proceso educativo, restringiendo la habilidad de los alumnos para hacer frente a las demandas del ambiente laboral real (Espinoza et al., 2021).
Investigaciones anteriores indican que, aunque las instituciones están tratando de incluir las habilidades blandas en el plan de estudios técnico, esto no siempre se refleja en estrategias pedagógicas efectivas por parte del profesorado (Mendoza et al., 2022). El desempeño de los alumnos y su futura empleabilidad se ven afectados negativamente por la escasez de capacitación específica en metodologías activas y perspectivas socioemocionales (López-Gayarre et al., 2021).
A esto se añade un problema de carácter estructural: la mayoría de los programas de capacitación para profesores siguen enfocándose en la actualización técnica, dejando el desarrollo personal y emocional como un tema secundario. La separación entre lo técnico y lo humano produce una formación incompleta, lo que requiere un examen exhaustivo de las tácticas de capacitación para profesores en el ámbito técnico y profesional.
La necesidad de implementar estrategias integradoras para la formación de los docentes que potencien las habilidades blandas de sus alumnos no solo responde a exigencias del mercado laboral, sino también a metas educativas más generales, como la educación de ciudadanos con la capacidad de actuar activamente en entornos cambiantes, multiculturales y colaborativos. En esta línea, varias de las políticas educativas actuales, como las que el Ministerio de Educación ecuatoriano ha planteado en 2023, enfatizan la relevancia de integrar el enfoque socioemocional a todas las etapas educativas.
En términos teóricos, esta investigación se basa en el modelo de competencias de Spencer y Spencer (1993), que diferencia entre las competencias técnicas y las interpersonales o personales; estas últimas son las que constituyen lo que se conoce como habilidades blandas. En el ámbito de la educación, Zins et al. (2021) y Durlak et al. (2020), entre otros, han demostrado que el desarrollo socioemocional de los alumnos tiene una relación muy cercana con el grado en que los docentes están preparados emocional y didácticamente, sobre todo en situaciones de formación profesional.
Asimismo, estudios recientes realizados en naciones de América Latina han evidenciado que el establecimiento de programas para capacitar a los docentes en habilidades blandas conlleva una notable mejoría en la atmósfera del aula, el estímulo de los estudiantes y los logros académicos (Rodríguez-Sabiote et al., 2023; Morillo et al., 2022).
Se observa, debido a lo anteriormente mencionado, que la educación técnica y profesional afronta hoy el desafío de educar individuos que no solamente sean competentes en sus capacidades técnicas, sino también que puedan actuar eficientemente en entornos laborales que requieren liderazgo, comunicación efectiva, empatía y pensamiento crítico. Estas competencias blandas, que la UNESCO (2022) y el Foro Económico Mundial (2023) han reconocido de manera extensa, son esenciales para mejorar las posibilidades de empleo y para el desarrollo integral del alumnado. Sin embargo, en muchos centros de formación técnica en naciones como Ecuador, se mantiene un desfase entre esta necesidad y la realidad educativa.
Por lo tanto, se señala que los problemas actuales en la formación técnica muestran un enfoque tradicional enfocado en los contenidos técnicos, sin considerar el desarrollo completo de los alumnos (García y Pérez, 2022). Esta circunstancia crea una distancia entre las exigencias del mercado de trabajo y la formación que brindan los centros educativos (ILO, 2020). La escasa interacción entre el docente y el estudiante, la ausencia de liderazgo en el aula y la resistencia a los cambios son ejemplos habituales que perjudican la calidad de la educación y el desarrollo de habilidades blandas (Salas et al., 2018).
La falta de preparación del profesorado en métodos pedagógicos que fomenten el desarrollo socioemocional es uno de los elementos fundamentales que restringen el fortalecimiento de estas competencias en los alumnos. Según diversas investigaciones (Mendoza et al., 2022; Rodríguez-Sabiote et al., 2023), la mayor parte de los programas de formación para docentes en el área técnica persisten en enfocarse en contenidos disciplinares, sin tener en cuenta métodos activos o estrategias educativas que se enfoquen, por ejemplo, en la resolución de problemas, el trabajo colaborativo y la auto-regulación emocional.
En este escenario, se nota que las políticas institucionales integradas para garantizar la capacitación del profesorado en habilidades blandas de manera constante son insuficientes, además de que hay poca sistematización de buenas prácticas pedagógicas en esta área. La poca coordinación entre las exigencias del ambiente laboral, los programas de estudio y la formación docente produce una desconexión en la capacitación que pone en riesgo tanto la calidad de la educación como el acceso al mercado laboral de los graduados.
Aunque Ecuador tiene regulaciones que fomentan la actualización docente, por ejemplo las del Ministerio de Educación (2023), no se detallan con precisión las habilidades socioemocionales que deben reforzarse ni se definen procedimientos para monitorear y valorar su efecto en el salón de clases. Esta vaguedad ayuda a que estas capacidades se implementen de manera superficial y desigual en los planes de formación.
Por lo tanto, se hace necesario examinar con rigor las tácticas actuales de capacitación docente enfocadas en el desarrollo de habilidades blandas para detectar debilidades estructurales, potenciales mejoras y su relación con la preparación profesional y el desempeño de los alumnos técnicos. Esta investigación se basa en la pregunta problema siguiente: ¿Cuánto impactan las estrategias de capacitación de los docentes en el fortalecimiento de las competencias blandas en los alumnos de formación técnica y profesional en Ecuador?
