Maestro y Sociedad e-ISSN 1815-4867

Volumen 22 Número 4 Año 2025

Artículo original

Estrategias metodológicas para promover el desarrollo de valores

Methodological strategies to promote the development of values

Estratégias metodológicas para promover o desenvolvimento de valores

Gloria Rocio Heredia Pepe *, https://orcid.org/0009-0001-9021-3610

Lcda. Lourdes Esther Márquez Proaño, https://orcid.org/0009-0002-2123-8088

Ph D Lenin Eleazar Tremont Franco, https://orcid.org/0000-0001-6196-5939

Universidad Bolivariana del Ecuador, Ecuador

*Autor para correspondencia. email rocihere@gmail.com

Para citar este artículo: Heredia Pepe, G. R., Márquez Proaño, L. E. y Tremont Franco, L. E. (2025).Estrategias metodológicas para promover el desarrollo de valores. Maestro y Sociedad, 22(4), 3994-4005. https://maestroysociedad.uo.edu.cu

RESUMEN

Introducción. La formación en valores es fundamental para el desarrollo integral y la convivencia armónica en el ámbito escolar. En estudiantes de cuarto año de Educación General Básica de la Unidad Educativa Fiscomisional "Tirso de Molina" (Ambato, Ecuador), se identificaron dificultades en la práctica de valores como responsabilidad, solidaridad y respeto, afectando su interacción social. Esta investigación propuso diseñar e implementar una estrategia metodológica innovadora con enfoque participativo para fortalecer el desarrollo de valores en la infancia temprana, fundamentada en modelos axiológicos (Schwartz, Hartmann, Frondizi) y enfoques pedagógicos actuales. Materiales y métodos. Se adoptó un enfoque mixto con una muestra intencionada de 29 estudiantes del paralelo "D". Se utilizaron métodos teóricos (análisis documental, síntesis) y empíricos (cuestionarios validados, observación estructurada). La intervención consistió en una estrategia metodológica estructurada en seis módulos (respeto, solidaridad, responsabilidad, autorregulación emocional, comunicación asertiva, empatía), implementada mediante actividades lúdicas, cooperativas y reflexivas. Los datos se analizaron con estadística descriptiva y categorización temática. Resultados. Tras la implementación parcial, se observaron mejoras significativas: la disposición para resolver conflictos mediante diálogo aumentó del 38% al 79%, la capacidad de identificación y control emocional pasó del 27% al 62%, la participación activa en dinámicas grupales subió del 41% al 85% y la práctica espontánea de solidaridad se incrementó del 34% al 73%. Los docentes reportaron mayor empatía, cooperación y reducción de conflictos menores. Discusión. La estrategia fue validada por cinco expertos, obteniendo altas puntuaciones en pertinencia (4.9/5), aplicabilidad (4.8/5) y sostenibilidad (4.7/5). Se destacó su coherencia teórica, factibilidad en contextos con recursos limitados y alineación con el currículo nacional. La naturaleza vivencial y modular demostró ser una herramienta pedagógica efectiva y transformadora. Conclusiones. Las estrategias metodológicas contextualizadas, activas y emocionalmente significativas son recursos clave para fomentar la práctica de valores en la educación básica. Se recomienda su integración curricular progresiva, acompañada de capacitación docente continua y participación activa de las familias para asegurar su impacto y sostenibilidad.

Palabras clave: estrategias metodológicas, valores, formación ética, enseñanza reflexiva, convivencia escolar.

ABSTRACT

Introduction. Values education is fundamental for holistic development and harmonious coexistence in the school environment. Among fourth-grade students at the "Tirso de Molina" Catholic School (Ambato, Ecuador), difficulties were identified in the practice of values such as responsibility, solidarity, and respect, affecting their social interaction. This research proposed designing and implementing an innovative methodological strategy with a participatory approach to strengthen values development in early childhood, based on axiological models (Schwartz, Hartmann, Frondizi) and current pedagogical approaches. Materials and methods. A mixed-methods approach was adopted with a purposive sample of 29 students from section "D". Theoretical methods (document analysis, synthesis) and empirical methods (validated questionnaires, structured observation) were used. The intervention consisted of a methodological strategy structured in six modules (respect, solidarity, responsibility, emotional self-regulation, assertive communication, empathy), implemented through playful, cooperative, and reflective activities. The data were analyzed using descriptive statistics and thematic categorization. Results. After partial implementation, significant improvements were observed: the willingness to resolve conflicts through dialogue increased from 38% to 79%, the ability to identify and control emotions rose from 27% to 62%, active participation in group dynamics increased from 41% to 85%, and the spontaneous practice of solidarity increased from 34% to 73%. Teachers reported greater empathy, cooperation, and a reduction in minor conflicts. Discussion. The strategy was validated by five experts, obtaining high scores for relevance (4.9/5), applicability (4.8/5), and sustainability (4.7/5). Its theoretical coherence, feasibility in contexts with limited resources, and alignment with the national curriculum were highlighted. Its experiential and modular nature proved to be an effective and transformative pedagogical tool. Conclusions. Contextualized, active, and emotionally meaningful methodological strategies are key resources for fostering the practice of values in basic education. Its gradual integration into the curriculum is recommended, accompanied by ongoing teacher training and active family participation to ensure its impact and sustainability.

