Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867

Volumen 23 Número 1 Año 2026

Artículo original

La perspectiva intercultural martiana: su inserción en la enseñanza de la historia

Marti's intercultural perspective: insertion into the teaching of history

A perspectiva intercultural de Martí: sua inserção no ensino da história

Lismay Rondón Matos, ORCID: https//orcid.org /0000-0002-2865-540X

Susana Rodríguez Moll, ORCID: https//orcid.org/0000-0003-3724-4706

Miroslava Agüero Fournier, ORCID:https//orcid.org/0000-0002-4045-4364

Universidad Guantánamo, Cuba

*Autor para correspondencia. email: lismayrm@cug.co.cu

Para citar este artículo: Rondón Matos, L., Rodríguez Moll, S. y Aguero Fournier, M. (2026). La perspectiva intercultural martiana: su inserción en la enseñanza de la historia. Maestro y Sociedad, 23(1), 205-210. https://maestroysociedad.uo.edu.cu

RESUMEN

Introducción: José Martí, fue un pedagogo visionario cuya obra fue precursora del movimiento intercultural; por su enfoque humanista, se convierte en un referente clave para reflexionar en torno a la enseñanza de la historia. Este trabajo tiene como objetivo fundamentar la perspectiva intercultural martiana y su inserción en la enseñanza de la Historia. Materiales y métodos: Utilizamos el método histórico- lógico, la inducción - deducción y el análisis documental. Resultados y discusión: Con la propuesta se logró desarrollar una actitud reflexiva sobre la importancia del tratamiento de la perspectiva intercultural martiana en la enseñanza de la Historia, no solo como fuente de conocimientos, sino también por los valores éticos y morales que encierra. Conclusiones: La universidad, inspirada en Martí, debe ser un espacio de diálogo, creatividad y transformación social. Instituciones que adoptan este enfoque demuestran que es posible una educación descolonizadora y transformadora.

Palabras clave: Perspectiva intercultural; José Martí; Enseñanza de Historia; Educación descolonizadora y transformadora.

Abstract

Introduction: José Martí was a visionary educator whose work foreshadowed the intercultural movement. His humanist approach makes him a key figure for reflecting on the teaching of history. This work aims to establish the foundations of Martí's intercultural perspective and its integration into the teaching of history. Materials and methods: We used the historical-logical method, induction-deduction, and documentary analysis. Results and discussion: This proposal fostered a reflective attitude regarding the importance of incorporating Martí's intercultural perspective into the teaching of history, not only as a source of knowledge but also for the ethical and moral values it embodies. Conclusions: Inspired by Martí, the university should be a space for dialogue, creativity, and social transformation. Institutions that adopt this approach demonstrate that a decolonizing and transformative education is possible.

Keywords: Intercultural perspective, José Marti, Teaching of History, Decolonizing and transformative education.

RESUMO

Introdução: José Martí foi um educador visionário cuja obra antecipou o movimento intercultural. Sua abordagem humanista o torna uma figura fundamental para a reflexão sobre o ensino de História. Este trabalho visa estabelecer os fundamentos da perspectiva intercultural de Martí e sua integração ao ensino de História. Materiais e métodos: Utilizamos o método histórico-lógico, indução-dedução e análise documental. Resultados e discussão: Esta proposta fomentou uma reflexão sobre a importância da incorporação da perspectiva intercultural de Martí no ensino de História, não apenas como fonte de conhecimento, mas também pelos valores éticos e morais que ela engloba. Conclusões: Inspirada por Martí, a universidade deve ser um espaço de diálogo, criatividade e transformação social. Instituições que adotam essa abordagem demonstram que uma educação descolonizadora e transformadora é possível.

Palavras-chave: Perspectiva intercultural; José Martí; Ensino de História; Educação descolonizadora e transformadora.

Recibido: 15/11/2025 Aprobado: 5/1/2026

Introducción

La obra de José Martí constituye una guía para fortalecer la formación de las futuras generaciones, ya que desde su pluma defendió la justicia, con su palabra encendió la conciencia y con su acción demostró que la libertad no se mendiga, se conquista. El contexto actual nos obliga a recurrir a sus enseñanzas, para formar estudiantes con sólidos conocimientos históricos y culturales, con una conciencia política fortalecida, para que sean capaces de defender la soberanía, cultivar la virtud y trabajar por el bien de todos.