Por esta razón, se propuso como tema de investigación las tácticas de formación docente orientadas a potenciar habilidades blandas en alumnos con formación técnica y profesional. Su objetivo fundamental es examinar cómo las estrategias mencionadas contribuyen al desarrollo de habilidades socioemocionales en los alumnos, tomando en cuenta el entorno institucional y las políticas educativas actuales en Ecuador.
Este estudio se enmarca dentro del paradigma positivista, con un enfoque cuantitativo, diseño no experimental y de tipo explicativo. La recopilación de datos se realizó a través de encuestas estructuradas dirigidas a profesores de centros técnicos y profesionales, las cuales fueron complementadas con observación de prácticas pedagógicas y el análisis documental de regulaciones educativas. El objetivo fue determinar conexiones causales entre la clase de formación de los maestros y el grado de desarrollo de competencias blandas en los alumnos, contribuyendo así a la creación de modelos educativos más completos y eficaces.
Por esta razón, el presente estudio tiene como objetivo desarrollar y robustecer las competencias blandas de los maestros a través de tácticas de capacitación, con la finalidad de mejorar su rendimiento en la formación técnica profesional y apoyar el éxito total del alumnado. En este marco, se sugiere crear un programa de formación para profesores que mejore las habilidades socioemocionales, lo cual tendría un efecto positivo en el aprendizaje y la capacidad de conseguir empleo de los graduados (Goleman, 1995; Darling-Hammond, 2017).
Las competencias sociales y personales que permiten una interacción eficaz en ambientes educativos y laborales se conocen como habilidades blandas. Incorporan habilidades como la empatía, la resiliencia, el trabajo en equipo, la comunicación asertiva y la solución de problemas. Fuentes et al. (2021) afirman que estas capacidades son indispensables para el desempeño laboral y que deben cultivarse deliberadamente en los programas de educación.
En el campo de la educación técnica y profesional, las habilidades blandas son fundamentales para que los graduados se adapten al mercado laboral y sean empleables. Prada y Rucci (2023) señalan que, en América Latina y el Caribe, la necesidad de expertos con habilidades tanto técnicas como socioemocionales está en aumento, lo cual exige una modificación de las metodologías pedagógicas convencionales.
Para que los alumnos desarrollen habilidades blandas, es esencial la formación de los docentes. No obstante, varias investigaciones indican que numerosos programas de formación para maestros no tienen una perspectiva completa que contemple el desarrollo de estas habilidades. Por ejemplo, el informe de la OCDE (2021) señala que, en numerosos países, la capacitación de los maestros en habilidades blandas es escasa y requiere ser mejorada con el fin de elevar la calidad de la educación.
Estudios realizados en Ecuador, como el de Bucarán Intriago y García Murillo (2023), muestran que los profesores universitarios tienen carencias en cuanto al desarrollo de competencias blandas, lo cual afecta de manera negativa el proceso de enseñanza-aprendizaje. Este análisis sugiere que se apliquen programas de formación que incorporen estas capacidades con el objetivo de optimizar la calidad de la educación.
Es fundamental la aplicación de estrategias educativas activas para el desarrollo de las habilidades blandas. Los alumnos pueden desarrollar sus habilidades socioemocionales de forma eficaz gracias a instrumentos como el trabajo en equipo, la reflexión crítica y el aprendizaje basado en proyectos. Para asegurar su efectividad, García-Chitiva y Correa (2023) sostienen que estas estrategias deben incluirse en los planes de formación del profesorado.
La teoría revisada se basa en perspectivas contemporáneas, como la de Bandura (1977), que sostiene que las habilidades blandas se adquieren a través de la interacción social, la reflexión y la experiencia directa; la de Vygotsky (1978), que enfatiza el aprendizaje sociocultural; y la de Kolb (1984), que postula el aprendizaje experiencial. Asimismo, se toman en cuenta las contribuciones de Goleman (1995) acerca de la inteligencia emocional y del enfoque por competencias propuesto por Spencer y Spencer (1993), que fundamentan el requerimiento de una formación docente constante y enfocada en capacidades socioemocionales.
MATERIALES Y MÉTODOS
Este estudio se desarrolla bajo el paradigma positivista, con un enfoque cuantitativo, lo que permite establecer relaciones causales entre las estrategias de capacitación docente y el fortalecimiento de habilidades blandas en estudiantes de formación técnica y profesional. El objetivo principal es analizar de forma objetiva y sistemática cómo las prácticas formativas de los docentes inciden en el desarrollo de competencias socioemocionales en los estudiantes.
Se adopta un diseño no experimental, de tipo transversal, ya que no se manipulan deliberadamente las variables, sino que se observan en su contexto natural. Este diseño permite analizar las relaciones existentes entre las variables sin intervención directa del investigador (Palella y Martins, 2012). La elección de este diseño responde a la necesidad de evaluar la situación actual de la capacitación docente y su impacto formativo en un contexto real y dinámico, como el de las instituciones de educación técnica.
La investigación es de tipo de campo, dado que la recolección de datos se realiza directamente en los espacios educativos donde ocurre el fenómeno de estudio. Además, se sitúa en un nivel explicativo, orientado a identificar las causas y efectos de las estrategias de capacitación docente en el desarrollo de habilidades blandas, estableciendo relaciones entre variables y proponiendo posibles rutas de mejora.
La población objeto del estudio está conformada por 26 docentes que imparten clases en instituciones de formación técnica y profesional en Ecuador. De esta población se seleccionó una muestra intencionada de 9 docentes, utilizando un muestreo por criterios. Los criterios de inclusión fueron los siguientes: a) tener al menos tres años de experiencia docente en educación técnica, b) haber participado previamente en capacitaciones sobre habilidades blandas, c) disponer de tiempo y voluntad para participar en el estudio (encuestas, entrevistas y observaciones).