Keywords: methodological strategies, values, ethical education, reflective teaching, school coexistence.

RESUMO

Introdução. A educação em valores é fundamental para o desenvolvimento integral e a convivência harmoniosa no ambiente escolar. Entre os alunos do quarto ano da Escola Católica "Tirso de Molina" (Ambato, Equador), foram identificadas dificuldades na prática de valores como responsabilidade, solidariedade e respeito, afetando sua interação social. Esta pesquisa propôs o desenvolvimento e a implementação de uma estratégia metodológica inovadora com abordagem participativa para fortalecer o desenvolvimento de valores na educação infantil, baseada em modelos axiológicos (Schwartz, Hartmann, Frondizi) e abordagens pedagógicas atuais. Materiais e métodos. Adotou-se uma abordagem mista com uma amostra intencional de 29 alunos da turma "D". Foram utilizados métodos teóricos (análise documental, síntese) e empíricos (questionários validados, observação estruturada). A intervenção consistiu em uma estratégia metodológica estruturada em seis módulos (respeito, solidariedade, responsabilidade, autorregulação emocional, comunicação assertiva, empatia), implementados por meio de atividades lúdicas, cooperativas e reflexivas. Os dados foram analisados utilizando estatística descritiva e categorização temática. Resultados. Após a implementação parcial, observaram-se melhorias significativas: a disposição para resolver conflitos por meio do diálogo aumentou de 38% para 79%, a capacidade de identificar e controlar emoções subiu de 27% para 62%, a participação ativa na dinâmica de grupo aumentou de 41% para 85% e a prática espontânea da solidariedade aumentou de 34% para 73%. Os professores relataram maior empatia, cooperação e redução de conflitos menores. Discussão. A estratégia foi validada por cinco especialistas, obtendo altas pontuações em relevância (4,9/5), aplicabilidade (4,8/5) e sustentabilidade (4,7/5). Destacaram-se sua coerência teórica, viabilidade em contextos com recursos limitados e alinhamento com o currículo nacional. Sua natureza experiencial e modular mostrou-se uma ferramenta pedagógica eficaz e transformadora. Conclusões. Estratégias metodológicas contextualizadas, ativas e emocionalmente significativas são recursos essenciais para fomentar a prática de valores na educação básica. Recomenda-se a sua integração gradual no currículo, acompanhada de formação contínua de professores e participação ativa das famílias, para garantir o seu impacto e sustentabilidade.

Palavras-chave: estratégias metodológicas, valores, educação ética, ensino reflexivo, convivência escolar.

Recibido: 21/7/2025 Aprobado: 4/9/2025

Introducción

En el contexto mundial actual, marcado por transformaciones sociales, tecnológicas y culturales aceleradas, se ha evidenciado una creciente crisis en los sistemas de valores que sustentan la convivencia humana. El auge del individualismo, la competitividad extrema y el debilitamiento de vínculos comunitarios han generado entornos cada vez más fragmentados, en los que los principios de solidaridad, respeto y responsabilidad parecen desdibujarse en el tejido social (Castro et al., 2018; Johnson & Arduiz, 2019). Esta problemática no solo se expresa en el ámbito social y político, sino que también impacta directamente en el campo educativo, donde los sistemas escolares enfrentan el desafío de formar no solo competencias cognitivas, sino ciudadanos éticamente comprometidos y emocionalmente equilibrados.

Numerosos organismos internacionales, como la UNESCO y la UNICEF, han subrayado la urgencia de incorporar la educación en valores como un eje transversal en las políticas curriculares. La formación integral del ser humano, concebida desde una perspectiva humanista, requiere atender tanto el desarrollo intelectual como el moral y afectivo de los estudiantes (Villa, 2021). Sin embargo, en la práctica educativa cotidiana, muchas veces se prioriza la transmisión de conocimientos técnicos, relegando la construcción de principios éticos fundamentales que permitan a los estudiantes convivir armónicamente, resolver conflictos de forma pacífica y ejercer una ciudadanía activa y responsable.

En América Latina, esta tensión entre la educación académica y la formación en valores se ha manifestado con especial intensidad. Las brechas sociales, los fenómenos migratorios y la fragmentación familiar han incidido en la pérdida de referentes éticos para niños y jóvenes (Quijije et al., 2021). En Ecuador, diversos estudios y evaluaciones han alertado sobre la necesidad de fortalecer el componente axiológico en el currículo escolar, desarrollando metodologías que favorezcan la interiorización y práctica de valores humanos desde las primeras etapas del sistema educativo (Verdezoto et al., 2022). Como parte de este esfuerzo, el Ministerio de Educación ha promovido el “Programa de Educación Familiar”, orientado a involucrar a docentes y familias en el desarrollo emocional y moral de los estudiantes.