La enseñanza de la historia, siempre ha sido una prioridad en el Sistema Educativo Cubano, así como para la Educación Superior, en la preparación política ideológica de las nuevas generaciones, para orientar e inspirar su actividad, y para desarrollar la conciencia política, un ejemplo de cómo utilizar la historia como un eficaz instrumento en la educación y conducción de un pueblo en revolución fue, la labor de José Martí en la preparación de la Guerra Necesaria, quien en todo momento recordó y honró a los héroes y mártires de la contienda anterior.

En la actualidad la globalización y la diversidad cultural exigen profesionales capaces de desenvolverse en entornos multiculturales con sensibilidad, ética y competencia. José Martí nos legó una filosofía educativa profundamente humanista e integradora, que enfatiza la unidad en la diversidad, el respeto a las identidades culturales y la formación de un ser humano comprometido con el bien común.

Este trabajo tiene como objetivo fundamentar la perspectiva intercultural martiana y su inserción en la enseñanza de la Historia para promover una visión crítica, descolonizadora y emancipadora en los futuros profesionales.

Materiales y métodos

La utilización los métodos en la investigación nos permitió explorar con profundidad el conocimiento por parte de los estudiantes en relación con el pensamiento y la obra de José Martí, al mismo tiempo a partir de los diferentes instrumentos utilizados se constató el nivel de conocimiento sobre el tema en los estudiantes de la carrera Licenciatura en Educación, especialidad Marxismo Leninismo- Historia. El enfoque se centró en cómo los estudiantes perciben, interpretan y aplican el pensamiento intercultural martiano en sus decisiones y comportamientos dentro y fuera del entorno universitario.

Se recurrió al método histórico-lógico para revelar cómo el pensador objeto de análisis fue precursor de la interculturalidad, a partir de situarlo contextualmente e identificar el conjunto de influencias a que estuvo sujeto su pensamiento en relación a la cultura universal, latinoamericana y nacional.

Análisis y síntesis: facilitó la interpretación y sistematización de los conocimientos contenidos en los textos martianos, así como su integración necesaria para la construcción de nuevos saberes.

Inductivo-deductivo: se empleó en dos direcciones; primero en el análisis de las investigaciones de diferentes especialistas, donde a partir de criterios particulares se obtuvo una representación de la posición en que ubican el pensamiento filosófico martiano. Segundo, en la inferencia de la perspectiva epistemológica a partir de la reinterpretación de las ideas tanto explícitas como implícitas contenidas en las obras de la literatura activa.

Hermenéutico contribuyó al acercamiento del estudio de su obra y de otras fuentes bibliográficas con el fin de esclarecer y comprender el sentido del texto a partir de la descodificación interpretativa de sus partes estructurales.

Los métodos empíricos utilizados, responden al análisis de los documentos, donde se llevó a cabo una detallada revisión documental de materiales escritos por el autor y valoraciones sobre su pensamiento realizadas por varios autores, la información que brindó cada documento se procesó y se clasificó.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El panorama histórico contemporáneo está marcado por la prevalencia de problemas globales en medio de la conformación de un mundo multipolar, lo que nos encamina a desarrollar potencialidades desde una universidad comprometida con la transformación de la sociedad por un desarrollo sostenible.

Ante el reto profesional que se representa, la mirada histórica debe perfilar el pensamiento crítico y reflexivo, científico, inclusivo y renovador, para enfrentar la imposición de patrones culturales, ideológicos y políticos en el campo de la Historiografía y la enseñanza de la historia, que fortalezca en los futuros profesionales valores y puedan estar preparados para enfrentar la colonización cultural, en medio de la amplia diversidad cultural en las condiciones actuales del mundo.

Es la interculturalidad una perspectiva que ha cobrado gran relevancia en las últimas décadas del siglo XX y el siglo XXI, como respuesta a la creciente diversidad cultural en el mundo globalizado. Surge como un enfoque que busca promover el diálogo, el respeto y la convivencia entre culturas, superando las relaciones de dominación y exclusión que han marcado la historia de la humanidad. (Vallescar, 2001)

La interculturalidad ha sido definida como “la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, adquiridas por medio del diálogo y de una actitud de respeto mutuo” (UNESCO, 2005).