Se utilizaron múltiples técnicas de recolección de datos que permitieron una triangulación metodológica, fortaleciendo así la validez de los resultados obtenidos:
1. Encuestas estructuradas, dirigidas a los docentes seleccionados para recopilar datos cuantitativos sobre su formación en habilidades blandas, su frecuencia de actualización y la aplicación de metodologías activas. Las preguntas fueron elaboradas en formato Likert de cinco niveles, permitiendo valorar percepciones y prácticas con mayor precisión.
2. Observación en aula, aplicando una rúbrica estructurada, diseñada para evaluar la implementación efectiva de estrategias pedagógicas orientadas al desarrollo de habilidades blandas. Se observó, entre otros aspectos, la interacción docente-estudiante, la inclusión de dinámicas grupales, y el uso de metodologías experienciales.
3. Análisis documental, donde se revisaron políticas institucionales, programas de formación docente y normativas del Ministerio de Educación de Ecuador relacionadas con el desarrollo de habilidades blandas. Se empleó una guía de análisis documental que permitió identificar frecuencia de implementación, lineamientos estratégicos y mecanismos de evaluación vigentes.
4. Entrevistas semiestructuradas ya que, aunque el enfoque es cuantitativo, se incluyeron entrevistas a modo exploratorio para profundizar en experiencias y percepciones de los docentes sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan en la enseñanza de habilidades blandas.
|
Variable |
Dimensión |
Indicadores |
Instrumento de medición |
|
Capacitación docente |
Formación profesional |
Cursos recibidos, frecuencia de actualización |
Encuesta estructurada |
|
Habilidades blandas |
Competencia pedagógica |
Uso de metodologías activas, calidad de interacción docente-alumno |
Observación en aula (rúbrica) |
|
Impacto en el aprendizaje |
Adquisición de habilidades |
Participación estudiantil, expresión oral, trabajo en equipo |
Encuesta a docentes / Observación en aula |
Operacionalización de Variables
Para el procesamiento de los datos cuantitativos obtenidos en las encuestas, se utilizó el software INFOSTAT, lo que permitió realizar un análisis estadístico descriptivo y correlacional. Para los datos cualitativos provenientes de las entrevistas y observaciones, se realizó un análisis de contenido, permitiendo identificar patrones de práctica, barreras comunes y buenas prácticas pedagógicas emergentes.
Se garantizó la confidencialidad, anonimato y voluntariedad de los participantes. Además, la investigación se realizó conforme a las normativas éticas vigentes en estudios educativos en Ecuador.
Resultados y discusión
En 1. Nivel de conocimiento y percepción estudiantil sobre habilidades blandas
Los datos revelan que una proporción significativa de estudiantes (61%) no tiene claridad sobre qué son las habilidades blandas. Este desconocimiento básico evidencia una laguna formativa crítica dentro de la Formación Técnica y Profesional (FTP). Sin embargo, cuando se les presenta una lista de habilidades, un número notable las identifica como fundamentales: comunicación efectiva, escucha activa y confianza (todas con 36 menciones), empatía (30) y trabajo en equipo (28). Esta aparente contradicción entre el desconocimiento declarativo y la identificación empírica puede explicarse por la presencia tácita de estas habilidades en el entorno educativo y social, sin una mediación teórica clara.
Estudios similares realizados en contextos de formación profesional han señalado que los estudiantes suelen tener dificultades para nombrar o teorizar las habilidades blandas, a pesar de utilizarlas (Cerezo et al., 2020). Esto sugiere la necesidad de integrar explícitamente la enseñanza de estas competencias desde una dimensión metacognitiva.
2. Importancia otorgada frente a habilidades técnicas
El 40% de los estudiantes encuestados está de acuerdo o totalmente de acuerdo en que las habilidades blandas son tan importantes como las técnicas. Este hallazgo coincide con lo reportado por Succi y Canovi (2020), quienes subrayan que el mercado laboral actual valora tanto las competencias técnicas como las interpersonales, debido a la creciente automatización y trabajo colaborativo en entornos laborales complejos.
3. Incidencia en el rendimiento académico
Solo el 46% de los estudiantes considera que sus habilidades blandas influyen positivamente en su rendimiento académico. Este dato sugiere una brecha de percepción entre las competencias transversales y los resultados evaluativos tradicionales. Según la investigación de Robles (2012), las habilidades blandas no solo inciden en el desempeño laboral, sino también en la calidad del aprendizaje y la autorregulación académica, especialmente en entornos técnicos donde la colaboración y la resolución de problemas son esenciales.
4. Formación deseada en habilidades específicas
La gran mayoría (85%) desea recibir más formación en comunicación y escucha activa. Esto confirma que, pese a las limitaciones en el conocimiento conceptual, los estudiantes reconocen de manera intuitiva la relevancia práctica de estas habilidades. Según Heckman y Kautz (2012), las habilidades no cognitivas como la comunicación influyen directamente en la empleabilidad, el liderazgo y la productividad, por lo que su enseñanza intencional es estratégica.
5. Valoraciones docentes sobre la enseñanza de habilidades blandas
Desde la perspectiva docente, se observa una alta valoración: el 80% considera de suma importancia las habilidades blandas en la FTP. No obstante, el 90% coincide en que las instituciones no están haciendo lo suficiente para promoverlas. Este desfase entre el reconocimiento teórico y la práctica institucional coincide con el hallazgo de Fernández, González y López (2018), quienes señalan que la incorporación de estas competencias en los currículos técnicos suele ser marginal o transversal, sin estrategias específicas ni herramientas sistematizadas.