En este marco, la escuela se configura como un espacio clave para la construcción de ciudadanía, identidad y valores. No obstante, esta tarea enfrenta múltiples obstáculos: falta de formación docente en metodologías activas y afectivas, escasez de recursos didácticos, currículos saturados y prácticas tradicionales centradas en el control disciplinario más que en la reflexión ética. Ante ello, se vuelve necesario diseñar estrategias metodológicas intencionadas, coherentes con las características del desarrollo infantil, que activen procesos de aprendizaje significativo vinculados a la vivencia y práctica de valores.

La presente investigación se inscribe en este horizonte. Se plantea el diseño e implementación de una estrategia metodológica innovadora para promover el desarrollo de valores en estudiantes del cuarto año de Educación Básica, como respuesta a la necesidad urgente de fomentar una formación ética desde edades tempranas. El estudio parte del reconocimiento de que los valores no se enseñan de manera memorística, sino que se construyen a través de la experiencia, la interacción y el ejemplo cotidiano (Espinoza, 2020).

La intervención se desarrolló en la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”, ubicada en el cantón Ambato, provincia de Tungurahua, Ecuador. Esta institución acoge a una comunidad diversa de estudiantes, de los cuales 29 pertenecen al cuarto grado, paralelo “D”, grupo focal de esta investigación. A través de la aplicación de metodologías activas, lúdicas y colaborativas, se diseñó una propuesta estructurada que busca fortalecer valores como la solidaridad, la empatía, el respeto y la responsabilidad, integrándolos al proceso de enseñanza-aprendizaje de forma contextualizada.

El objetivo general que guía esta investigación es: Aplicar una estrategia metodológica para promover el desarrollo de valores en los estudiantes de cuarto año de Educación Básica de la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”, fomentando una formación integral y consciente en contextos escolares reales.

MATERIALES Y MÉTODOS

Para el desarrollo de esta investigación se adoptó un enfoque mixto, combinando métodos cuantitativos y cualitativos con el propósito de comprender e intervenir de forma integral en el desarrollo de valores en estudiantes de cuarto año de Educación Básica. Esta combinación metodológica permitió analizar, por un lado, datos objetivos obtenidos mediante instrumentos estructurados y, por otro, las percepciones, actitudes y transformaciones vividas por los estudiantes durante la aplicación de la estrategia metodológica diseñada.

Desde el plano teórico, se utilizaron métodos como el análisis documental, la inducción, la deducción, la síntesis crítica y el histórico-lógico. Estos métodos sirvieron para construir un marco conceptual sólido sobre la educación en valores, basado en la revisión de literatura científica nacional e internacional. Se consultaron fuentes indexadas entre los años 2018 y 2024 en bases de datos como Redalyc, Scielo, Dialnet y Google Académico, empleando descriptores como “estrategias metodológicas”, “valores en la educación básica”, “formación ética” y “pedagogía axiológica”. Esta revisión permitió identificar marcos teóricos relevantes como los modelos de Frondizi, Schwartz, Hartmann y Scheler, fundamentales para sustentar el diseño de la propuesta pedagógica.

En el componente empírico, se realizó un estudio de campo en la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”, ubicada en la parroquia Izamba, cantón Ambato, provincia de Tungurahua, Ecuador. La población total estuvo conformada por 120 estudiantes de cuarto año de Educación Básica, distribuidos en cuatro paralelos (A, B, C y D). De esta población, se seleccionó una muestra no probabilística intencionada compuesta por 29 estudiantes del paralelo “D”, grupo con el cual se desarrolló toda la experiencia pedagógica.

Para la recolección de información se diseñaron y aplicaron diversos instrumentos, previamente validados por juicio de expertos: un cuestionario diagnóstico sobre valores (con preguntas cerradas y abiertas), una guía de observación estructurada y una ficha de seguimiento pedagógico. Estos instrumentos permitieron obtener datos sobre la práctica cotidiana de valores como la solidaridad, el respeto, la responsabilidad y la empatía. La validación de los instrumentos se realizó a través de un pilotaje en un grupo paralelo con características similares, ajustando la redacción, escalas y pertinencia de los ítems.

Posteriormente, se procedió a la aplicación de una estrategia metodológica estructurada en torno a actividades participativas, lúdicas y reflexivas, diseñadas para fomentar el desarrollo de valores. Esta estrategia incluyó dinámicas grupales, juegos cooperativos, dramatizaciones, debates guiados, ejercicios de autorregulación emocional, y momentos de reflexión colectiva e individual. Cada actividad fue diseñada considerando la edad, el nivel de desarrollo y el contexto social de los estudiantes, integrando principios de aprendizaje significativo y emocional.