La interculturalidad significa “entre culturas”, pero no simplemente un contacto “entre culturas”, sino un intercambio que se establece en términos equitativos, en condiciones de igualdad. Debería ser entendida como un proceso permanente de relación, comunicación y aprendizaje entre personas, grupos, conocimientos, valores y tradiciones distintas, orientada a generar, construir y propiciar un respeto mutuo, y a un desarrollo pleno de las capacidades de los individuos, por encima de las diferencias culturales y sociales. La interculturalidad intenta romper con la historia hegemónica de una cultura dominante y otras subordinadas y, de esa manera, reforzar las identidades tradicionalmente excluidas para construir, en la vida cotidiana, una convivencia de respeto y de legitimidad entre todos los grupos de la sociedad.” (Walsh, 2005)

Supone desde la diversidad y la consideración de las diferencias, escuchar con atención las voces de los que han sido afectados y excluidos, trabaja en el reconocimiento de diferentes culturas mantenidas en la periferia o marginadas como las indígenas, es decir mira a las culturas tradicionales. (Fornet, 2014)

La obra martiana es precursora de la interculturalidad, concibió la América como un crisol de culturas donde debía prevalecer el respeto mutuo, el reconocimiento y la unidad en la diversidad, por lo que constituye una herramienta teórica de gran utilidad en el proceso de enseñanza- aprendizaje de la Historia.

Sus interpretaciones de lo que significa la historia han quedado plasmadas en sus múltiples valoraciones en torno a las diversas sociedades, épocas, figuras y hechos históricos, lo que adquiere gran repercusión para nuestro accionar, en tanto nos ofrece una visión integral del desarrollo histórico cultural de los pueblos.

El vínculo del pasado con problemáticas actuales desde una ética martiana de justicia, nos permite convertir la enseñanza de la historia en un arma ideológica para la formación de un patriota capaz de defender nuestro país en todos los momentos y desde cualquier escenario y fortalecerles valores morales que se correspondan con la sociedad que construimos.

La perspectiva intercultural martiana se basa en claves esenciales como la denuncia de la discriminación y la defensa de la dignidad de todos los pueblos, su valoración sobre las contribuciones de indígenas, africanos, europeos y asiáticos en la formación de las identidades americanas. Para Martí, el restablecimiento de las naciones requería construirlas sobre bases que disolvieran las divisiones sociales y raciales impuestas por la dominación colonial y, en cambio, proponía que se fundaran a partir del reconocimiento de las cualidades valiosas de todos sus integrantes y establecieran un marco político para garantizar esa condición de respeto a los diferentes ciudadanos que integran una misma comunidad nacional.

Desde esta perspectiva, se destaca la posición inclusiva de Martí sobre la cuestión racial. En especial, sus reflexiones sobre la integración de distintos grupos étnicos y sociales, que contempla como un proceso necesario en la formación de las nuevas nacionalidades bajo un modelo republicano radicalizado.

Concebía que esas particularidades debían ser reconocidas, para ser integradas en una forma de convivencia que acentuara los aspectos comunes, de acuerdo con nuestra humanidad compartida, afirmaba que: “Insistir en las divisiones de raza, en las diferencias de raza, en un pueblo naturalmente dividido, es dificultar la ventura política y la individual, que están en el mayor acercamiento de los factores que han de vivir en común”; y añadía a esta consideración política otra idea que expresa su convicción profunda: “Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro”. (Martí, 1991, t2, p.298-300)

Abogó por una enseñanza que fomentara el autoconocimiento cultural, defendió una educación humanista y contextualizada, alertaba sobre una educación viable, que formara un hombre con un conocimiento amplio del mundo, y no sólo basada en el conocimiento literario y los cánones científicos, cuando planteaba “se pierde el tiempo en la enseñanza elemental literaria, y se crean pueblos de aspiradores perniciosos y vacíos. El sol no es más necesario que el establecimiento de la enseñanza elemental científica” (Martí, 1991, t. 8, p. 292). Y después, en la madurez del hombre también, pues en los procesos emancipatorios “una vez conquistada la libertad por el sentimiento de la independencia, dése el medio de asegurarla con el desarrollo de la educación” (Martí, 1991, t. 4, p. 153).

En su escrito “Maestros ambulantes”, hace una crítica y rechaza al sistema de educación imperante y academicista con tendencia a la memorización, a las nuevas formas de enseñanza que se han de aplicar con métodos útiles y novedosos de aprendizaje para el entendimiento de “cosas prácticas y provechosas”, porque “(…) urge sustituir al conocimiento indirecto y estéril de los libros, el conocimiento directo y fecundo de la naturaleza”.