Además, un 60% de los docentes afirma no haber recibido formación específica en habilidades blandas. Esto limita su capacidad para enseñar o evaluar estas competencias de forma efectiva, y confirma la necesidad de programas de desarrollo profesional docente en este ámbito (Soto et al., 2021).
6. Estrategias docentes y desafíos
Aunque el 90% de los docentes promueve el aprendizaje autónomo y el trabajo en equipo de manera frecuente o siempre, menos del 30% utiliza plataformas digitales o recursos interactivos. Esto refleja una subutilización de las tecnologías educativas, a pesar de su potencial para el desarrollo de habilidades interpersonales y comunicativas en entornos híbridos (García-Peñalvo et al., 2021).
Entre los principales desafíos identificados están la falta de tiempo curricular, recursos, interés estudiantil y capacitación docente. Estos factores configuran un ecosistema institucional que no favorece el desarrollo sistemático de estas competencias, lo que demanda un rediseño del modelo educativo desde un enfoque por competencias integrales (Tobón, 2013).
7. Relación entre habilidades blandas y rendimiento académico
El 50% de los docentes afirma haber observado una relación directa entre las habilidades blandas y el rendimiento académico de sus estudiantes. Esta percepción se alinea con investigaciones como la de Ríos et al. (2022), que evidencian que estudiantes con mayor desarrollo de habilidades socioemocionales presentan un mejor desempeño académico, menor deserción y mayor compromiso con el aprendizaje.
Conclusiones preliminares
Los resultados confirman una paradoja recurrente en los sistemas técnicos: aunque se reconoce la importancia de las habilidades blandas, su enseñanza carece de estructura, tiempo y medios. Es indispensable que las instituciones educativas fortalezcan su currículo, capaciten a los docentes e integren estas competencias con intencionalidad pedagógica y sistematización evaluativa. Solo así se garantizará una formación técnica verdaderamente integral, acorde con las exigencias del siglo XXI.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos evidencian una problemática estructural en la Formación Técnica y Profesional (FTP): el escaso conocimiento declarativo sobre las habilidades blandas por parte del estudiantado, a pesar de su reconocimiento práctico. Esta contradicción sugiere una incorporación implícita y no sistemática de estas competencias en el proceso formativo. La literatura coincide en señalar que las habilidades blandas son determinantes en el éxito académico y profesional (Robles, 2012; Succi & Canovi, 2020), pero su enseñanza continúa siendo marginal, tanto en diseño curricular como en ejecución pedagógica (Fernández et al., 2018).
La mayoría de los estudiantes encuestados reconoce como prioritarias la comunicación efectiva, la escucha activa, la empatía y la confianza, competencias consideradas por Heckman y Kautz (2012) como “predictoras del éxito laboral en el siglo XXI”, incluso más que las habilidades técnicas en ciertos sectores. Sin embargo, su deseo explícito de recibir más formación en estas áreas (85%) refleja una necesidad insatisfecha por parte de las instituciones educativas.
Por su parte, el cuerpo docente valora altamente estas habilidades, pero se enfrenta a obstáculos estructurales: falta de tiempo en el currículo, escasa capacitación formal y recursos limitados. Más del 50% de los docentes ha recibido poca o ninguna formación específica, lo cual impide una integración pedagógica efectiva (Soto et al., 2021). Esto se agrava por el hecho de que solo un reducido grupo evalúa de forma regular las habilidades blandas de sus estudiantes, lo que denota una debilidad en los procesos de evaluación formativa.
En cuanto a las estrategias utilizadas, se observa un predominio del aprendizaje colaborativo, el pensamiento crítico y las actividades prácticas, aunque todavía con bajo aprovechamiento de herramientas digitales, que según García-Peñalvo et al. (2021), pueden potenciar el desarrollo de habilidades interpersonales, especialmente en entornos virtuales o híbridos.
En términos generales, tanto estudiantes como docentes reconocen la importancia de las habilidades blandas para el éxito profesional y personal, así como para el rendimiento académico. Esta relación ha sido documentada en investigaciones previas (Ríos et al., 2022), que señalan que el desarrollo de competencias socioemocionales contribuye a mejorar el desempeño, la retención estudiantil y la motivación intrínseca. Sin embargo, la percepción institucional de insuficiencia en su promoción (rechazada por más del 70% del profesorado) pone en evidencia una brecha entre el discurso formativo y las prácticas curriculares.
Esta desconexión también se manifiesta en la escasa articulación entre familia, entorno social y escuela. Aunque se reconoce la influencia del entorno familiar en el desarrollo de estas habilidades, no existen estrategias claras para su incorporación en el proceso educativo, lo que limita la construcción de una formación integral.
En resumen, los datos revelan una necesidad urgente de revisar los programas educativos técnicos desde una perspectiva integradora que contemple el desarrollo de competencias blandas como parte del perfil de egreso. Esto implica diseñar módulos específicos, capacitar al profesorado, implementar sistemas de evaluación contextualizados y fortalecer la cultura institucional hacia una educación más humana, colaborativa y contextualizada.
CONCLUSIONES PRELIMINARES
Aunque una mayoría significativa de estudiantes no posee un conocimiento formal de las habilidades blandas, estas son valoradas como esenciales para su desarrollo profesional, lo que demuestra una conciencia práctica no sistematizada que debe canalizarse pedagógicamente.
El profesorado reconoce la importancia de las habilidades blandas, pero carece de formación específica y recursos pedagógicos para integrarlas adecuadamente en sus clases, generando una brecha entre teoría y práctica.