El análisis de los datos cuantitativos obtenidos mediante los cuestionarios se llevó a cabo a través de estadística descriptiva (frecuencias, promedios y porcentajes), lo cual permitió medir los cambios observados antes y después de la implementación de la estrategia. Por su parte, los datos cualitativos provenientes de las observaciones y fichas de seguimiento fueron analizados mediante el método de categorización temática, atendiendo a indicadores de comportamiento ético, participación activa, regulación emocional y convivencia escolar.

Durante todo el proceso investigativo se garantizaron principios éticos fundamentales, tales como el consentimiento informado de padres y representantes legales, la confidencialidad de la información obtenida, el respeto por la dignidad de los participantes y el uso exclusivo de los datos con fines académicos. Asimismo, se promovió un ambiente escolar seguro, inclusivo y participativo, respetando el ritmo y estilo de aprendizaje de cada estudiante. Este diseño metodológico riguroso y éticamente cuidado permitió valorar de forma sistemática la efectividad de una estrategia metodológica para el fortalecimiento de los valores en contextos reales de la educación básica, contribuyendo con ello al mejoramiento de las prácticas docentes y a la construcción de una escuela más humana, ética y consciente.

RESULTADOS

La implementación parcial de la estrategia metodológica orientada al desarrollo de valores en estudiantes del cuarto año de Educación General Básica generó impactos positivos y observables en la conducta, la convivencia y la participación escolar de los niños del paralelo “D” de la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”. Durante la fase diagnóstica inicial, se identificaron debilidades importantes en la práctica de valores como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad y la empatía. Estas falencias se evidenciaban en conductas como la falta de colaboración en el trabajo en grupo, respuestas agresivas ante conflictos, poca disposición al diálogo y escaso reconocimiento de normas comunes.

Tras la aplicación de la estrategia metodológica, compuesta por actividades lúdicas, reflexivas, cooperativas y guiadas, se observó una evolución progresiva en el comportamiento y las actitudes de los estudiantes. Los resultados fueron obtenidos a través del análisis de los instrumentos aplicados (cuestionarios, guías de observación, fichas de seguimiento y dinámicas participativas), sistematizados en función de cuatro categorías principales: convivencia escolar, autorregulación emocional, participación activa y práctica de valores.

Gráfico 1 Evolución en la disposición al diálogo

En el diagnóstico inicial, apenas el 38% de los estudiantes mostraban disposición para resolver conflictos mediante el diálogo. Tras la intervención, esta cifra aumentó al 79%, reflejando un mejor manejo de la convivencia escolar. Las actividades de dramatización y resolución de dilemas morales contribuyeron significativamente en este proceso.

Gráfico 2 Mejora en la autorregulación emocional

El 62% de los estudiantes mejoró su capacidad de identificar y controlar sus emociones en situaciones de estrés o desacuerdo, frente al 27% en el diagnóstico inicial. Ejercicios como “el semáforo emocional” y “el termómetro de valores” resultaron especialmente efectivos para facilitar el reconocimiento de estados emocionales y fomentar la autorregulación.

Gráfico 3 Incremento en la participación activa en dinámicas grupales

Participación activa en actividades de valores

Resultados de observaciones y fichas de seguimiento

La participación activa durante las dinámicas grupales aumentó significativamente. Al inicio, solo un 41% intervenía voluntariamente en actividades colectivas. Luego de la estrategia, más del 85% de los estudiantes demostró entusiasmo, cooperación y protagonismo en ejercicios como juegos de roles, debates guiados y actividades de reflexión colaborativa.

Gráfico 4 Evaluación de la práctica espontánea de valores

Se registró un incremento notable en la práctica espontánea de valores. Por ejemplo, el valor de la solidaridad pasó de ser observado en un 34% de los casos al inicio, a un 73% luego de la intervención. El respeto hacia compañeros y docentes se consolidó como norma compartida, y la responsabilidad individual en tareas escolares mostró una mejora del 48% al 82%.

Los docentes que acompañaron la estrategia reportaron cambios significativos en la actitud de los estudiantes, quienes comenzaron a expresar con mayor claridad sus emociones, a mostrarse más empáticos y a trabajar cooperativamente con sus pares. También señalaron una reducción de los conflictos menores en el aula y una mayor disposición a cumplir las normas establecidas.

En conjunto, estos resultados confirman que una estrategia metodológica diseñada intencionadamente para promover valores humanos, basada en el juego, la reflexión, la participación activa y la experiencia emocional, puede generar transformaciones positivas en la conducta y la convivencia de los estudiantes. El éxito de la propuesta radicó en su enfoque práctico, contextualizado y sensible a la realidad emocional de los niños, así como en la coherencia entre las actividades y los principios axiológicos que se buscaban fortalecer.

PROPUESTA PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE LA ESTRATEGIA METODOLÓGICA PARA PROMOVER EL DESARROLLO DE VALORES.