“Los hombres necesitan conocer la composición, fecundación, transformaciones y aplicaciones de los elementos materiales” (Martí, OC, 1991, t. 8). La imagen que se busca en el nuevo educador para sus alumnos, es la del “hombre bueno que les enseña lo que no saben” (Martí, OC, 1991, t. 8). Consideraba que es más importante a los seres humanos el conocimiento de las cosas y la interpretación de los distintos fenómenos, que memorizar frases aprendidas para recitarlas en exámenes que nada tienen que ver con la vida práctica.

Promovió el diálogo entre culturas, el intercambio armónico y el reconocimiento mutuo, rechazando la superioridad de una sobre otra y criticando la imitación de modelos ajenos a nuestras realidades, es por eso que, a través del reconocimiento de nuestra realidad, de nuestra historia y cultura diversa, pero que nos identifica debemos tener presente lo que plantea al respecto: "Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías. La Universidad europea ha de ceder a la Universidad americana. La historia de América, de los incas de acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque ni se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas”. (Martí,1991, t6, p. 18).

En la defensa de lo autóctono, de lo verdadero y permanente defensa de la cultura autóctona americana advierte la necesidad de entender lo que representa el concepto de lo propio, de apreciar el problema de la identidad latinoamericana, de conocernos sobre la base del respeto mutuo, del reconocimiento del otro al expresar: “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa por conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de la casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos”. (Martí, 1991, t6, p 15).

Martí rechazó toda forma de relación asimétrica con el otro, ya fuera la opresión colonial española o la amenaza imperialista norteamericana, la consideraba una amenaza para la diversidad y la autenticidad de las culturas, Muy claro tenía que su misión era “impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan los Estados Unidos y caigan con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”. (Martí, 1895)

Percibió que el imperialismo no solo se manifestaba a través de la ocupación militar o la dominación económica, sino también mediante la imposición de valores, costumbres y formas de pensar ajenas a las culturas locales. Su defensa de la alteridad no implicaba aceptar relaciones de dominación, sino construir vínculos basados en el respeto mutuo y la igualdad. (García, 2010)

Su antiimperialismo tenía un fuerte componente intercultural, al denunciar cómo el colonialismo y el neocolonialismo destruían las culturas originarias e imponían modelos ajenos.

La unidad era como un elemento esencial para alcanzar la emancipación plena. Concebía la región como una entidad cultural que debía unirse fuerzas frente a las amenazas externas que buscan dividir y oprimir por eso en el ensayo Nuestra América plantea “los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas”

Su visión de la unidad latinoamericana se basaba no en la homogenización cultural, sino en el reconocimiento y valoración de las diferencias como fuente de enriquecimiento mutuo.

Su proyecto emancipatorio incluía la idea de solidaridad entre los pueblos latinoamericanos, promoviendo una identidad común basada en la historia compartida y las luchas comunes, promoviendo un sentido de pertenencia y responsabilidad entre los pueblos de América Latina. Martí soñó con una América unida. (Reyes,2020)

El pensamiento martiano se sustenta en una concepción de la humanidad que valora la diversidad como expresión de una unidad más profunda.

A continuación, se ofrece un diseño referencial que constituye una estrategia didáctica a partir de las obras que se pueden utilizar en la enseñanza de la Historia de América desde la perspectiva intercultural martiana.

Temas del programa Histo-ria de América

Obras martianas

Claves de la perspectiva intercultural martiana que se pueden trabajar.

Tema 1: La América de nuestros primeros padres.

Las ruinas indias, de la Edad de Oro

La defensa de la dignidad de todos los pueblos.

Su valoración sobre las con-tribuciones de los indígenas y africanos a la conforma-ción de nuestra identidad.

Tema 2: La expansión colo-nial europea en América.

“Códigos Nuevos”

“El padre las Casas” de La Edad de Oro

Ensayo Nuestra América, Artículo “Honduras y los extranjeros”

Discurso “Madre América”.

Crítica al colonialismo cultural y a la imposición de modelos extranjeros

Denuncia de la discriminación

Tema 3: El proceso independentista de América.

“Tres Héroes” de la Edad de Oro

La necesidad de la emancipación cultural.