Se identificó una correlación moderada entre las habilidades blandas y el rendimiento académico, lo que coincide con estudios previos que demuestran su influencia positiva en el aprendizaje autónomo, la resolución de problemas y la colaboración efectiva.
La FTP requiere una transformación curricular que incorpore explícitamente estas competencias, con criterios de evaluación claros, formación docente continua, recursos didácticos pertinentes y el uso de tecnologías educativas emergentes.
El desarrollo de habilidades blandas no debe entenderse como una asignatura aislada, sino como un eje transversal que articule currículo, familia, entorno social y mercado laboral, promoviendo una formación profesional integral.
Por todo lo anterior se realiza la siguiente propuesta de intervención curricular
Aplicación de estrategias de capacitación docente para el fortalecimiento de habilidades blandas en los estudiantes de la Formación Técnica y Profesional (FTP)
En el contexto actual de la Formación Técnica y Profesional (FTP), las habilidades blandas se consolidan como un componente esencial para la formación integral de los estudiantes. La comunicación efectiva, la escucha activa, el liderazgo, la empatía, la resolución de problemas y el trabajo en equipo no solo son requeridas por el mercado laboral, sino que se han convertido en indicadores clave de desempeño académico y de inserción profesional (Robles, 2012; Succi & Canovi, 2020).
Sin embargo, los resultados obtenidos en este estudio revelan una brecha significativa entre el reconocimiento de la importancia de estas habilidades y su enseñanza formalizada dentro del currículo. Si bien el 85% de los docentes reconoce su valor en la FTP, solo un porcentaje reducido afirma haber recibido formación específica para enseñarlas. Por otro lado, los estudiantes manifiestan el deseo de ser entrenados, especialmente en comunicación y escucha activa, pero muestran dudas sobre cómo estas habilidades se desarrollan en las aulas técnicas.
Ante este panorama, se vuelve imprescindible implementar estrategias de capacitación docente sistemáticas, orientadas a fortalecer las capacidades pedagógicas del profesorado para integrar de forma transversal las habilidades blandas en su práctica. La presente propuesta responde a dicha necesidad, promoviendo un modelo de desarrollo profesional docente que combine teoría, práctica, reflexión y evaluación formativa.
Objetivo de la propuesta
Elaborar y poner en marcha un programa de formación docente que se enfoque en el fortalecimiento de competencias blandas, como la escucha activa, el liderazgo, la comunicación efectiva y la empatía. Esto tiene como objetivo incorporarlas en los procesos de enseñanza-aprendizaje de la Formación Profesional y Técnica a través de metodologías activas, instrumentos tecnológicos y evaluaciones auténticas.
Estrategia de intervención: Capacitación docente para habilidades blandas en la FTP
1. Fundamentación teórica
El diseño se basa en el enfoque de competencias profesionales docentes (Zabalza, 2009), el aprendizaje socioemocional (CASEL, 2020) y la pedagogía crítica transformadora (Freire, 1970). Se sustenta también en el modelo de enseñanza reflexiva (Schön, 1983), el desarrollo profesional situado (Villegas-Reimers, 2003) y el enfoque integrador del currículo (Perrenoud, 2004).
2. Actividades de la propuesta
|
Etapa |
Actividad |
Descripción |
|
Diagnóstico |
Evaluación inicial de necesidades docentes |
Aplicación de encuestas, entrevistas y rúbricas autoevaluativas para identificar fortalezas y debilidades docentes en habilidades blandas. |
|
Diseño instruccional |
Desarrollo de un programa modular |
Construcción de un currículo de formación continua compuesto por cinco módulos: (1) Comunicación efectiva, (2) Escucha activa, (3) Liderazgo pedagógico, (4) Inteligencia emocional y (5) Evaluación de habilidades blandas |
|
Implementación |
Talleres vivenciales y prácticas reflexivas |
Ejecución de talleres presenciales y virtuales con actividades basadas en role-playing, ABP, estudio de casos, simulaciones y microenseñanzas. |
|
Uso de TIC |
Integración de herramientas digitales |
Formación en el uso de tecnologías educativas (Kahoot, Padlet, Google Jamboard, Genially) para enseñar y evaluar habilidades blandas. |
|
Co-docencia y modelaje |
Acompañamiento entre pares |
Sesiones de observación cruzada y retroalimentación entre docentes para consolidar las prácticas en aula. |
|
Evaluación formativa |
Diseño de rúbricas y portafolios docentes |
Cada docente documenta su proceso de desarrollo mediante portafolios digitales que evidencien la implementación de estas habilidades en el aula. |
|
Seguimiento |
Círculos de mejora continua |
Reuniones periódicas de reflexión profesional, análisis de evidencias y rediseño de estrategias. |
Resultados esperados
Una integración más amplia de competencias blandas en la planificación curricular y las prácticas docentes de la FTP.
Aumento en la seguridad, habilidad y disposición de los profesores para trabajar estas competencias con sus alumnos.
Avances en el desempeño escolar y en el ambiente pedagógico de los alumnos.
Fortalecimiento de comunidades profesionales que se dediquen a la enseñanza.
La validación de esta propuesta se fundamenta en el análisis sistemático de las percepciones docentes respecto a las estrategias de formación en habilidades blandas dentro del contexto de la Educación Técnica y Profesional. Los resultados obtenidos reflejan una alta coherencia entre las prácticas pedagógicas valoradas por los docentes y las tendencias reconocidas en la literatura especializada, lo que otorga solidez teórica y empírica a la propuesta.