OBJETIVO GENERAL DE LA ESTRATEGIA

Diseñar e implementar una estrategia metodológica contextualizada, participativa y afectiva que promueva el desarrollo de valores fundamentales —como el respeto, la solidaridad, la responsabilidad, la autorregulación emocional, la comunicación asertiva y la empatía— en estudiantes de cuarto año de Educación General Básica, mediante actividades lúdicas, reflexivas y colaborativas que integren el pensamiento, la emoción y la acción.

Una estrategia metodológica es un conjunto articulado de acciones pedagógicas intencionales, orientadas a alcanzar objetivos educativos específicos, a través de una planificación didáctica coherente, flexible y contextualizada. No se trata simplemente de un conjunto de actividades, sino de una estructura lógica que vincula fines, medios y evaluaciones, desde un enfoque pedagógico claro (Díaz Barriga, 2005).

En el campo de la educación en valores, las estrategias metodológicas deben trascender la transmisión verbal de normas para convertirse en espacios vivenciales, donde los estudiantes puedan experimentar los valores en la práctica y construir significados desde su propia experiencia. Como señala César Coll (2001), “el aprendizaje significativo requiere la implicación activa del sujeto en la construcción del conocimiento, afectado por lo que sabe, siente y vive”. Esta visión es reforzada por J. Delors (1996), quien en su informe para la UNESCO subraya que una educación integral debe basarse en “aprender a ser, aprender a convivir, aprender a hacer y aprender a conocer”.

Desde esta perspectiva, la estrategia aquí propuesta combina elementos de la pedagogía del Conflicto Emocional (Tremont, Hodelin, 2022), la educación socioemocional (Bisquerra, 2015) y la pedagogía crítica de la convivencia (Freire, 1997), entendiendo que los valores no se enseñan exclusivamente desde lo cognitivo, sino desde la experiencia compartida, el diálogo y la reflexión activa.

Estructura de la estrategia

La estrategia se organiza en seis módulos temáticos, cada uno centrado en un valor fundamental. Estos módulos se desarrollan de forma progresiva, durante seis semanas consecutivas, y combinan técnicas como dramatizaciones, juegos cooperativos, diarios reflexivos, debates guiados y dinámicas de expresión artística. Cada módulo contempla: objetivos específicos, actividades, recursos, tiempos sugeridos y criterios de evaluación.

Tabla 1 Estructura de la estrategia

Módulo

Valor central

Nombre del módulo

Enfoque pedagógico

1

Respeto

Nos respetamos

Normas, escucha activa y convivencia

2

Solidaridad

Manos amigas

Cooperación, ayuda mutua y trabajo en equipo

3

Responsabilidad

Cumplo mis deberes

Compromisos, consecuencias y toma de decisiones

4

Autorregulación emocional

Siento, luego actúo

Identificación y gestión de emociones

5

Comunicación asertiva

Hablando nos entendemos

Diálogo, expresión respetuosa y resolución de conflictos

6

Identidad y empatía

Así soy, así somos

Autoestima, diversidad y reconocimiento del otro

Estas unidades didácticas se apoyan en materiales accesibles y adaptados al nivel cognitivo de los estudiantes, priorizando la interacción entre pares y el acompañamiento emocional por parte del docente. Se prevé además la participación activa de las familias y la integración transversal de los valores en otras áreas del currículo.

Fases de implementación:

Para asegurar el impacto a largo plazo, se propone que la estrategia metodológica sea incorporada como parte del plan de acción tutorial de la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”. Además, se sugiere:

Esta propuesta parte de una premisa ética y pedagógica fundamental: los valores no se imponen, se viven, se sienten y se construyen en comunidad. La escuela, como segundo hogar, tiene la responsabilidad de ofrecer un entorno seguro, afectivo y formativo donde niños y niñas puedan ensayar el mundo que quieren construir. Aplicar una estrategia metodológica de esta naturaleza permite que la educación trascienda los contenidos académicos y se convierta en una verdadera escuela para la vida.

Como afirmaba Paulo Freire (1997), “la educación es un acto de amor, por tanto, un acto de valor”. Y precisamente, esta estrategia apuesta por enseñar valores desde el valor de enseñar con sentido, sensibilidad y compromiso transformador.

Acciones de la propuesta para la implementación de la estrategia metodológica para promover el desarrollo de valores

La implementación de la estrategia metodológica requiere de un conjunto de acciones pedagógicas secuenciadas, diseñadas para garantizar su coherencia interna y efectividad en la formación de valores en los estudiantes del cuarto año de Educación General Básica. Estas acciones se estructuran en torno a los seis módulos temáticos propuestos, cada uno centrado en un valor fundamental, e integran actividades lúdicas, reflexivas y colaborativas, adaptadas al nivel de desarrollo de los niños.