La educación humanista y contextualizada para el reconocimiento mutuo

Tema 4: La consolidación del capitalismo en los Estados Unidos en el siglo XIX.

“Congreso Internacional de Washington”,

“La Conferencia monetaria de las Repúblicas de América”

“Nuestra América”,

“Madre América”

“carta inconclusa a su amigo mexicano Manuel Mercado”

“crónicas del Congreso de Washington”

Rechazo al pensamiento unitario hegemónico e imperialista

Tema 5: América Latina y el Caribe en el siglo XIX.

“Nuestra América”,

“Madre América”

El diálogo entre culturas.

El intercambio armónico y el reconocimiento mutuo.

Rechazo a la superioridad de una sobre otra

Criticaa la imitación de modelos ajenos a nuestras realidades.

Defensa de la cultura autóctona

La diversidad como expresión de la unidad y solidaridad.

Conclusiones

La perspectiva intercultural martiana nos brinda herramientas teóricas que posibilita que el proceso de enseñanza aprendizaje de la Historia sea creativo, contextualizado, con enfoque descolonizador, al realizar la critica a las narrativas eurocéntricas y visibilizar las voces históricamente silenciadas como los pueblos originarios y afrodescendientes.

El fortalecimiento de los procesos educativos desde una perspectiva intercultural nos llevaría a afianzar la convicción por trazar un camino propio para cada uno de éstos y definir un rumbo preciso. Así pues, se requiere innovar los procesos de educación asociados con el mejoramiento de los seres humanos.

Teniendo en cuenta estas claves interculturales martianas aplicables a la formación profesional, podemos afirmar que posibilita una educación para la vida, una educación práctica, vinculada a las necesidades sociales, en una unidad entre ética y conocimiento ya que el profesional debe integrar saberes técnicos con valores como la solidaridad y la honestidad, además del amor a la humanidad, por la importancia de trascender fronteras culturales, sobre la base del intercambio respetuoso entre pueblos, del rechazo a la imposición cultural y necesidad de defender la autenticidad de las identidades.

La visión de José Martí ofrece un marco ético y pedagógico para formar profesionales que combinen excelencia técnica con compromiso intercultural, que equilibren competencia técnica, compromiso social y diálogo entre culturas. Su llamado a la unidad en la diversidad, la crítica a la dominación cultural y su enfoque humanista son pilares para construir modelos educativos que respondan a los retos del siglo XXI. La universidad, inspirada en Martí, debe ser un espacio de diálogo, creatividad y transformación social. Instituciones que adoptan este enfoque demuestran que es posible una educación descolonizadora y transformadora.

Referencias bibliográficas

Diana de Vallescar Palanca, (2001). (Coordenadas de la interculturalidad), Diálogo Filosófico 51: p. 389.social.

UNESCO. (2013). Competencias interculturales: Marco conceptual

Walsh, Catherine (2021). Interculturalidad crítica y educación intercultural, Universidad Andina Simón Bolívar, Ecuador

Raúl Fornet-Betancourt: Supuestos filosóficos del diálogo intercultural, Foro para filosofía intercultural, (2014) p. 3.Disponible en http://them.polylog.org/1/ffr-es.htm

Martí, J. (1991). Obra Completa (tomos 2,8,6,12, 5). La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.

Martí, J. (2015). La Edad de Oro. La Habana: Centro de Estudios Martiano.

Martí Pérez, José, (1999). “Las ruinas indias”, La Edad de Oro, Ed. Gente Nueva. La Habana.

Martí, José. Obras Completas. Edición crítica. Tomo 5. 1877-1880. México, Cuba, Guatemala y Estados Unidos (volumen 1). La Habana/Buenos Aires: Centro de Estudios Martianos/CLACSO, 2016a. Publicación electrónica disponible en: https://www.clacso.org.ar/coleccion_jose_marti

García Martínez, A. (2010). El pensamiento intercultural en José Martí.

Reyes Martín, Hayled Martín (2020). José Martí y la libertad, Revista Santiago, 151, 123-137.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Declaración de responsabilidad de autoría

Lismay Rondón Matos, Susana Rodríguez Moll y Miroslava Agüero Fournie: Trabajaron en la crítica conceptual, redacción, estructura y revisión del artículo: revisión de bibliografía, investigación, metodología, redacción y corrección.