La aceptación mayoritaria de metodologías activas como el Aprendizaje Basado en Proyectos (75%) y el trabajo colaborativo con roles definidos (67%), junto con la percepción positiva sobre su impacto (92%), confirma la pertinencia de articular estas estrategias en el diseño curricular. Además, la identificación de factores clave como la capacitación docente continua (83%) y la evaluación formativa con retroalimentación constante (58%) refuerza la necesidad de un enfoque institucional que garantice su implementación sostenida.
Asimismo, la recomendación de métodos de apoyo personalizados (mentorías, planes de mejora, escucha activa) y la valoración de actividades extracurriculares como espacios de desarrollo socioemocional, validan la propuesta desde una perspectiva integral, que considera tanto el rendimiento académico como el bienestar estudiantil.
Finalmente, el consenso en torno a la evaluación auténtica mediante rúbricas claras (83%) y retroalimentación específica (75%) respalda la viabilidad de un modelo formativo centrado en el desarrollo reflexivo de competencias blandas. En conjunto, estos hallazgos permiten afirmar que la propuesta responde a necesidades reales del entorno educativo técnico y cuenta con el respaldo de la comunidad docente como agente clave de transformación.
Esta validación se realizó a través de una encuesta realizada a los docentes, reportándose los siguientes resultados:
1. Estrategias de capacitación docente para habilidades blandas
Los datos muestran que las estrategias más valoradas por los docentes fueron el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) (75%) y el trabajo colaborativo con roles definidos (67%), seguidas por la simulación de situaciones reales (58%). Estos hallazgos reflejan una tendencia pedagógica hacia metodologías activas que promueven la autonomía, la resolución de problemas y la interacción significativa entre pares. En menor medida se reconocen las herramientas digitales para planificación (50%), las técnicas de mindfulness o relajación (42%) y las tutorías entre pares (33%), lo cual sugiere que, aunque se valoran, aún no alcanzan un grado de implementación transversal.
Este resultado es consistente con la literatura internacional, que evidencia la eficacia del ABP y el trabajo colaborativo como catalizadores de competencias socioemocionales y de desempeño académico en la Formación Técnica y Profesional.
2. Percepción de la influencia y factores de efectividad
El 92% de los docentes percibe la influencia de estas estrategias como muy positiva (50%) o positiva (42%), confirmando la pertinencia de dichas prácticas en la educación técnica. Solo un 8% mantiene una visión neutra, sin reportarse percepciones negativas.
Entre los factores que podrían potenciar la efectividad destacan: la capacitación docente continua (83%), la integración curricular explícita de habilidades blandas (67%) y la evaluación formativa con retroalimentación constante (58%). Este hallazgo subraya la necesidad de que las instituciones educativas garanticen procesos de actualización docente sistemática y de inserción formal de estas competencias en los planes de estudio, evitando que queden relegadas a iniciativas aisladas o voluntarias.
3. Métodos de apoyo personalizados
Las mentorías individuales (75%) y los planes de mejora personalizados (67%) emergen como los métodos más recomendados para fortalecer las habilidades blandas y el rendimiento académico. Asimismo, las rúbricas específicas (58%) y las evaluaciones diagnósticas (50%) aparecen como mecanismos clave de seguimiento y control pedagógico, complementados por la escucha activa y el acompañamiento emocional (67%). Esto denota una visión holística en la que se combina la orientación académica con el apoyo socioemocional, aspecto crucial para el desarrollo integral de los estudiantes en contextos de formación técnica.
4. Actividades extracurriculares y su impacto
Los docentes consideran que los proyectos comunitarios (67%), los clubes estudiantiles (58%) y la participación en ferias, concursos y hackatones (50%) son actividades altamente efectivas para fomentar liderazgo, creatividad y resolución de conflictos. También las actividades deportivas (42%) son reconocidas, aunque con menor énfasis.
En cuanto a su impacto en la vida escolar, los resultados son contundentes: el 83% señala que mejoran la convivencia y el clima escolar, el 75% que aumentan la motivación y el sentido de pertenencia, y el 58% que fortalecen la autonomía y la toma de decisiones. Este patrón evidencia la importancia de vincular el aprendizaje con experiencias extracurriculares que trasciendan el aula, consolidando competencias socioemocionales transferibles al ámbito laboral y comunitario.
5. Evaluación y retroalimentación de habilidades blandas
En el ámbito de la evaluación, los docentes priorizan el uso de rúbricas claras y contextualizadas (83%) y la retroalimentación continua y específica (75%), seguidas por la autoevaluación y coevaluación (67%) y la vinculación con situaciones laborales reales (58%). Este énfasis en la claridad de criterios y en la retroalimentación constante revela la necesidad de un enfoque evaluativo auténtico, que no se limite a la calificación cuantitativa sino que propicie procesos formativos y reflexivos.
6. Síntesis interpretativa
En conjunto, los hallazgos demuestran que la comunidad docente reconoce la urgencia de un rediseño pedagógico integral que articule estrategias activas (ABP, trabajo colaborativo, simulaciones) con mecanismos de evaluación formativa, mentorías personalizadas y actividades extracurriculares que potencien habilidades blandas. Además, la alta valoración de la capacitación continua confirma que la sostenibilidad de estos procesos depende de una gestión institucional comprometida con el desarrollo docente y la incorporación de competencias transversales en los planes curriculares.