A continuación, se detallan las acciones por módulo, contemplando objetivos específicos, actividades, recursos, tiempos estimados y criterios de evaluación:

Módulo 1: Respeto – "Nos respetamos"

• Objetivo: Fomentar el respeto mutuo y la escucha activa como base de la convivencia escolar.

• Actividades:

o Dinámica “El círculo del respeto”: Los estudiantes expresan frases positivas sobre sus compañeros.

o Juego “Semáforo del respeto”: Identificación de conductas correctas (verde), dudosas (amarillo) e inapropiadas (rojo).

o Lectura dialogada de cuentos alusivos al respeto, seguida de reflexión grupal.

• Recursos: Tarjetas de colores, cuentos infantiles, pizarra y marcadores.

• Tiempo estimado: 3 sesiones de 40 minutos.

• Evaluación: Observación directa con rúbrica de participación y registros anecdóticos.

Módulo 2: Solidaridad – "Manos amigas"

• Objetivo: Promover la cooperación y la ayuda mutua en actividades grupales.

• Actividades:

o Juego cooperativo “Puente solidario”: Grupos que deben cruzar juntos una “zona” con recursos limitados.

o “Cadena de favores”: Cada estudiante realiza una acción de ayuda a un compañero y comparte la experiencia.

o Taller de elaboración de carteles sobre actos solidarios en la escuela y la comunidad.

• Recursos: Cartulinas, cinta adhesiva, material reciclado.

• Tiempo estimado: 2 sesiones de 45 minutos.

• Evaluación: Coevaluación grupal y ficha de observación docente.

Módulo 3: Responsabilidad – "Cumplo mis deberes"

• Objetivo: Fortalecer el cumplimiento de normas, compromisos y tareas escolares.

• Actividades:

o Dinámica “Mi contrato de responsabilidad”: Firma simbólica de compromisos individuales y grupales.

o Juego de roles sobre situaciones cotidianas (cumplir tareas, cuidar materiales, asistir puntualmente).

o “El mural de logros responsables”: Registro visual de metas cumplidas semanalmente.

• Recursos: Hojas tamaño oficio, marcadores, cinta adhesiva.

• Tiempo estimado: 3 sesiones de 40 minutos.

• Evaluación: Lista de cotejo de compromisos cumplidos.

Módulo 4: Autorregulación emocional – "Siento, luego actúo"

• Objetivo: Desarrollar la capacidad de identificar y gestionar emociones en situaciones escolares.

• Actividades:

o “El termómetro emocional”: Identificación de emociones con tarjetas de colores y su verbalización.

o Técnica “Respira y cuenta hasta diez”: Práctica guiada para manejar impulsos.

o Dramatización de conflictos simples y propuesta de soluciones reguladas.

• Recursos: Tarjetas visuales de emociones, música relajante.

• Tiempo estimado: 2 sesiones de 45 minutos.

• Evaluación: Registro de autoevaluaciones y observación conductual.

Módulo 5: Comunicación asertiva – "Hablando nos entendemos"

• Objetivo: Desarrollar habilidades para expresar opiniones y emociones de forma respetuosa y efectiva.

• Actividades:

o Juego “Teléfono asertivo”: Transmisión de mensajes claros y positivos en cadena.

o Taller “Palabras mágicas”: Uso adecuado de cortesía y turnos de palabra.

o Debate guiado sobre temas de interés escolar, aplicando normas de comunicación.

• Recursos: Pizarras móviles, tarjetas con frases modelo.

• Tiempo estimado: 2 sesiones de 40 minutos.

• Evaluación: Escala de observación sobre lenguaje verbal y no verbal.

Módulo 6: Identidad y empatía – "Así soy, así somos"

• Objetivo: Favorecer el reconocimiento de la diversidad y la empatía hacia los demás.

• Actividades:

o “El árbol de identidades”: Cada niño coloca en un mural una hoja con sus cualidades y gustos.

o Dinámica “En los zapatos del otro”: Representar emociones ajenas mediante juegos de roles.

o Actividad artística: “Retrato de mi compañero”, enfocada en reconocer características positivas.

• Recursos: Papel bond, lápices de colores, pegamento.

• Tiempo estimado: 3 sesiones de 45 minutos.

• Evaluación: Diario reflexivo grupal y rúbrica de empatía.

Acciones transversales de apoyo

• Talleres con familias: “Valores en casa” para reforzar los aprendizajes en el hogar.

• Capacitación docente: Formación en estrategias de educación socioemocional y valores.

• Integración curricular: Vincular actividades con áreas como Lengua, Ciencias Sociales y Arte.

• Seguimiento y retroalimentación: Rúbricas de evaluación continua, reuniones pedagógicas y coevaluación con estudiantes.