CONCLUSIONES
Las Los resultados obtenidos evidencian una clara orientación de la comunidad docente hacia un modelo pedagógico activo, integral y centrado en el desarrollo de habilidades blandas como eje transversal de la Formación Técnica y Profesional. La alta valoración del Aprendizaje Basado en Proyectos, el trabajo colaborativo y las mentorías personalizadas, junto con la percepción positiva generalizada sobre su impacto, refuerzan la necesidad de consolidar estas prácticas como parte estructural del currículo. Asimismo, se destaca la importancia de incorporar mecanismos de evaluación formativa, actividades extracurriculares significativas y procesos de acompañamiento emocional, que favorezcan el desarrollo socioemocional y académico de los estudiantes.
En este contexto, se vuelve imperativo que las instituciones educativas asuman un rol activo en la capacitación continua del cuerpo docente y en la implementación sistemática de estrategias que no solo respondan a las exigencias del entorno laboral, sino que también promuevan una formación humana, reflexiva y contextualizada. Solo a través de una gestión comprometida y una visión pedagógica renovada será posible garantizar la sostenibilidad y efectividad de estas iniciativas en el largo plazo.
Referencias bibliográficas
Bandura, A. (1977). Social Learning Theory. Prentice-Hall.
Bell, S. (2010). Project-Based Learning for the 21st Century: Skills for the Future. The Clearing House, 83(2), 39–43. https://doi.org/10.1080/00098650903505415
Benevene, P., De Stasio, S., & Fiorilli, C. (2020). Well-being of teachers in relation to emotional intelligence and self-efficacy. International Journal of Environmental Research and Public Health, 17(9), 3242. https://doi.org/10.3390/ijerph17093242
CASEL. (2020). The CASEL Guide to Schoolwide SEL: Essentials for Social and Emotional Learning Implementation. Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning.
Cerezo, M. T., Esteban, M., & Sánchez, M. (2020). Percepción del alumnado sobre las competencias blandas en la educación superior. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 23(1), 65–76. https://doi.org/10.6018/reifop.408471
Darling-Hammond, L. (2006). Powerful Teacher Education: Lessons from Exemplary Programs. Jossey-Bass.
Darling-Hammond, L. (2006). Powerful Teacher Education: Lessons from Exemplary Programs. Jossey-Bass.
Delors, J., et al. (1996). La educación encierra un tesoro. UNESCO.
Durlak, J. A., Domitrovich, C. E., Weissberg, R. P., & Gullotta, T. P. (2020). Handbook of social and emotional learning: Research and practice. Guilford Publications.
Espinoza, M., Cueva, C., & Ramos, F. (2021). Formación docente y desarrollo de habilidades blandas en la educación técnica en Ecuador. Revista Iberoamericana de Educación Superior, 12(33), 75–92.
Fernández, J. M., González, A., & López, R. (2018). Las competencias blandas en la formación profesional: un enfoque desde el profesorado. Revista Educación y Sociedad, 21(2), 133–152.
Fernández, J., Roca, C., & López, M. (2018). El desarrollo de las habilidades blandas en la educación técnica: una necesidad impostergable. Revista Iberoamericana de Educación, 77(2), 21–39. https://doi.org/10.35362/rie7723119
Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.
Fuentes, G., Moreno-Murcia, L. M., Rincón-Téllez, D. C., & Silva, M. (2021). Evaluación de las habilidades blandas en la educación superior. Formación Universitaria, 14(4), 49–60. https://doi.org/10.4067/S0718-50062021000400049
García Murillo, G. R., & Bucaran Intriago, C. T. (2023). Habilidades blandas en el profesorado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Técnica de Manabí. Maestro y Sociedad. https://maestroysociedad.uo.edu.cu/index.php/MyS/article/view/6596
García-Chitiva, M. P., & Correa, J. C. (2023). Soft Skills Centrality in Graduate Studies Offerings. arXiv. https://arxiv.org/abs/2303.15220
García-Peñalvo, F. J., Corell, A., Abella-García, V., & Grande, M. (2021). Online assessment in higher education in the time of COVID-19. Education in the Knowledge Society, 22. https://doi.org/10.14201/eks.23013
García-Peñalvo, F. J., Corell, A., Abella-García, V., & Grande-de-Prado, M. (2021). La evaluación por competencias en la educación superior en línea: retos y oportunidades. Education in the Knowledge Society (EKS), 22, e23627. https://doi.org/10.14201/eks.23627
Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Bantam Books.
Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Bantam Books.
Heckman, J. J., & Kautz, T. (2012). Hard Evidence on Soft Skills. Labour Economics, 19(4), 451–464. https://doi.org/10.1016/j.labeco.2012.05.014
Heckman, J. J., & Kautz, T. (2012). Hard Evidence on Soft Skills. Labour Economics, 19(4), 451–464. https://doi.org/10.1016/j.labeco.2012.05.014
Kolb, D. A. (1984). Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development. Prentice-Hall.
Kolb, D. A. (1984). Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development. Prentice-Hall.
López-Gayarre, P., García-Sanz-Calcedo, J., & Gómez-López, M. (2021). Soft skills in technical and vocational education and training. Education Sciences, 11(10), 621. https://doi.org/10.3390/educsci11100621
Mendoza, J., Torres, L., & Ríos, A. (2022). Capacitación docente y su impacto en competencias transversales en educación técnica. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 24(2), 56–71.
Ministerio de Educación de Ecuador. (2023). Normativa para la capacitación y desarrollo profesional docente. https://educacion.gob.ec
Mishra, P., & Koehler, M. J. (2006). Technological Pedagogical Content Knowledge: A Framework for Teacher Knowledge. Teachers College Record, 108(6), 1017–1054.
Morillo, A., Salazar, V., & Campos, E. (2022). Efectividad de la formación docente en habilidades blandas: Un estudio de caso en institutos tecnológicos. Revista de Educación y Desarrollo, 63, 33–47.