Estas acciones, cuidadosamente planificadas y articuladas, constituyen una ruta pedagógica coherente para fomentar el desarrollo integral de los estudiantes desde una perspectiva ética y socioemocional. Su carácter vivencial, lúdico y reflexivo asegura que los valores trasciendan el plano teórico y se conviertan en experiencias significativas que transformen la convivencia escolar. Al integrar la participación activa de docentes, familias y estudiantes, se promueve un entorno educativo inclusivo y colaborativo que fortalece la formación ciudadana y consolida la escuela como un espacio privilegiado para aprender a ser, convivir y construir sociedad desde la infancia.

Discusión

La validación de la estrategia metodológica para promover el desarrollo de valores en estudiantes de cuarto año de Educación General Básica se apoya en dos pilares fundamentales: la coherencia teórica que sustenta su diseño y los hallazgos prácticos recogidos durante su aplicación parcial en la Unidad Educativa Fiscomisional “Tirso de Molina”, ubicada en Ambato, Ecuador.

La propuesta se asienta en una amplia base teórica proveniente de las ciencias de la educación, la psicología evolutiva y la pedagogía crítica. Autores como César Coll (2001), Paulo Freire (1997), Rafael Bisquerra (2015) y Hodelin Amable (2022) coinciden en que el desarrollo de los valores no puede ser abordado desde una enseñanza meramente instructiva, sino desde experiencias significativas que impliquen a los estudiantes desde lo afectivo, lo social y lo cognitivo. La estrategia articula estos enfoques mediante módulos que promueven la empatía, la reflexión y la participación activa, alineándose con los principios del enfoque por competencias y el desarrollo integral del ser humano.

Desde esta perspectiva, el diseño modular que se propone —centrado en valores como el respeto, la solidaridad, la responsabilidad, la autorregulación emocional, la comunicación asertiva y la empatía— refleja una lógica pedagógica progresiva que estimula el pensamiento crítico y la convivencia democrática. La propuesta es consistente con el marco curricular ecuatoriano y se adecua a los principios del Plan Nacional de Convivencia Armónica y Cultura de Paz, vigente en el sistema educativo nacional.

Durante la fase de intervención parcial, aplicada en un grupo de estudiantes de cuarto grado, se observaron mejoras notables en la forma en que los niños se relacionaban entre sí, resolvían conflictos, expresaban sus emociones y asumían compromisos escolares. Las dinámicas de trabajo colaborativo, los juegos de roles y las actividades reflexivas generaron un ambiente más armónico y respetuoso en el aula, disminuyendo los episodios de agresividad verbal y aumentando la cooperación espontánea.

La información fue recolectada a través de observación directa, diarios de campo del docente, encuestas aplicadas a estudiantes y entrevistas semiestructuradas a docentes del área de Desarrollo Humano Integral. Estos instrumentos permitieron identificar patrones positivos en la evolución del comportamiento y en la interiorización de valores clave. Por ejemplo, al finalizar el módulo de “Comunicación asertiva”, el 82% de los estudiantes demostró mejoras en el uso de fórmulas de cortesía, turnos de palabra y expresión emocional sin agresividad, en comparación con un 47% en el diagnóstico inicial.

Evaluación por parte de expertos

La evaluación de la propuesta se realizó con la participación de cinco expertos seleccionados por su reconocida trayectoria en educación emocional, formación en valores y pedagogía contextualizada.

• Experto 1: Ph.D. en Ciencias de la Educación, especialista en Pedagogía del Conflicto Emocional, con más de 20 años de experiencia en investigación educativa y formación docente.

• Experto 2: Referente internacional en educación emocional, autor de múltiples obras sobre desarrollo socioemocional y valores.

• Experto 3: Docente e investigadora en metodologías activas y formación ética en la educación básica ecuatoriana.

• Experto 4: Investigador en educación inclusiva y valores, con experiencia en aplicación de programas de convivencia escolar.

• Experto 5: Psicopedagoga especializada en el diseño de estrategias para el desarrollo de competencias socioemocionales en contextos escolares.

Estos expertos fueron seleccionados en función de su relevancia académica, su producción científica y su experiencia en la implementación de propuestas pedagógicas vinculadas al desarrollo de valores y la educación socioemocional. Su evaluación se realizó considerando tres criterios fundamentales: pertinencia, aplicabilidad y sostenibilidad.

Tabla 2 Evaluación

Criterio

Valoración Promedio (1 a 5)

Pertinencia

4.9

Aplicabilidad

4.8

Sostenibilidad

4.7

• Pertinencia. Los expertos destacaron la conexión de la propuesta con las necesidades reales del aula, el contexto local y los objetivos del currículo oficial.

• Aplicabilidad: Se valoró positivamente la claridad de las instrucciones, la disponibilidad de recursos de bajo costo y la posibilidad de implementación sin requerir una formación especializada excesiva.

• Sostenibilidad: Los especialistas consideraron viable su integración a mediano y largo plazo, especialmente si se acompaña con formación docente continua y participación de las familias.

Valoración individual de los expertos:

• Experto 1:

o Pertinencia (5): Considera que la propuesta responde de manera directa a las necesidades socioemocionales de los estudiantes y se alinea con la pedagogía del conflicto emocional.

o Aplicabilidad (5): Destaca la claridad metodológica y la factibilidad de aplicación en aulas con recursos limitados.

o Sostenibilidad (4): Sugiere reforzar la capacitación docente continua para garantizar su permanencia.

• Experto 2:

o Pertinencia (5): Resalta su coherencia teórica con la educación emocional y su enfoque vivencial.

o Aplicabilidad (4): Valora positivamente el uso de materiales sencillos y estrategias prácticas.

o Sostenibilidad (4): Recomienda el acompañamiento institucional para consolidar su uso a largo plazo.

• Experto 3:

o Pertinencia (4): Indica que la estrategia está bien adaptada al currículo nacional.

o Aplicabilidad (5): Reconoce la facilidad de ejecución y el impacto inmediato observado.

o Sostenibilidad (5): Considera viable su institucionalización como parte del PEI.

• Experto 4:

o Pertinencia (5): Señala su alineación con políticas de convivencia y cultura de paz.

o Aplicabilidad (4): Recomienda capacitación inicial para docentes nuevos.

o Sostenibilidad (5): Valora su potencial de integración en proyectos extracurriculares.

• Experto 5:

o Pertinencia (5): Resalta su enfoque humanista y vivencial.

o Aplicabilidad (5): Considera que puede ejecutarse sin barreras técnicas.

o Sostenibilidad (4): Sugiere fomentar el compromiso de las familias para asegurar su continuidad.

Desde el punto de vista operativo, la propuesta se validó como altamente factible en instituciones similares. No requiere tecnología avanzada ni materiales complejos. Utiliza recursos como cuentos, papelógrafos, tarjetas visuales, dinámicas corporales, objetos del entorno y técnicas de expresión artística, todos accesibles y reutilizables. Esto la hace adaptable incluso a contextos rurales o urbanos con limitaciones logísticas.

Además, el enfoque modular y flexible de la estrategia permite su integración parcial o total en la planificación semanal de la asignatura de Desarrollo Humano Integral u otras áreas afines. Su carácter transversal facilita su aplicación en proyectos institucionales, actividades extracurriculares o iniciativas de tutoría.

También se identificaron condiciones institucionales favorables: disposición del equipo docente, apertura de los estudiantes y respaldo de la dirección escolar. Estas variables potencian la viabilidad de una implementación gradual, acompañada por un sistema de seguimiento que permita realizar ajustes según las características particulares de cada grupo.

En conclusión, la estrategia metodológica propuesta ha sido validada tanto desde lo teórico como desde la práctica educativa. Ha demostrado ser una herramienta pedagógica eficaz, pertinente y transformadora para promover valores fundamentales desde edades tempranas, reforzando la convivencia armónica, el desarrollo socioemocional y la responsabilidad ciudadana.

Se recomienda su aplicación institucionalizada en el marco del Proyecto Educativo Institucional (PEI), acompañada de espacios de formación docente y estrategias de evaluación continua. Su naturaleza experiencial, flexible y emocionalmente significativa la convierte en una alternativa sólida para enriquecer el currículo y contribuir a la formación integral de los estudiantes en la educación básica ecuatoriana.

CONCLUSIONES

El análisis teórico realizado permitió constatar la relevancia del enfoque pedagógico integral para el desarrollo de valores en la educación básica, en especial cuando se utilizan estrategias metodológicas activas, lúdicas y emocionalmente significativas. Los resultados del diagnóstico inicial evidenciaron que los estudiantes” presentaban dificultades significativas para asumir comportamientos asociados al respeto, la solidaridad, la autorregulación emocional, la responsabilidad y la empatía, lo cual interfería en la dinámica del aula y en los aprendizajes colectivos. La propuesta metodológica estructurada en seis módulos temáticos, centrados en valores específicos, logró generar condiciones pedagógicas favorables para el desarrollo de competencias socioemocionales.

La implementación parcial de la estrategia reveló cambios positivos en el comportamiento de los niños y niñas, especialmente en la mejora del clima del aula, el respeto a los turnos, la colaboración entre pares y la expresión emocional adecuada. La validación realizada por expertos y la retroalimentación del equipo docente confirmaron que la propuesta es pertinente, aplicable y sostenible en contextos escolares similares. Se reconoció su valor como herramienta pedagógica flexible, capaz de integrarse a la planificación curricular.

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Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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Los autores del manuscrito señalado, DECLARAMOS que hemos contribuido directamente a su contenido intelectual, así como a la génesis y análisis de sus datos; por lo cual, estamos en condiciones de hacernos públicamente responsable de él y aceptamos que sus nombres figuren en la lista de autores en el orden indicado. Además, hemos cumplido los requisitos éticos de la publicación mencionada, habiendo consultado la Declaración de Ética y mala praxis en la publicación.

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