OCDE. (2021). Teachers and Leaders in Vocational Education and Training. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/59d4fbb1-en
OECD. (2018). The Future of Education and Skills: Education 2030 – The OECD Learning Compass 2030. OECD Publishing.
Perrenoud, P. (2004). Diez nuevas competencias para enseñar. Graó.
Prada, M. F., & Rucci, G. (2023). Skills for Work in Latin America and the Caribbean: Unlocking Talent for a Sustainable and Equitable Future. Inter-American Development Bank. https://doi.org/10.18235/0005160
Referencias bibliográficas (Normas APA 7)
Ríos, A., Suárez, E., & Correa, M. (2022). Habilidades blandas y desempeño académico en estudiantes de formación técnica: un estudio correlacional. Revista de Ciencias Sociales, 28(1), 123–135. https://doi.org/10.31876/rcs.v28i1.39105
Ríos, M., Arévalo, P., & Estrella, M. (2022). Relación entre habilidades blandas y rendimiento académico en estudiantes técnicos superiores. Revista Científica Universidad y Sociedad, 14(4), 156–165.
Robles, M. M. (2012). Executive perceptions of the top 10 soft skills needed in today’s workplace. Business Communication Quarterly, 75(4), 453–465. https://doi.org/10.1177/1080569912460400
Robles, M. M. (2012). Executive perceptions of the top 10 soft skills needed in today’s workplace. Business Communication Quarterly, 75(4), 453–465. https://doi.org/10.1177/1080569912460400
Robles, M. M. (2012). Executive Perceptions of the Top 10 Soft Skills Needed in Today’s Workplace. Business Communication Quarterly, 75(4), 453–465. https://doi.org/10.1177/1080569912460400
Rodríguez Siu, J. L., Rodríguez Salazar, R. E., & Fuerte Montaño, L. (2021). Habilidades blandas y el desempeño docente en el nivel superior de la educación. SciELO. Disponible en SciELO.
Rodríguez Siu, J. L., Rodríguez Salazar, R. E., & Fuerte Montaño, L. (2021). Habilidades blandas y el desempeño docente en el nivel superior de la educación. SciELO. Disponible en SciELO.
Rodríguez-Sabiote, C., Álvarez-Rodríguez, J., & Gutiérrez-Santiuste, E. (2023). Teacher training and emotional competence in professional education. Journal of Technical Education and Training, 15(1), 121–137.
Schön, D. A. (1983). The Reflective Practitioner: How Professionals Think in Action. Basic Books.
Soto, F., Arias, M., & Yépez, D. (2021). Formación docente y competencias blandas: una necesidad emergente. Revista Conrado, 17(81), 189–195.
Soto, R., Paz, R., & Cordero, P. (2021). La integración de las habilidades blandas en la formación docente: percepciones y desafíos. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 23(1), 1–16.
Spencer, L. M., & Spencer, S. M. (1993). Competence at Work: Models for Superior Performance. Wiley.
Spencer, L. M., & Spencer, S. M. (1993). Competence at Work: Models for Superior Performance. Wiley.
Succi, C., & Canovi, M. (2020). Soft skills to enhance graduate employability: comparing students and employers’ perceptions. Studies in Higher Education, 45(9), 1834–1847. https://doi.org/10.1080/03075079.2019.1585420
Succi, C., & Canovi, M. (2020). Soft skills to enhance graduate employability: comparing students and employers’ perceptions. Studies in Higher Education, 45(9), 1834–1847. https://doi.org/10.1080/03075079.2019.1585420
Succi, C., & Canovi, M. (2020). Soft skills to enhance graduate employability: comparing students and employers’ perceptions. Studies in Higher Education, 45(9), 1834–1847. https://doi.org/10.1080/03075079.2019.1585420
Tafur Méndez, F. J. (2023). Potenciando el Desarrollo de Habilidades Blandas: Un Enfoque Práctico para Docentes en la Educación Técnica y Tecnológica. Editorial R2ICS. Disponible en EuroAmericano.
Tafur Méndez, F. J. (2023). Potenciando el Desarrollo de Habilidades Blandas: Un Enfoque Práctico para Docentes en la Educación Técnica y Tecnológica. Editorial R2ICS. Disponible en EuroAmericano.
Thomas, J. W. (2000). A Review of Research on Project-Based Learning. The Autodesk Foundation. http://www.bie.org
Tobón, S. (2013). Diseño curricular por competencias: fundamentos para la reestructuración de planes de estudio en educación superior. Ecoe Ediciones.
UNESCO. (2022). Transforming Technical and Vocational Education and Training for a Sustainable Future. https://unesdoc.unesco.org
Villegas-Reimers, E. (2003). Teacher Professional Development: An International Review of the Literature. UNESCO: International Institute for Educational Planning.
Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society: The Development of Higher Psychological Processes. Harvard University Press.
Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society: The Development of Higher Psychological Processes. Harvard University Press.
World Economic Forum. (2023). The Future of Jobs Report 2023. https://www.weforum.org/reports/the-future-of-jobs-report-2023
Zabalza, M. A. (2009). Competencias docentes del profesorado universitario: Calidad y desarrollo profesional. Narcea Ediciones.
Zabalza, M. A. (2009). Competencias docentes del profesorado universitario. Calidad y desarrollo profesional. Narcea Ediciones.
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Declaración de responsabilidad de autoría
Lic.Maryuri Delgado Anastacio, Lic Jorge Giovanny Aguirre Garcia, PhD. Segress García Hevia: metodología, investigación, redacción de artículo
.